La alternativa del turismo social

Especialistas debaten en Candás sobre el fenómeno turístico en una jornada organizada por el grupo de Covadonga Tomé y Somos Carreño.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

“Confieso que soy turista”. Así quiso la diputada Covadonga Tomé arrancar este sábado la jornada sobre turismo organizada por su grupo parlamentario y Somos Carreño. El jurista Xosé Manuel Pérez, uno de los autores de la vigente Ley de Turismo asturiano, inició la mesa hablando de la declaración de “zonas turísticas saturadas”, una herramienta legal existente en la la legislación autonómica para poner coto al uso y abuso de ciertos espacios, pero que nunca se ha llegado desarrollar: “Ahora le cambian el nombre por zonas turísticas protegidas, pero creo que va a seguir sin aplicarse”.

Pérez se mostró escéptico con respecto a la propuesta de que las comunidades de propietarios sean las que regulen los apartamentos turísticos, “creo que traslada el problema a los vecinos y además puede no ser constitucional”, y señaló que el actual decreto vigente es la herramienta más idónea para legislar un fenómeno creciente que contribuye al encarecimiento del alquiler.

Xosé Manuel Pérez. Foto: Kike Gallart

Paula Valero, empresaria de turismo rural en el Oriente asturiano y ex directora de Soberanía Alimentaria en Balears, señaló que Asturies todavía está a tiempo de corregir un monocultivo turístico dañino para el territorio. Valero abogó por una tasa al turismo que sirva para financiar políticas de sostenibilidad que compensen los efectos negativos de la industria turística. Valero puso el ejemplo de la compra pública a productores locales para comedores sociales o la dinamización de los mercados populares como políticas que se financiaron con la ecotasa balear. “Una ecotasa en Asturias podría servir para financiar el sostenimiento del patrimonio rural asturiano” apuntó Valero, que también abogó porque se introduzca en la reforma de la Ley de Turismo la compra a los productores locales por parte de los alojamientos turísticos. “Estamos a tiempo de hacer políticas ambiciosas, pero hace falta valentía” señaló Valero.

Paula Valero: Kike Gallart

“Los récords de turistas pueden ser un síntoma de fracaso y no de éxito” explicó Ernest Cañada, investigador sobre turismo en la Universitat de les Illes Balears, que señaló que el actual boom turístico convive con un 30% de personas que no pueden irse de vacaciones ni una semana al año, “más en comunidades como Andalucía, donde es casi la mitad de la población”. En opinión del fundador de la asociación Alba Sud una tendencia de las administraciones públicas ante la saturación turística va a ser “una especialización en el turismo de elites, para ricos”, mientras se abandona el turismo social dirigido a garantizar vacaciones asequibles a las clases populares. Cañada defendió como alternativa una reconversión social y ecológica del turismo para hacer atractivos destinos cercanos, potenciar los desplazamientos en transporte público y fomentar el ocio y el tiempo libre vinculado al asociacionismo. “La única alternativa a la masificación turística no puede ser el turismo para elites o el virtuosismo moral de las salidas individuales” explicó el experto, que puso el ejemplo de Perlora, de la inversión pública de Argentina con Alberto Fernández en vacaciones para las clases populares, o de Brasil con grandes infraestructuras hoteleras y culturales públicas gestionadas por los estados. “Hay lugares estéticamente muy bonitos, no hay que pensar que el turismo social tenga que ser algo cutre” señaló Cañada.

Ernest Cañada. Foto: Kike Gallart

Tras la mesa redonda la jornada siguió con una comida popular en el local de la asociación La Rexa y una visita guiada por el geógrafo Toño Huerta a la Ciudad Vacacional de Perlora. El especialista en patrimonio explicó la historia del complejo vacacional en el contexto del auge del turismo social. Alberto Fidalgo, edil de Urbanismo de Carreño, expuso por su parte la situación actual de la ciudad vacacional, que el Ayuntamiento defiende recuperar desde “la vocación turística del territorio”.

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