Xixón, Bilbao, Córdoba, Jaén, Cádiz, Sevilla, Málaga, Boltaña (Huesca), Zaragoza, León, Salamanca, Burgos, Tarragona, Barcelona, Madrid, Lugo, Ourense, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote se movilizaron este jueves bajo el lema “Escuchen a Daniel” para pedir a la Justicia que no entregue este viernes al hijo de la granadina Juana Rivas a su padre, el italiano Francesco Arcuri, pendiente de un juicio sobre un presunto delito de maltrato físico y psicológico habitual a sus hijos.
Asturies Feminista 8M, convocante de la concentración gijonesa, pidió que los argumentos del menor sean escuchados, y recordó que “un maltatador no puede ser un buen padre”. “Daniel, valiente, aquí está tu gente”, fue uno de los gritos coreados en la movilización en apoyo al pequeño, que cuenta con el apoyo de su madre y de su hermano mayor, de 19 años, que ha hecho públicos en una carta abierta los abusos y malos tratos sufridos cuando se le obligó a ir, a los 11 años, con su padre: “Eran tan evidentes mis heridas cuando pedí ayuda que ya no podían esquivar la situación: Le quitaron mi custodia a Francesco y le obligaron a devolverme a mi casa, España”.




Los orígenes de caso se remontan a la década pasada. En 2009 Arcuri fue condenado a tres meses de prisión y alejamiento por haber «golpeado repetidamente» a Rivas en el transcurso de una discusión. A pesar de la condena, por la que el italiano no llegó a entrar en prisión, la pareja retomó de manera intermitente su relación. La situación se prolongó hasta 2016, año en Rivas abandonó Italia con sus hijos. Al llegar a España denunció otra vez a Arcuri por violencia. Desde entonces se inicia una compleja batalla legal por la custodia legal de los hijos en común que llevó a Rivas a esconderse con sus hijos en 2017, así como a ser posteriormente condenada por sustracción de menores, delito del que fue parcialmente indultada en 2021.
Este mismo jueves se ha conocido que la Audiencia Provincial de Granada ha admitido a trámite una denuncia de Francesco Arcuri contra Juana Rivas por un presunto delito de sustracción de menores. Desde el movimiento feminista asturiano se ha reclamado en la gijonesa plaza del Parchís justicia para el menor y para su madre.
“El caso de Daniel ha conmocionado a la opinión pública, pero no es un caso aislado. En España, existe una gran cantidad de menores que atraviesan situaciones similares, en las que se les obliga, por resoluciones judiciales, a mantener relación con padres denunciados o condenados por violencia de género, lo que pone en grave riesgo su bienestar físico y emocional” apuntan las convocantes, que han pedido respeto para los derechos de la infancia.
Los ediles gijoneses de IU y Podemos, el diputado Xabel Vegas y la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, fueron algunos de los cargos públicos que asistieron a la concentración.



























