¿Qué está pasando en Tineo?

El brote de tuberculosis bovina amenaza al campo asturiano, y propicia un choque entre ganaderos y Gobierno a cuenta de las medidas sanitarias.

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Ismael Juárez Pérez
Ismael Juárez Pérez
Graduado en Periodismo. Ha escrito en La Voz de Avilés, Atlántica XXII, El Norte de Castilla y El Salto. Fue coeditor y redactor en la revista de cortometrajes Cortosfera.

En el corazón de Asturias, el concejo de Tineo se está enfrentado a un brote de tuberculosis bovina que está poniendo en jaque no solo la salud del ganado, sino también la estabilidad económica y social de la comunidad. Con una prevalencia alarmante del 0,63%, significativamente más alta que el promedio regional del 0,09%, este brote compromete el reconocido estatus de Tineo como zona libre de esta infección en Europa. Las implicaciones de esta crisis trascienden el ámbito local, amenazando con alterar significativamente el comercio internacional y la viabilidad de la industria ganadera asturiana. La interacción entre el ganado y la fauna salvaje, factores clave en la propagación de la enfermedad, exacerba los desafíos de contención, destacando la urgencia de medidas coordinadas y efectivas. Mientras se batalla contra estos retos, el impacto se extiende por toda la estructura socioeconómica asturiana y está siendo origen de controversias por cómo afrontar el problema entre el sector ganadero y el gobierno asturiano.

Cómo se Originó la Crisis

El primer foco en Asturias fue confirmado el 16 de enero en el municipio de Mieres, en la comarca ganadera de Lena, afectando a 7 animales. Ese mismo día, otro foco fue confirmado en el municipio de Parres, en la comarca ganadera de Ribadesella, con 100 animales sensibles. Posteriormente, un foco adicional en Parres fue confirmado el 20 de enero, involucrando a 185 animales.

Porteriormente, el brote de tuberculosis bovina se ha focalizado principalmente en el concejo de Tineo, una de las áreas más importantes en términos de actividad ganadera dentro de Asturias. Este municipio se destaca por su alta densidad de ganado, lo que lo convierte en un núcleo significativo para la producción lechera y cárnica de la región.

Como explica David Iglesias, presidente del Colegio Oficial de Veterinarios del Principado de Asturias, “es una importante enfermedad infecciosa que puede afectar a varias especies diferentes de animales domésticos y silvestres”, principalmente en los bovinos, y aunque no es común, “la transmisión al ser humano constituye un problema de salud pública.” De hecho, entre 2007 y 2023, se detectaron en Asturias 36 casos de tuberculosis en humanos derivados de la tuberculosis bovina

Entre 2007 y 2023, se detectaron en Asturias 36 casos de tuberculosis en humanos derivados de la tuberculosis bovina

“Existen multitud de factores que pueden influir en la epidemiología de la tuberculosis bovina”, asegura David Iglesias quien cree que la importancia a la hora de mantener y transmitir la enfermedad es muy variable dependiendo del contexto. Por lo general, “las explotaciones de carácter extensivo son más susceptibles de sufrir nuevos brotes de tuberculosis, especialmente en zonas donde hay animales silvestres.”

En el caso de Tineo, la prevalencia elevada sugiere que podría haber múltiples vías de transmisión activas, incluyendo la posible transmisión de fauna salvaje como jabalíes y tejones, aunque todavía no está claro el origen. Esta carencia, unida a la densidad de la población ganadera en Tineo, complica significativamente el control y erradicación del brote. Además, la movilidad del ganado para pastoreo o comercio y las prácticas de manejo del ganado pueden facilitar la dispersión de la enfermedad. La eficacia de las medidas de control sanitario y las pruebas regulares son esenciales pero enfrentan grandes desafíos en la práctica.

