El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y sus presidentes autonómicos han firmado este domingo en Oviedo/Uviéu la “Declaración de Asturias”, un documento que aúna sus principales posiciones respecto a los principales debates políticos del momento.
Si bien el PP anunció un encuentro monográfico sobre vivienda, el texto resultante de la cumbre asturiana contiene una quincena de declaraciones de ámbito político, que van desde exigir que cualquier nuevo modelo de financiación sea acordado en foros multilaterales a advertir de “la deriva antidemocrática” del Gobierno “contra la libertad de prensa y contra la Justicia”.
Alude además a la inmigración, con guiños al electorado de Vox, al reclamar que el Gobierno asuma la acogida de los menores no acompañados que las autonomías, “sobresaturadas”, no pueden asumir. El PP promete también “sellar las fronteras para acabar con la inmigración ilegal, en la línea que están siguiendo todos los países de nuestro entorno”.
El texto apuesta por la venta de Viviendas de Protección Oficial
Es en los anexos del documento donde el PP desgrana sus propuestas en materia de vivienda, apostando por permitir la construcción de vivienda en parcelas de uso dotacional, y posicionándose contra cualquier tipo de regulación del mercado inmobiliario, que el partido promete “liberalizar” por completo. La derecha también se manifiesta partidaria de reformar las leyes del suelo para favorecer “nuevos desarrollos urbanos” y promete mano dura con los “okupas”, a los que dedica buena parte del documento, en el que no existe ninguna medida sobre desahucios de familias en situación de pobreza.
Con respecto al alquiler el PP defiende la colaboración público privada para construir viviendas de alquiler accesible, cediendo derechos de superficie o con concesiones administrativas sobre suelos públicos. En promociones privadas proponen que el alquiler se gestione durante 75 años por las empresas constructoras y las viviendas reviertan después al patrimonio público.

El documento pone en todo caso el énfasis en la propiedad frente al alquiler público, una opción priorizada en la actual Ley de Vivienda, que Feijóo se compromete a derogar si llega al Gobierno, acabando con “la persecución a los propietarios que alquilan una
vivienda”.
El texto apuesta por la venta de Viviendas de Protección Oficial, así como otras medidas encaminadas a las ayudas a la compra de los sectores con poder adquisitivo, algunas de ellas ya vigentes. También se rechaza frontalmente la declaración de zonas tensionadas y las medidas encaminadas a topar los alquileres
El partido también promete bajar los impuestos a los propietarios que pongan sus viviendas en alquiler, a los que compran y a los que heredan, y se refiere a España como “infierno fiscal” para “los pequeños ahorradores”.
En su intervención final, celebrada en el lujoso Hotel Reconquista, ante militantes y simpatizantes del partido, Núñez Feijóo ha anunciado que el PP seguirá con “una oposición sin cuartel y sin descanso” contra la “tiranía de la izquierda”.



























