Alba Leiva, redactora de “El Orden Mundial”, e integrante del podcast “No es el fin del mundo”, y Oriol Erausquin, de “Infusión ideológica”, debatieron este domingo en la Escuela de Pensamiento Feminista de AMA sobre cómo dar la batalla en internet en los tiempos de Elon Musk, y la colonización de las redes sociales por la ultraderecha. La mesa estuvo moderada por Marta Cambronero, investigadora especializada en comunicación política.
Erausquin tiró de la historia para recordar que los medios de comunicación siempre han jugado un papel clave en las políticas del odio: desde las imprentas que difundieron en el siglo XV manuales de caza de brujas, hasta el papel jugado por la radio en la expansión de los fascismos del siglo XX.
Leiva expuso que a pesar de la idea de que el público solo busca contenidos rápidos y superficiales, “también hay personas que también quieren profundidad y debate”. Especializada en política internacional, la redactora pidió no perder de vista un escenario mundial en el que “estamos entre el final de un orden antiguo y el nacimiento de uno nuevo”.
Sobre la continuidad o no en el antiguo Twitter, la integrante del podcast sobre geopolítica, recientemente premiado con un Ondas, abogó por compaginar la participación en las redes sociales hegemónicas con la presencia en nuevas plataformas: “La gente está en X por información, pero también por entrenimiento”. Erasquin, que en cambio participó de la campaña “Vámonos juntas”, defendió la salida de X, pero no como opción personal, sino de manera organizada y colectiva para propiciar el desarrollo de otras redes.




Erausquin expuso también las posibilidades de las redes sociales para desarrollar activismo político, desde la creación de vídeos, memes y chistes, hasta casos como el de las camareras de piso, Las Kellys, que iniciaron su organización a partir de un grupo de Facebook. El creador de contenido señaló en todo caso que las redes no pueden convertirse en un sustituto de la militancia presencial: “Sin lo presencial no somos capaces de organizar nada: necesitamos la confianza que solo brota de encontrarnos”. Erausquin, que pronto publicará un ensayo titulado “La rabia es nuestra”, señaló la importancia de combinar los mensajes en positivo con la disputa a las derechas de las emociones negativas: “Tenemos que perder el miedo al conflicto”.



























