Aumenta la presión sobre UniOvi para que abandone una investigación militar con Israel

El Consejo de Gobierno del 26 de julio tiene previsto tomar una decisión sobre el proyecto TICHE tras conocer el veredicto del Comité de Ética

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David Sánchez Piñeiro
David Sánchez Piñeiro
Graduado en Filosofía y doctorando en Investigaciones Humanísticas por la Universidad de Oviedo/Uviéu. Ha colaborado con medios como La Trivial, Atlántica XXII y El Salto.

La protesta global contra la acción criminal de Israel en Palestina tiene una declinación local asturiana representada por un nombre muy específico: proyecto TICHE. Gracias a una publicación del Centro de Estudios por la Paz Delàs de la que se hizo eco NORTES, a finales de marzo se hizo público que la Universidad de Oviedo estaba participando en un proyecto de investigación militar financiado por el Fondo Europeo de Defensa junto a la empresa pública de armamento Israel Aerospace Industries (IAI).

El proyecto TICHE, en el que participan un total de doce instituciones públicas y privadas, cuenta con una subvención que roza los 5 millones de euros y en él participan varios investigadores de la Universidad de Oviedo. IAI es una empresa que entre su catálogo de productos incluye todo tipo de artillería, radares, drones armados, misiles de largo alcance y bulldozers blindados. Además, tiene instalaciones en territorios ocupados palestinos. 

La participación en el proyecto TICHE fue el acontecimiento que motivó la creación a principios de abril de UniOvi por Palestina, una plataforma formada por profesorado, alumnado y personal de administración y servicios y que se integra a nivel estatal en la Red Universitaria por Palestina. Desde entonces, han venido realizando concentraciones semanales de denuncia del genocidio en todos los campus de la universidad asturiana. A finales de mayo, además, un grupo de estudiantes decidió replicar un movimiento que ya estaba proliferando en numerosas universidades alrededor de todo el mundo e iniciar una acampada en solidaridad con Palestina en el Campus del Milán, que tuvo como su principal reivindicación, de nuevo, la salida de UniOvi del proyecto TICHE. 

La Universidad de Oviedo frente al genocidio

Sandra Dema, profesora titular en el Departamento de Sociología e integrante de UniOvi por Palestina, destaca que “si hacemos balance de lo conseguido estos meses, se ve una cierta evolución en la toma de conciencia institucional respecto a la cuestión palestina, al menos en el plano declarativo. En la mayoría de las universidades españolas, así como en el caso de la CRUE (Conferencia de Rectores), se han emitido comunicados de repulsa del genocidio en Gaza, con mayor o menor énfasis en dicha circunstancia”. Este ha sido el caso, también, de la Universidad de Oviedo. En segundo lugar, Dema explica que en la reunión que mantuvieron con el rector, Ignacio Villaverde, el día de su toma de posesión, éste  “se comprometió a activar en la Universidad de Oviedo el Protocolo de acogida para personas refugiadas, elaborado para el caso de Afganistán y utilizado en el ucraniano”. Asimismo, el rector les informó de su compromiso de suspender el Convenio de Colaboración de la Universidad de Oviedo con la Universidad Hebrea de Jerusalén.

UniOvi por Palestina ha recabado el apoyo de más de 60 organizaciones para pedir el cese de la colaboración en el proyecto TICHE

Desde UniOvi por Palestina quieren subrayar que “para valorar la actuación de la Universidad de Oviedo lo primero que hay que tener en cuenta es que no se produce en el vacío ni de forma espontánea. Lo conseguido es el resultado de la presión del movimiento de solidaridad con Palestina”. UniOvi por Palestina ha recabado el apoyo de más de 60 organizaciones de la sociedad civil asturiana para pedir a la Universidad de Oviedo el cese inmediato de su colaboración en el proyecto TICHE. Entre las organizaciones firmantes se encuentran buena parte de las asociaciones en defensa de los derechos humanos, ONGs, movimientos sociales, organizaciones sindicales y partidos políticos, una prueba más del “enorme rechazo que suscita este proyecto en el conjunto de la sociedad asturiana”.

El rector Ignacio Villaverde en una movilización por Palestina

En palabras de Luis Sánchez, estudiante de Ingeniería Informática e integrante de la Acampada, “UniOvi ha tenido una postura aparentemente contundente con el Estado de Israel, pero sólo en cuestiones que no cuestan dinero y que lavan la cara”. En relación con la ruptura del Convenio con la Universidad Hebrea de Jerusalén, denuncian que “no puede ser que rompas convenios con universidades israelíes y que luego sigas teniendo un convenio de investigación militar”, en referencia al proyecto TICHE. Desde la Acampada también denuncian el contraste entre la rapidez con la que la Universidad de Oviedo acogió a refugiados ucranianos tras la invasión rusa y la lentitud con la que despliega su programa de acogida de estudiantes palestinos. En UniOvi por Palestina existe asimismo preocupación por la falta de dotación de recursos económicos adecuados, en forma de becas para estudiantes y programas de intercambio de personal docente e investigador, para garantizar que la cooperación con Palestina, a día de hoy prácticamente nula, se produzca.