Magnitud de la crisis

La tuberculosis bovina en Tineo ha alcanzado un nivel de prevalencia del 0,63%, notablemente más alto que el promedio en Asturias, que se sitúa en 0,09%. Este incremento es significativo dado que cualquier prevalencia que se acerque o supere el 0,1% pone en riesgo el estatus de “zona libre de la infección” en la región, un sello de calidad y seguridad que es crucial para el comercio y la economía de la industria ganadera.

La pérdida del estatus de zona libre de tuberculosis bovina podría tener consecuencias económicas devastadoras para los ganaderos de Tineo y más ampliamente para Asturias, incluyendo restricciones comerciales, con la imposibilidad de exportar ganado y productos bovinos a ciertos mercados donde se requiere este estatus para la entrada de productos animales. La posible llegada de la desconfianza en el mercado, con un descenso en la demanda de productos de ganado bovino debido a preocupaciones de seguridad alimentaria y el incremento de costes por la necesidad de hacer más pruebas, vacunaciones y posibles sacrificios de animales afectados, ha desatado un estado de estrés y preocupación entre los ganaderos que enfrentan incertidumbre y ansiedad sobre el futuro de sus explotaciones. Las tensiones entre este sector y el gobierno asturiano ha llevado a protestas y acciones legales.

Choque entre el gobierno y los ganaderos

Controlar un brote de tuberculosis bovina en una zona tan crítica como Tineo presenta varios desafíos. Por un lado, hay que tratar de determinar el origen exacto de la infección y cómo se está propagando. Además, hay que implementar medidas de control efectivas sin perjudicar más a la economía local.

El gobierno asturiano ha implementado un plan especial de control, liderado por el consejero de Medio Rural y ex alcalde de Tineo, Marcelino Marcos Líndez, quien ha defendido en la Junta General las medidas extraordinarias “por responsabilidad”. “Estamos en una situación crítica y un gobierno responsable no puede mirar hacia otro lado en un asunto de esta naturaleza”, defendió el consejero.

Marcelino Marcos en la Junta General.

El plan incluye el uso de la prueba de tuberculina simple y medidas reforzadas en el control de fauna salvaje. Además, prometió que el Principado indemnizará a las explotaciones que deban sacrificar animales que den positivo. El consejero aseguró que la obligación de sacrificar todas las reses de una explotación solo será obligatoria en aquellas que registren reiterados casos positivos y pidió paciencia: “Los ganaderos saben mejor que nadie que conseguir la zona libre de tuberculosis fue un esfuerzo de décadas, que conllevó momentos difíciles y traumáticos. Por eso tomamos estas medidas, para controlar la situación.”

El consejero de Medio Rural informaba este miércoles de que la campaña de saneamiento ha permitido detectar en Tineo diez ganaderías afectadas por tuberculosis bovina, con 26 reses positivas a la prueba de la tuberculina –de las cuales 22 ya han sido sacrificadas- y otras tres dudosas. Marcos ha ofrecido estos datos en la Junta General, donde ha comparecido para aportar todos los detalles sobre el plan especial de control de la tuberculosis bovina que se aplica en Tineo y en virtud del cual se han saneado ya el 21 por ciento de las 804 ganaderías del concejo, concretamente 172, y 5.800 animales.

David Iglesias explica que la prueba de la tuberculina simple “es la prueba de rutina a utilizar en el marco del Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina”, mientras que la comparada “es una prueba a utilizar de manera excepcional tras un estudio epidemiológico.”

David Iglesias, presidente de los veterinarios asturianos.

Los ganaderos exigen esta segunda prueba antes de sacrificar a las reses y piden “un enfoque más equilibrado que no comprometa la economía local ni la viabilidad de los negocios” y que les ha llevado a organizar movilizaciones y acciones legales.

“El problema no está en las explotaciones, sino en la fauna que hay alrededor y sobre la que no se están tomando medidas”, asegura Borja Fernández, de Unión Rural de Asturias. Denuncia también que “se están sacrificando vacas sin atacar el verdadero problema que es la fauna salvaje, esto es, jabalíes, venados, etc.” Además, cree que “se está poniendo el foco en la cabaña ganadera, cuando hay un precedente en Parres donde se sacrificaron miles de vacas y, aun así, el problema persistió.”

