La madrugada del domingo ocurría un ataque considerado ilegal, ilegítimo, brutal de EEUU a Irán, a instancias, y petición del lobby sionista, que ya llevaba varios días atacando a ese país. Mañana se reúne el cónclave militarista de la OTAN en La Haya. (cuando concluya habrá que lavar bien la ciudad para sacar el olor a azufre). Sí, el matón del norte llega presumiendo de su hazaña descerebrada, aunque sea obedeciendo a su vez las órdenes del criminal de guerra Netanyahu.
El emperador delirante ha entrado en guerra con Irán con un bombardeo ilegal, traicionero, criminal, insensato, que dicen da comienzo a la tercera guerra mundial.
Aquí en Asturias numerosas organizaciones y colectivos han conformado la lataforma Asturies pola Paz, aunque en verdad todavía no ha tenido la capacidad de confrontar desde la defensa de la paz hechos tan graves, como el rearme decretado por EEUU y asumido sin reservas por Europa, el genocidio en Palestina, y las otras 42 guerras activas en el mundo.
El belicismo, la enormidad de los Gastos Militares, y la militarización obscena de las sociedades muestran un camino de peligro para la humanidad. El récord en gasto militar mundial contrasta con el deterioro de las condiciones de vida. Esta lógica de guerra no es un accidente, sino una estrategia de control, dominación y negocio que erosiona la democracia, normaliza el autoritarismo y somete las economías al poder armamentístico.

Palestina no es solo un símbolo de resistencia, sino un espejo de la hipocresía internacional: se permite el castigo colectivo, la ocupación y el racismo estructural, mientras se invoca el derecho internacional de forma selectiva.
El presidente yanqui gestiona el mayor presupuesto militar de la historia, con expansión del arsenal nuclear y tecnología armamentística.
Su ataque a Irán con bombas de altísimo calibre, ha sido condenado por los mandatarios de Latinoamérica. ¿Y los europeos? Mañana estarán en el besamanos o besaculos con el agresor y criminal.
Las élites europeas (¿no tienen patria, no tienen capacidad de defender las soberanías de nuestros países?) impulsan también el rearme y la lógica militarista: en 2024, el gasto militar mundial superó los 2,2 billones de dólares. La industria armamentística crece mientras los servicios públicos se deterioran. La guerra se normaliza no solo con armas, sino con narrativas de miedo, vigilancia, represión y odio institucionalizado. En este modelo, la diplomacia muere y la fuerza matonista crece.
En sentido contrario actúan, todavía con debilidad, las resistencias. Movimientos feministas, ecologistas, sindicales y antirracistas denuncian la guerra como lógica de dominación patriarcal, colonial, extractivista y de clase. Desde las mujeres palestinas hasta las huelgas climáticas o los movimientos de desobediencia civil, emerge una resistencia global, diversa y creativa, que defiende la paz con justicia.
La guerra tiene un alto precio: lo pagan las clases trabajadoras. La transferencia de recursos desde lo social a lo militar es cada vez más evidente. Alemania, Francia y el Estado español han duplicado su gasto en defensa, mientras aumentan la precariedad, los desahucios y la pobreza. Y anuncian nuevas subidas justificando necesidades defensivas y jugando con anuncios de posibles vueltas al servicio militar obligatorio.
La guerra mata, destruye, pero también empobrece, divide y liquida derechos, sus consecuencias concretas se sienten cada día.
Lo dejó dicho don Antonio Machado: “¡Señor! La guerra es mala y bárbara; la guerra,
odiada por las madres, las almas entigrece; mientras la guerra pasa, ¿quién sembrará la tierra? ¿Quién segará la espiga que junio amarillece?.”
Frente a la barbarie, queremos expresar aquí un NO rotundo al militarismo, a las potencias agresoras, a la industria bélica y a la captura del poder por intereses corporativos.
Este jueves se cumplen 80 años de la Firma de la Carta de Naciones Unidas. 8 decenios, dicen, para prevenir y desalentar la tercera guerra mundial. Trump y Netanyahu se están cargando esa Carta de la Paz.
Queremos afirmar aquí que la paz con justicia, la dignidad obrera, la soberanía de los pueblos, la defensa del derecho a no ser carne de cañón, son nuestros objetivos.
Desde Palestina hasta Asturias, desde las calles europeas hasta los barrios empobrecidos del Sur Global, se tejen redes que dicen: ¡Basta de guerras! ¡Pan, salud, educación, cultura y paz!
Los argumentos para aumentar el gasto militar son radicalmente falsos y tan sólo responden a los intereses del complejo militar-industrial, cada vez más poderoso e influyente. Nos lo mostraron Tica Font, Pere Ortega y otros investigadores hace pocos días en Oviedo: es absurdo ligar la defensa a un porcentaje del PIB. A Ninguno. Ni 5, ni 2, ni uno por ciento. Más absurdo aún cambiar el supuesto “estado de bienestar” por bombas.
No podemos calificar los ataques a Irán simplemente como actos ilegales o estratégicos: estamos ante posiblemente un crimen de guerra, dado el tipo de objetivo y el riesgo evidente para la población civil.
El orden internacional se fundamenta en la Carta de la ONU, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
Además los bombardeos a sitios nucleares viola el Protocolo Adicional I de los Convenios de Ginebra.
Hay que solicitar al Gobierno español que condene el ataque de Israel y Estados Unidos a Irán y asuma su responsabilidad por la colaboración con las bases militares estadounidenses en territorio español. Esto exige una reflexión profunda sobre su papel en la OTAN y su responsabilidad ante posibles consecuencias para la seguridad nacional y la paz internacional.
Tres de los destructores, y más de 30 de los aviones cisterna desplegados habitualmente en las bases yanquis en Morón y Rota están ahora prestando servicio al sionismo y al ataque a Irán. Un despliegue que refuerza la dependencia de España de la maquinaria militar estadounidense, y se repite el guion de la invasión de Iraq.
La OTAN ha dejado tras de sí millones de víctimas en conflictos recientes, desde Afganistán hasta Libia, pasando por Siria e Iraq, y debemos salir de esa estructura infernal que mañana tiene pleno (temblemos) en La Haya.
En cualesquiera de los casos, debemos cerrar las bases extranjeras en nuestro territorio. Otan No-Bases fuera.
No en nuestro nombre y no con nuestro dinero, paremos el genocidio y todas las guerras.
La lista de países bombardeados por Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial:
Japón: 6 y 9 de agosto de 1945. Corea y China: 1950-1953. Guatemala: 1954, 1960, 1967-1969. Indonesia: 1958
Cuba : 1959-1961. Congo: 1964 .Laos : 1964-1973 .Vietnam : 1961-1973
Camboya: 1969-1970 ´. Invasión de Granada : 1983 . Líbano: 1983, 1984 .
Libia : 1986, 2011, 2015 . El Salvador : 1980 . Nicaragua: 1980
Irán: 1987 . Invasión Panamá : 1989
Irak: 1991 (Guerra del Golfo), 1991-2003 . Kuwait: 1991
Somalia: 1993, 2007-2008, 2011 . Bosnia: 1994, 1995 . Sudán: 1998
Afganistán: 1998, 2001-2015 . Yugoslavia: 1999 . Yemen: 2002, 2009, 2011, 2024, 2025 . Pakistán: 2007-2015 . Siria : 2014-2015 . Irán 2025.



























