El ecologismo no solo quiere protestas simbólicas en defensa del lobo, sino también dar la batalla judicial, y eso, como sabemos, cuesta mucho dinero. Para lograrlo nace el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico, una iniciativa de micromecenazgo que nace con el objetivo de crear un fondo ciudadano que permita la financiación de los recursos necesarios para impulsar acciones legales y judiciales, pero también educativas y divulgativas, en defensa del lobo ibérico. A la vez busca abrir “un debate sosegado e informado en la sociedad sobre el papel del lobo en el equilibrio medioambiental y sobre la necesidad de su protección” señalan desde la iniciativa promovida por la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica (PDCC), y en la que se han embarcado Greenpeace, Ecologistas en Acción, la Coordinadora Ecoloxista y la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza, entre otras 20 organizaciones de toda España, así como de Portugal, donde la protección a la especie se mantiene igual desde 1998.
Ángela Otero, de Greenpeace Asturias, y Ernesto Díaz y Emilio de la Calzada, de la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, presentaron este lunes en el Café Dindurra de Xixón la campaña, que arranca este martes, coincidiendo así con la celebración del Día de la Tierra.

Desde el fondo destacan que “este proyecto se ha diseñado en apenas dos semanas debido a la urgencia provocada por el cambio repentino de la ley que ahora deja al lobo ibérico desprotegido en nuestro país y al albur del capricho de las administraciones autonómicas”.
“Esto no evita sin embargo que la iniciativa se haya construido con un ambicioso objetivo tanto en sus acciones como en sus metas. Para que estas se puedan materializar es indispensable obtener los recursos económicos necesarios. De esta forma se plantea un objetivo que supera los 200.000 euros, de los cuales un cincuenta por ciento estará destinado a promover acciones de carácter judicial y legal” apuntan.
El resto de lo obtenido se destinará a “acciones de carácter educativo y divulgativo, así como la creación de bases de información abierta sobre mortalidad de lobos, iniciativas de prevención de daños y documentación de consulta”.
La campaña de micromecenazgo se extenderá por un plazo de más de dos meses, hasta el 30 de junio.



























