“Esta tarde apareció un trabajador municipal escoltado por varios policías para quitar esta pegatina en la zona de fiesta mientras la Policía Local identificaba a la gente que grababa el amplio dispositivo” denunciaba este fin de semana en redes el colectivo Fiestes Populares.

La plataforma, que gestiona varias casetas de San Mateo, surgió como reacción y alternativa a la supresión de los chiringuitos en las fiestas de la capital asturiana. Desde entonces mantiene un fuerte pulso con el gobierno local de Alfredo Canteli, que en varias ocasiones ha entorpecido sus actividades o expresado a las entidades que conforman Fiestes Populares que su presencia no es bien recibidas en las fiestas.
En la pegatina, aparecida en el Oviedo Antiguo, se informa de los cargos y negocios de la dirección de la patronal OTEA, organización empresarial cuya presión fue clave en el desmantelamiento del tradicional modelo festivo ovetense, basado en chiringuitos de asociaciones, y que en la actualidad ha quedado reducido a la mínima expresión.



