Las críticas al proyecto TICHE y la respuesta del rector

Los estatutos de la Universidad de Oviedo sostienen que “la Universidad no financiará ni participará en líneas de investigación relacionadas con fines bélicos” (capítulo II, sección 1º, artículo 138). Este es el principal argumento que sustenta las reivindicaciones tanto de UniOvi por Palestina como de la Acampada: participar en el proyecto TICHE va contra los estatutos de la propia Universidad. Sandra Dema considera que “la incompatibilidad del proyecto TICHE con los Estatutos de la Universidad de Oviedo está fuera de toda duda, porque es un proyecto financiado por el Fondo Europeo de Defensa, que consiste en una partida presupuestaria en la que por primera vez en la historia de la Unión Europea se financia específicamente investigación militar. Los Estatutos de la Universidad de Oviedo prohíben la participación en investigaciones con fines bélicos, por lo que no solo no se debería participar en este proyecto, sino en ningún otro del Fondo Europeo de Defensa”. El hecho de que no exista apenas información pública sobre el proyecto TICHE, al estar protegido por el Ministerio de Defensa, sería “otro indicador de que estamos ante un proyecto bélico”.

Estudiantes de la acampada por Palestina. Foto: Ana Ibarz.

La reacción del rectorado ante las críticas al proyecto TICHE consistió en solicitar un dictamen al Subcomité de Ética de la Investigación, un órgano formado por especialistas en la materia. Dicho Subcomité emitió un dictamen elevando la decisión al Comité de Ética de la Universidad, un órgano que, a diferencia del anterior, está conformado fundamentalmente por cargos institucionales. El excesivo tiempo transcurrido desde la difusión de la noticia sobre el proyecto TICHE y la ausencia de un posicionamiento claro del rectorado sobre un tema tan grave, hicieron pensar a los integrantes de la Acampada por Palestina que el asunto estaba siendo pospuesto de forma deliberada. Luis Sánchez explica que “solamente empezaron a tomarnos en serio desde el momento en que ocupamos el rectorado y dormimos en las escaleras delante del despacho del rector”. Finalmente, el equipo rectoral se vio forzado a firmar públicamente un acuerdo con la Acampada que incluía el compromiso de convocar urgentemente el Comité de Ética para que emitiese un veredicto. A continuación, el Consejo de Gobierno del 26 de julio deberá tomar una decisión definitiva sobre el proyecto TICHE.

Otro de los contenidos del acuerdo entre la Acampada y el equipo rectoral, el compromiso de no establecer convenios con instituciones y empresas israelíes, será llevado ante los jueces por el lobby proisraelí ACOM (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio), que en su comunicado lo considera “una flagrante discriminación que conculca nuestro marco normativo, interfiere con las libertades constitucionales y cuestiones competenciales del estado”. Desde UniOvi por Palestina no creen que la acción legal con la que amenaza ACOM tenga mucho recorrido porque “las universidades españolas son autónomas en la toma de decisiones” y además consideran que “esta estrategia de ACOM supone una presión indebida para tratar de influir en las deliberaciones del Comité de Ética y que la Universidad de Oviedo adopte una decisión favorable al mantenimiento del proyecto TICHE”. También subrayan que “no colaborar con Israel, por mucho que moleste a ACOM, no solo es perfectamente legal, sino que es un imperativo ético y una exigencia del derecho internacional humanitario”.

La pelota en el tejado del Comité de Ética

Representantes de UniOvi por Palestina y de la Acampada están llamadas a comparecer en las sesiones del Comité de Ética, tal y como quedó recogido en el acta de su primera reunión. Desde UniOvi por Palestina afirman que en su comparecencia van a “explicar la contradicción de participar en convocatorias militares con empresas armamentísticas si tenemos unos Estatutos pacifistas. También explicaremos la estrategia de Israel de enriquecerse económica y científicamente, haciendo uso de los fondos y las instituciones de educación superior europeas, entre ellas la nuestra. No puede ser que Israel se beneficie de forma desorbitada de los proyectos de la Unión Europea, tanto desde el punto de vista económico como científico, y que Palestina apenas participe en esos proyectos”.

