Lleno total para escuchar a la filósofa Clara Serra y a la periodista Julia Mengolini en la Escuela de Pensamiento Feminista de AMA Asturies. La conductora de la emisora independiente Futurock FM se ha convertido en uno de los objetivos del ultraderechista Javier Milei. Mengolini, como otras figuras progresistas argentinas, viene sufriendo el acoso cotidiano en redes de Milei y sus partidarios, llegando incluso en uno de sus últimos ataques a generar un vídeo de inteligencia artificial de ella y su hermano manteniendo relaciones sexuales. Más allá de su caso particular, que ha provocado una ola de solidaridad que ha trascendido incluso el espacio de la izquierda argentina, la periodista señaló que el votó joven fue clave en la victoria de la ultraderecha. “la pregunta es qué está haciendo que los pibes estén comprando la identidad fascista”.
La derechización de los hombres y su lugar en el movimiento feminista fueron los temas centrales de una mesa en la que Serra reclamó un feminismo que no reniege de sus éxitos, pero que sepa incluir a a los varones, y que no entienda Las 6 de La Suiza o Palestina como temas ajenos a su hacer: “Un discurso que en vez de incluir a los hombres les diga no tenéis nada que ver con nosotras, no ayuda mucho a la causa”.




“El estrechamiento del feminismo solo conduce a un estrechamiento político y a una pérdida de potencia” apuntó la autora del éxito “El sentido de consentir”, para la que la Escuela de Pensamiento Feminista de AMA se ha convertido “en un espacio de referencia imprescindible”.
Mengolini, que advirtió “vengo del futuro”, en referencia a la experiencia de la Argentina de Milei, llamó a repensar de qué modo se puede disputar el apoyo de los hombres heterosexuales a una reacción que está presentando el feminismo como una de las causas de sus males. “O comprendemos la vulnerabilidad que sienten los hombres o la comprenderán los fascistas” sentenció Mengolini, para la que las mujeres no pueden quedarse “en un lugar de llanto y mera denuncia”. “Somos víctimas pero no queremos serlo para siempre” explicó la periodista, que reivindicó la resistencia como un lugar mucho más fértil para la política. “Sobre todo porque los liderazgos fememinos de la reacción como Meloni no se están presentando como víctimas sino como mujeres que superan y vencen las dificultades” añadió Serra, para la que la ultraderecha también está buscando formas de mejorar su oferta entre unas mujeres que hasta ahora se le resisten.
Para Serra solo con el sufrimiento de las víctimas no puede hacerse una política transformadora: “La política revolucionaria va de que me coloco en tu lugar y asumo tu problema aunque no lo sufra”. “Solo con rencor no se puede hacer una revolución, sobre todo se necesita entusiasmo, y eso se consigue con colectivo, con compañeros y compañeras. Es lo lindo que tiene la vida” concluyó Mengolini, para la que el feminismo es un “antídoto igualitario” frente a los nuevos fascismos. Un antídoto que en la Escuela de AMA Asturies, como decía Bell Hooks, quieren compartir con “todo el mundo”.



























