Minería y vertidos industriales son la causa de los conflictos por el agua en Asturias

Un mapa elaborado por Ecologistas en Acción documenta más de 70 conflictos relacionados con la gestión y deterioro de ríos, acuíferos y humedales en España

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Bernardo Álvarez
Bernardo Álvarez
Graduado en psicología y ahora periodista entre Asturias y Madrid. Ha publicado artículos en ABC, Atlántica XXII, FronteraD y El Ciervo.

Ecologistas en Acción ha lanzado el Mapa de los Conflictos del Agua, una plataforma digital interactiva que documenta más de 70 conflictos relacionados con la gestión y deterioro de ríos, acuíferos y humedales en España. Este proyecto, en constante actualización, busca visibilizar las amenazas que enfrentan los ecosistemas acuáticos, como la contaminación por nitratos, vertidos industriales, sobreexplotación por regadíos intensivos y alteraciones por infraestructuras. Cada caso incluye una descripción breve, los responsables institucionales o empresariales, y las acciones sociales, legales y comunicativas emprendidas por colectivos ecologistas.

La herramienta permite filtrar conflictos por tipología o demarcación hidrográfica, destacando problemáticas como los regadíos ilegales en Murcia o la contaminación del Mar Menor. Su objetivo es concienciar sobre el impacto de actividades industriales y agrícolas, y empoderar a activistas y comunidades en la defensa del agua, un recurso vital. Ecologistas en Acción subraya la falta de medidas efectivas por parte de las administraciones y la importancia de las movilizaciones ciudadanas para frenar el deterioro ambiental. Este mapa se inspira en iniciativas globales como el EJAtlas, consolidándose como una referencia clave para la justicia ambiental en España.

En la comunidad asturiana, el mapa documenta cuatro conflictos, tres de ellos por contaminación debida a vertidos urbanos e industriales, y un cuarto por infraestructuras y alteración morfológica. Los conflictos son los siguientes:

  • Contaminación del estuario de Villaviciosa: Problemas de contaminación de sus aguas por vertidos urbanos e industriales, que mantienen cerrada al marisqueo la ría desde hace más de 12 años. La ría está catalogada como LIC y ZEPA, dentro de la Red Natura 2000 y como sitio Ramsar, y desde 1995 es una reserva natural parcial nombrada por el Gobierno del Principado de Asturias. Una de las márgenes de la ría no depura sus aguas y además el fuerte incremento del turismo en la zona está agravando el problema. La denuncia de la contaminación se ha hecho a través de su inclusión en el informe de «Banderas Negras» de Ecologistas en Acción, la solicitud a la Fiscalía de Medio Ambiente del Principado de Asturias que se tomaran las medidas necesarias para la paralización de la reforma del proyecto de saneamiento por las irregularidades e impactos que estaban asociados.
Foto: Turismo de Villaviciosa
  • Contaminación del acuífero Villaviciosa en Gijón: El acuífero carbonatado de la Formación Gijón está contaminado por hidrocarburos, compuestos clorados y otros contaminantes debido a filtraciones producidas en la fábrica de Graham Corporate del grupo DSA, ubicada en el Alto de Pumarín en la ciudad de Gijón. La masa de agua afectada se llama ES018MSBT012-005 y suministraba el 8% del agua que se consume en Gijón, a través del manantial de Llantones, ubicado a unos cinco kilómetros de la fábrica. En 2022 la Confederación Hidrográfica del Cantábrico Occidental hizo un informe en el que se avisaba del riesgo de contaminación del acuífero que es zona de captación de agua de abastecimiento. De hecho, el Ayuntamiento de Gijón cerró el este punto de captación de agua.
  • Contaminación del río Cauxa (Belmonte de Miranda) por una mina de oro: Vertidos contaminantes al río Cauxa procedentes de la mina de oro de la empresa Orovalle, filial de la transnacional canadiense Orvana Minerals Corp. Es una mina de oro, plata y cobre que inició su actividad a cielo abierto en 1996-1997, explotándose posteriormente de forma subterránea y procesando in situ material procedente de otras minas. La actividad ha causado contaminación continuada con metales pesados al río contiguo y almacena grandes cantidades de residuos con cianuro. Desde el año 2012, la Guardería Fluvial hace un seguimiento de los vertidos y el resultado es que la concentración de selenio supera ampliamente y de forma habitual la norma de calidad ambiental (1 microgramo/l). Según análisis del año 2024, se han superado también los valores correspondientes a otros parámetros, además del selenio, como son mercurio, arsénico, y níquel. La empresa niega la contaminación pero el trabajo de denuncia de las organizaciones ecologistas está visibilizando que la contaminación que está generando es grave. El Principado de Asturias no debería renovar la autorización de la mina porque tiene conocimiento de graves vertidos de sustancias tóxicas como las señaladas y, por tanto, incumplen la renovación de la autorización ambiental integrada.

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