¿Qué hacemos con el acueducto de Xixón?

La aparición de varios restos genera un debate sobre la conservación de esta infraestructura subterránea del siglo XVII.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Xixón tuvo un acueducto. Se construyó en el año 1660 y tuvo un carácter principalmente subterráneo, a diferencia del ovetense, contemporáneo, que discurría en superficie y con altura. La obra se realizó para abastecer de agua a una ciudad que comenzaba a crecer al calor del desarrollo económico que se estaba produciendo en la Asturies del barroco, y que en el caso gijonés tuvo mucho que ver con el crecimiento de la actividad portuaria. La obra llegó a tener tres kilómetros, y conectaba un pozo ubicado en Las Mestas, cerca de lo que hoy es el Grupo Covadonga, y la Plaza Mayor de Xixón. Fue la primera traída de aguas de la ciudad.

El acueducto de La Matriz es conocido desde siempre, pero como denuncia el historiador Héctor Blanco, autor de una obra sobre el patrimonio hidráulico de Xixón, “no tiene ningún tipo de protección ni está identificado en el catálogo urbanístico”. Este miércoles durante las obras para la reforma de la plaza del Continental emergieron algunos restos y ahora surge la duda sobre qué hacer con ellos. El Ayuntamiento quiere optar por documentarlos, identificarlos y volver a enterrarlos con algún tipo de protección que evite su deterioro. El objetivo: volver cuanto antes a unas obras que los vecinos de La Arena llevan tiempo demandando.

Restos hallados en la plaza del Continental

Desde IU, Noelia Ordieres propone una pequeña modificación en la reforma de la plaza que permita, al menos, su conservación parcial, integrándolos en la futura plaza. La propuesta de la formación consistiría en la instalación de una placa identificativa con la historia del acueducto de La Matriz. Luis Miguel Piñera, cronista oficial de Xixón, también es partidario de “mostrar una parte de los restos” en lugar de taparlos.

Fuentes arqueológicas consultadas por NORTES ven factible conservar una pequeña parte de lo aflorado, si bien señalan que el acueducto está muy deteriorado y mezclado con el alcantarillado, por lo que sería muy difícil realizar una intervención más ambiciosa y conservacionista.

Xixón en el siglo XVII.

Blanco en cambio considera que no aporta nada sacar a la luz los muros hallados en la reforma de la plaza y apuesta por una intervención subterránea que haga visitable algún tramo del acueducto: “Lo interesante sería hacer visitable el interior aprovechando que paralelamente al cauce discurría un paso peatonal para realizar el mantenimiento de la traída de agua potable”. Cristina Heredia, historiadora del arte, también defiende musealizar esta infraestructura subterránea, “como se hace con los refugios de los bombardeos”. Según la investigadora, el lugar más adecuado para la intervención sería el parque de Cocheras, ya que bajo este se localiza el tramo mejor conservado del acueducto.

Independientemente de otras posibles actuaciones, desde IU se propondrá al Ayuntamiento “conservar, de forma visible y didáctica para la ciudadanía” parte de los restos arqueológicos aparecidos en la reforma de la plaza, “dado que pondrían en valor una parte del patrimonio y la historia de la ciudad”.

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