El Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG) suspende cautelarmente la autorización del proyecto eólico Serra de Liñares, promovido por AV Serra de Liñares S.L.U en los ayuntamientos lucenses de alta montaña de A Fonsagrada y Negueira de Muñiz, y autorizado por la Xunta de Galicia, en marzo de 2023. Este proyecto estaba declarado por la Xunta desde 2021 como “iniciativa empresarial prioritaria” y había alcanzado una asignación de 48 MW de potencia en el concurso eólico de 2010. El proyecto autorizado deriva de una modificación sustancial del original presentada por la promotora en 2019, después de detectarse varios defectos de relevancia en el proyecto primitivo.
Este proyecto eólico de 16 aerogeneradores de 3MW y 150 metros de altura cada uno se prevé instalar en una zona de alta montaña de la provincia de Lugo y lindante con Asturias donde conviven elementos ambientales “altamente sensibles”, como indica el TSXG, bien por estar catalogados, bien por tratarse directamente de especies con distinto grado de protección o en peligro. Se refiere de forma especial al oso pardo, especie en peligro de extinción cuya presencia se constata por las entidades demandantes en las inmediaciones del terreno ocupado por la poligonal eólica, así como al lobo ibérico. Según el alto tribunal gallego, la Xunta no consiguió desacreditar la existencia de lobo en la zona en la que se va a ejecutar el proyecto, por lo que “reconoce implícitamente” que sí está asentado en el lugar y que, además, la administración no realizó ningún estudio previo a la instalación industrial eólica sobre los lugares de encame o encuentro de la especie. Así pues, considera el TSXG que la afectación ambiental de las obras del parque eólico Serra de Liñares podrían suponer un daño irreparable o de difícil reparación de los valores ambientales que en este caso se encuentran comprometidos.
Asimismo el Ministerio de Transición Ecológica desaconseja la instalación por la presencia de especies vulnerables o en peligro de extinción, por lo que en este caso se debe de aplicar el principio de cautela y paralizar cautelarmente las obras del parque eólico.
Con este ya son cuatro los proyectos eólicos autorizados por la Xunta cuyas obras se suspenden de forma cautelar a instancias del Fondo para la Defensa Jurídica de la Cordillera Cantábrica. Esta iniciativa fue pionera en la recaudación solidaria para la lucha judicial contra la invasión eólica impulsada en 2021 por diversos colectivos y plataformas de la Cordillera Cantábrica: Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza (ADEGA), Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, Plataforma Bierzo Aire Limpio, Plataforma para lana Defensa de los Valles Pasiegos, Mesa eólica Merindades de Burgos y Sociedade Galega de Ornitoloxía.



