Luis Sánchez reconoce haberse sorprendido por la cantidad de vecinos del barrio que acudieron a la acampada con la intención de donarles dinero

Desde la Acampada señalan que una de sus comparecientes será una compañera palestina y que sus reivindicaciones irán en la misma línea que las de UniOvi por Palestina. Además, recuerdan que la votación decisiva es la que se producirá el día 26 de julio en el Consejo de Gobierno y que el Comité de Ética es un órgano consultivo. Aunque reconocen que el rector en particular les ha manifestado su compromiso de supeditar su voto al dictamen del Comité, no pueden asegurar que todos los miembros del Consejo de Gobierno vayan a proceder de la misma manera. Por parte de UniOvi por Palestina, Sandra Dema también resalta que “aunque las decisiones del Comité de Ética son consultivas, tanto en campaña como en la reunión que tuvimos el 30 de mayo, el rector se comprometió a adoptar la decisión en la línea que proponga dicho órgano”. En caso de que el Consejo de Gobierno decida mantener el proyecto TICHE, avisan de que estarán alerta y explorarán todas las vías, “incluidas las judiciales, porque consideramos que viola de forma flagrante los estatutos de nuestra institución”.  

Otras demandas y escenarios de futuro

Hay coincidencia entre UniOvi por Palestina y la Acampada a la hora de considerar que, con independencia de cuál sea la decisión del Consejo de Gobierno sobre el proyecto TICHE, existen motivos suficientes para continuar con las movilizaciones universitarias en favor de la causa palestina. Sandra Dema no tiene ninguna duda al respecto: “sí, seguiremos organizados/as para supervisar que los compromisos se cumplen, sobre todo los relativos al apoyo a la población y las universidades palestinas y a la ruptura de las intensas relaciones investigadoras que tenemos con entidades israelíes, no sólo en nuestro país, sino en el conjunto de la Unión Europea”. Uno de los temas que más preocupación genera dentro de UniOvi por Palestina es el hecho de que en el acuerdo que el equipo rectoral firmó con la Acampada se mencione la existencia de personal investigador de la Universidad que colabora con entidades israelíes, más allá del proyecto TICHE. Su demanda es clara: “conocer qué proyectos son esos y que se produzca una ruptura inmediata de esa colaboración. No se pueden anteponer los intereses económicos a los Derechos humanos, ni colaborar con un Estado demandado ante la Corte Internacional de Justicia por genocidio, porque nos hace cómplices”.   

Encierro de estudiantes. Foto: Kike Gallart

Desde la Acampada, aunque reconocen que el abandono del proyecto TICHE ha sido su principal reivindicación durante los últimos meses, también demandan que la Universidad de Oviedo deje de colaborar con empresas como HP o Banco Santander “que financian directamente asentamientos de colonos ilegales” en territorio palestino. Además, al igual que UniOvi por Palestina, verían como algo positivo que la Universidad de Oviedo cese su participación en proyectos financiados por el Fondo Europeo de Defensa.

Convertir la acampada en un movimiento estudiantil universitario

La experiencia de acampar durante un mes en el Campus de Filosofía y Letras en solidaridad con Palestina no es algo que sus protagonistas vayan a olvidar con facilidad. Dos de sus integrantes, Ángela Gavilán y Aida Delgado, explicaron recientemente en una entrevista en Radio QK cómo se organizó y desarrolló todo el proceso. La acampada tuvo incluso sus momentos de tensión y peligro, como cuando recibieron presencialmente las amenazas de un neonazi. Luis Sánchez reconoce haberse sorprendido por la cantidad de vecinos del barrio que acudieron a la acampada con la intención de donarles dinero para la caja de resistencia y también comida. Con respecto al dinero, anuncia que donarán una parte de los fondos a la UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina. Con respecto a la comida, asegura que la cantidad de donaciones fue tan masiva que los integrantes de la acampada no necesitaron comprar alimentos durante un mes y que incluso tuvieron que donar los excedentes a la Cocina Económica de Oviedo.

Una de las ideas que barajan de cara al próximo curso académico, además de continuar con las movilizaciones por Palestina, es intentar “montar un movimiento estudiantil asambleario para hacer reivindicaciones dentro de la Universidad de Oviedo”. Creen que pueden aprovechar el empuje que les ha proporcionado la acampada y la ocupación del rectorado para “revivir un movimiento militante estudiantil” que ponga fin a la sensación de desmovilización que cunde entre el alumnado desde que murieron Asamblees y, sobre todo, desde la pandemia. Al final, plantea Luis Sánchez, “estamos militando contra el proyecto TICHE, pero todos los que estamos dentro de la Acampada somos conscientes de la mierda que son la progresividad de las matrículas, la reducción de los sueldos de los becarios y otros ámbitos en los que se produjeron recortes económicos”. Los integrantes de la Acampada piensan que su logro más importante es “hacer ver que la movilización estudiantil dentro de la Universidad de Oviedo es posible”. 

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