“El arte de volar” fue el momento clave de una carrera que venía de lejos. Antonio Altarriba (Zaragoza, 1952) había escrito ensayos, novelas y había publicado cómic alternativo en los años 80 del pasado siglo, momento en el que el noveno arte empezó a gozar de cierta consideración entre el público en general. Pero quizás como él mismo reconoce, fue la muerte de su padre lo que le llevó a escribir el guion de “El arte de volar”, un cómic terapéutico, escrito para aliviar el dolor de su padre, y que se ha convertido en uno de los más vendidos y reconocidos de la historia reciente de la historieta española. Ahora además da nombre a una nueva fundación cultural dedicada a la promoción del cómic.
El guionista y teórico, para el que en el cómic “el espacio de la página es el tiempo de la narración, hizo esta semana doblete en Asturias, presentando en la Librería Matadero Uno de Oviedo su último trabajo, “El cielo en la cabeza”, con ilustraciones de Sergio García y color a cargo de Lola Moral, y participando en las Jornadas del Cómic de Avilés, que este sábado echaron el cierre.
¿Por qué has elegido un nuevo ilustrador? En tu última etapa Keko fue tu dibujante de referencia que comenzó con “El perdón y la furia” que publicó el Patronato del Museo del Prado y continuasteis con la trilogía “Yo loco”, “Yo asesino”,” Yo mentiroso”.
Keko es un maestro del blanco y negro, un grandísimo ilustrador, pero, no lo veía para esta obra que a pesar de tener un tono “negro” y tratar temas como la violencia infantil, los malos tratos, la miseria y en fin, la violencia estructural del contexto geográfico en la que se desarrolla; no quería complacerme en esa parte violenta y el color tiene una importancia simbólica que Lola trata de forma única. La “solidaridad” de unos se enfrenta a la violencia de otros en las ilustraciones de Sergi, creando unos recursos expresivos en la narración en un trabajo de equipo, creo que con páginas en la que por ejemplo, la sangre no se representa en rojo, los colores cambian de gama cromática desde el color de la selva al del desierto, hasta en la tonalidad de las personas el simbolismo está ahí. Esta obra está pensada para jugar con todo esto.
Tirando del hilo entonces, ¿en qué cambió la colaboración entre tú como guionista y los nuevos ilustradores?
Bueno sin muchos cambios, los guiones están muy estructurados y como ejemplo ahí están a disposición en mi página web mis trabajos con Kim, Keko…Es un trabajo de equipo donde pienso en las ilustraciones y estilo de Sergio que realiza en su tableta digital y este a su vez en los colores que luego Lola va aplicar para rematar el conjunto. Estoy muy contento con el resultado que repasamos en la tableta gráfica en cada uno de los capítulos en que se estructura el guion de la obra. Me han preguntado muchas veces sobre la colaboración de guionista-ilustrador y te voy a comentar una anécdota, hace unos años en una respuesta a esta pregunta me contesta una persona, “…o sea que tú eres el que escribe los textos en los bocadillos de la viñeta…”. Hoy los y las guionistas somos ya más comprendidos.

¿Qué nos puedes contar de la Fundación El arte de volar?
Pretendemos avanzar en la promoción e investigación del cómic a través de colaboradores ( Norma , Edelvives), becas, talleres, cursos. En octubre se publicará la obra de la ganadora de una de estas becas. Los comienzos son siempre difíciles para los artistas y más en este medio. Me interesa mucho además la influencia de la sociedad en el cómic y viceversa. El TBO o cómic, siempre ha tocado temas de mucha actualidad y para ello se me ocurre el genocidio de Palestina. Hay infinidad de cómics que ya trataron el tema en su sentido crítico y de denuncia. La actual guerra no ha hecho más que recordar un problema que viene de lejos.
A Paco Roca le han ofrecido adaptar alguna de sus obras al cine. ¿Has recibido alguna oferta?
Sí. Amenábar se interesó por El Arte de Volar y nos pusimos en contacto. No llegó a buen puerto por el presupuesto. Cuando el productor vio las viñetas de los miles de españoles cruzando la frontera pensó en figurantes, vestuario, sueldos…y las cuentas no cuadraban así que no prosperó. Tenemos otro proyecto para realizar las adaptaciones de la trilogía de “Yo, loco”, “Yo, asesino” y “Yo, mentiroso” en un proyecto ilusionante con grandes actores y que está muy encarrilado.
“Amenábar se interesó por El Arte de Volar “
¿Qué te parece Antonio si hablamos del tema de la Memoria Histórica?
Perfecto. Mira, cuando falleció mi padre estuve 3 años totalmente bloqueado. Me sentía muy mal y no hacía más que pensar en lo que podía haber hecho para aliviar el dolor de mi padre cuando me contaba su historia personal y el sentimiento de fracaso personal de haber luchado tanto para nada. Pensé en llevar su historia al cómic y esto se convirtió en algo terapéutico para mí. Reivindiqué la figura de mi padre y la de todos lo que como él se dejaron la vida por unos ideales. Es un ejemplo de integridad y de ética que me hizo avanzar y salir del estado en que me hallaba y pensar que sí, que había merecido la pena a pesar de creer que los que nos estuvimos a la altura eran y siguen siendo el resto de la sociedad.
Creo que esa obra cambia tu estilo narrativo, ¿no?
Y tanto. Había probado la narrativa experimental a finales de los 80 y en los 90 en la época de la eclosión del cómic como género en alza con Luis Royo, Laura Pérez Vernetti, y otros. Hoy la experimentación está jugando con la narrativa abstracta o menos figurativa cuando en los 80 era lo contrario. Su expresión más extrema juega con el espacio de la página. Si pensamos en las herramientas digitales nos podría generar cierta inseguridad y sus consecuencias en el lenguaje del cómic, sobre todo con la AI, pero parece ser que está resistiendo a estos embates de las TICs. En Francia por ejemplo la venta on line y el libro electrónico es poco significativa con la venta de cómic en papel. Creo que este es el recurso expresivo del propio cómic que sigue siendo un “generador de alertas”, un medio para denunciar las injusticias y un reflejo del mundo del futuro. Avancé en el cómic narrativo con esta historia personal. La Memoria histórica sirve para aliviar el dolor y siempre estuvo presente incluso antes de la Ley de Memoria (2007). Por eso mi interés por la vertiente social del cómic. Luego avancé en esto con los recuerdos de mi madre y la recuperación de su figura en “El ala rota”.

Por fin se ha editado tu tesis doctoral sobre el cómic de 1981, “La narración figurativa”, editado por Ediciones Marmotilla en octubre de 2022. Cuéntanos …
Muy contento de la presentación. Viví un tiempo en Francia como lector en 1973-74 en la Universidad de Montpellier. La BD gozaba como ahora de una salud envidiable con revistas como Pilote, Métal Hurlant, etc, y donde despuntaban artistas como Moebius, Tardi, Enki Bilal y muchos más. Cuando estudiaba en la universidad y quise presentar mi tesis sobre el cómic no sabían ni qué era eso y cuando les decía lo que era me respondían …ah, eso de chistes. Era considerado algo fuera de lo académico y menor. Pero un profesor me apoyó y entonces salió adelante. Solo Ramírez había publicado sobre el tema. Hoy mi trabajo sigue siendo objeto de estudios y por ello estoy muy contento-
¿Está todo “enviñetado” en este mundo del cómic? Te robo el término con permiso.
No. A pesar de estar todo más visto que el TBO.



