Borja Fernández, primero por la derecha, junto a otros miembros de la Unión Rural de Asturias.

El Gobierno de Asturias ha ofrecido esta semana un balance sobre los muestreos realizados a la fauna salvaje en lo que va de año: 80 jabalíes y 6 venados, frente a los 69 suidos y los 6 cérvidos evaluados durante todo el año pasado, especies que están incluidas en los reservorios de la tuberculosis bovina. En este sentido, el consejero ha asegurado que se propondrá al Consejo Regional de Caza incluir el mes de marzo en el periodo de caza en toda la comunidad.

Los ganaderos consideran que no se ha hecho lo suficiente para determinar la fuente exacta de la infección antes de imponer restricciones severas

Sin embargo, los ganaderos consideran que no se ha hecho lo suficiente para determinar la fuente exacta de la infección antes de imponer restricciones severas sin consenso. Además, defienden que se haga una segunda prueba comparada, no solo la prueba de tuberculina simple, para evitar lo que, según ellos, puede derivar en el sacrificio innecesario de ganado en Tineo. Sin embargo, desde el gobierno asturiano se dice que esta segunda prueba comparada no es fiable, lo que podría dar lugar a “falsos negativos”.

“La consejería argumenta ahora que la prueba comparada, que es la que se venía utilizando hasta ahora, no es 100 % fiable. Eso no tiene sentido”, se queja Borja Fernández. Con este protocolo, si una vaca reacciona a la prueba de tuberculina simple, automáticamente se marca y se envía al matadero. Los ganaderos denuncian que nunca fueron informados del cambio de protocolo y denuncian que “si se sigue adelante con ello, se va a destruir una línea genética fundamental para la producción de leche en España y su recuperación será muy difícil o llevará muchísimos años.”

Foto: Toño Huerta

El gobierno asturiano se ha comprometido ante el Consejo Agrario a que aquellas explotaciones en las que no haya reiteración de positividad y no hagan vacío, podrán realizar movimientos de animales, incluyendo el traslado para pastar o la participación en certámenes ganaderos, con una prueba de 30 días, si bien la recomendación general es que las explotaciones que hayan dado positivo deben realizar vacíos sanitarios.

Por otro lado, ha asegurado que pondrán en marcha ayudas para la inmovilización y reposición de reses afectadas por la tuberculosis bovina, asegurando que se tratará de reducir la burocracia para facilitar las gestiones. El consejero de Medio Rural y Política Agraria también ha asegurado que este año habrá una mejora de la fiscalidad de las ganaderías afectadas, así como el pago mediante anticipos en el caso de vaciados sanitarios.

La disconformidad, no obstante, ha llegado a los tribunales. Los ganaderos han iniciando acciones legales para detener la implementación del protocolo de saneamiento, alegando que el gobierno no ha seguido los procedimientos administrativos adecuados y que las decisiones se han tomado sin un consenso adecuado. Desde la Unión Rural Asturiana aseguran que el número de sacrificio de animales que provocarán estas medidas causarán “un daño irreversible” a los ganaderos. Por ello, no descartan más movilizaciones.

La crisis de tuberculosis bovina en Tineo representa un desafío complejo que involucra tanto la salud pública como la estabilidad económica de la región. Si bien las medidas tomadas por el gobierno buscan contener la propagación de la enfermedad y proteger el estatus sanitario de la región, las tensiones entre las autoridades y los ganaderos podrían indicar la necesidad de un enfoque más consensuado y equilibrado. A través de las siguientes semanas podrá verse si es posible un diálogo constructivo y una colaboración más estrecha entre todas las partes involucradas para poder superar este desafío al que se enfrenta Asturias. De momento, será la justicia quien determine si el protocolo implementado por el gobierno asturiano se paraliza o sigue su curso.

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