El Ayuntamiento de Oviedo ha publicado el precio que pagará la ciudad por algunos de los conciertos que podremos disfrutar el próximo San Mateo. El modelo festivo sigue siendo el propuesto por el equipo de Alfredo Canteli y Covadonga Díaz: un grueso de conciertos de pago en La Ería y dos gratuitos en La Escandalera. El de apertura, un festival de pop que contará con la presencia de Javi de Los Pecos —casi Los Pecos— y la controvertida banda del Capitán Inhumano —casi los Inhumanos— y The Refrescos —vamos, casi un festival—; y el de clausura, en este caso con El Arrebato.
El precio de las entradas y la escasez de una oferta musical gratuita, una de las principales diferencias con el modelo que se mantenía hasta hace cinco años, han sido criticados por la oposición.

La media de las entradas en La Ería está en 33,67 €. El arco es amplio: desde los 10 € de Taburete —la banda de Willy Bárcenas— hasta los 65 € que costarán las localidades más caras de Raphael. En cualquier caso, una persona que quiera acudir a todos los conciertos de las fiestas mateínas Ería deberá desembolsar entre 303 y 332 € sin contar los gastos de gestión. Casi lo mismo que pagaría por ver el regreso de los hermanos Gallagher a los escenarios.
Los precios de los contratos públicos, como es evidente, también fluctúan. Más allá de las diferencias de caché de los intérpretes, no es lo mismo el dinero que hay que pagar por un concierto en el que el artista se lleva el precio de la entrada. Es la llamada «fórmula mixta», donde «la administración le da al promotor un fijo y es el promotor el que arriesga», como la describió Díaz en el último pleno municipal. Así, Melendi, que había llegado a cobrar 105.000 € en Valdepeñas y hasta 351.000 € en Vigo, en su ciudad natal se conformará con un contrato adjudicado por valor de 48.400 € (IVA incluido) y la venta de entradas, donde posiblemente llenará. El dúo gaditano Andy & Lucas, por su parte, cerraron la adjudicación del contrato de interpretación artística por 0 €, igual que la banda murciana Arde Bogotá.

En total, a falta de añadir lo que cueste el Festival Pop, el Ayuntamiento ha pagado alrededor de 400.000 €. Un cuarto de ese presupuesto está dedicado a sufragar el concierto de El Arrebato el 21 de septiembre en el centro de la ciudad. La concejalía de Festejos que lidera Díaz cerró la fecha del sevillano por 100.430 €. La cifra es aproximadamente un 40% superior a lo que El Arrebato cobró por un concierto de la misma gira, este mismo año, en la localidad andaluza de San Juan de Aznalfarate (58.781 €) y un tercio mayor que lo que cobrará este mes en las fiestas de La Cinta en Huelva (68.970 €).

El alto valor del contrato tiene una explicación. La promotora del concierto, Concert Tour explica que esta cantidad no cubre solo el caché del artista, sino también la producción técnica del evento. «Hay Ayuntamientos que prefieren pagar solo el caché del artista». La concejalía ovetense de Festejos habría incluido en esos 100.430 €, además de los honorarios de El Arrebato por su actuación, el equipo de sonido, luces, camerinos, etc. La otra opción habría implicado que Oviedo se hiciera cargo de estos aspectos técnicos y de producción. Sin sumar el IVA, tal y como se suelen negociar los cachés, suponiendo que el representante se lleve un 10%, quedan 74.700 €. Según una información de ElPlural, el caché de El Arrebato actualizado a 1 de enero de 2024 se situaba en 43.000 €. Restan 31.700 € para sufragar la técnica del evento, un precio adecuado según las fuentes consultadas por este diario.
El gobierno local celebra haber vendido ya más de 30.000 entradas para los conciertos de La Ería, en los que han invertido 245.100 € con la conocida como «fórmula mixta». Salvo para el caso de Arde Bogotá y Andy & Lucas, que asumen el riesgo total y solo recibirán el precio de las entradas, en el resto de eventos cobrarán una cantidad fija del Ayuntamiento y otra variable resultado de la venta de localidades. Arriesgan, pero no tanto. El concierto de pago más caro para el Consistorio será el de Taburete: 60.500 €, si hicieran un lleno, contando con las 9.000 personas que puede albergar el recinto de La Ería, el conjunto podría llegar a ingresar 131.000 € sin impuestos. Este sería, suponiendo un sold out, el menos lucrativo de todos.

La edil responsable de festejos ha declarado en diversas ocasiones que el cartel de este San Mateo podría haber costado a las arcas públicas hasta cuatro millones de euros, pero que se ha quedado en unos 350.000 €. ¿De dónde viene esta diferencia tan amplia de costes? Es el resultado de oponer dos modelos: uno, con conciertos gratuitos en los que a los artistas los paga íntegramente el Ayuntamiento; otro, el actual, en el que el presupuesto municipal soporta una cantidad fija que pacta con las promotoras y que es inferior al caché ya que el grueso de las ganancias se extraería de la venta de entradas.
Pero, ¿costaría cuatro millones de euros este cartel? No hay forma de comprobarlo. Solo tenemos un dato, una estimación. Si sumamos todo el dinero que podrían llevarse los artistas —es decir: lo pagado por el Ayuntamiento y lo que recaudarían de la venta de entradas si hicieran lleno todas las noches—, la cosa se quedaría en 2,7 millones de euros. Esto significaría que las agencias promotoras de los conciertos habrían renunciado a ganar más de un millón de euros. Esto como mínimo, ya que aunque algunas fechas ya han colgado el sold out, en otros casos no parece que se vayan a agotar las 9000 localidades de La Ería, lo que implicaría una recaudación menor. Puesto de otra manera, las oficinas habrían decidido que, además de soportar el riesgo económico de los eventos, ni siquiera podrían llegar a cubrir el precio de sus cachés en el mejor de los casos.
La pandemia del COVID tuvo un efecto extraño sobre la programación musical. Las Administraciones públicas, conocidas por su tendencia al sobrepago de los cachés aumentó su actividad en la programación de música en vivo. Esto llevó al mercado a una espiral en la subida de precios que parece no haber encontrado tope. Una demostración de esta burbuja la sacaba a la palestra el representante y promotor musical Carlos Barral, responsable del San Mateo de 2018, y a quien el gobierno de Canteli canceló su programación para 2019. «Las comparaciones son odiosas, dice el refrán. Por menos de 500.000 € de cachés, esta es la programación que podía haber sido en 2019 pero que no fue». Barral pasaba entonces a enunciar el cartel de aquel San Mateo que el cambio de gobierno frustró y que contaba con Rodrigo Cuevas, Rozalén, La MODA, los DJs ELYELLA, Luz Casal, Nach o Ana Mena, entre otros.
Esa programación de 2019, así como la que finalmente se llevó a cabo, era gratuita. Y ya hemos hablado de la fórmula mixta, pero existe un modelo más que el Consistorio empleó en años anteriores: la organización directa de los conciertos, mediante pago del caché del artista, pero recaudando el Ayuntamiento la venta de las entradas. Un modelo con el que, si bien habría que hacer frente a mayores cantidades que en el mixto, se podría minorar el precio de las entradas para que sean más asequibles para el público.



























