El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Villaviciosa (Asturias) ha ordenado el embargo de bienes a Unicaja Banco tras la negativa de la entidad a cumplir una sentencia firme que la condena a devolver 1.000 euros —más intereses— a una clienta víctima de phishing bancario.
La demanda fue presentada por la Unión de Consumidores en defensa de una socia que sufrió una operación fraudulenta tras recibir mensajes que suplantaban la identidad del banco. Aunque el juzgado falló a favor de la afectada en marzo de 2025, Unicaja no abonó la cantidad reconocida, lo que obligó a solicitar la ejecución forzosa de la resolución, con embargo incluido.
Desde la asociación que representa a la afectada califican de “indecente” la actitud de Unicaja, señalando que la entidad acaba de presentar unos beneficios de 338 millones de euros en el primer semestre del año —un 14,6 % más que en el mismo periodo del año anterior— y, sin embargo, se niega a acatar una resolución judicial firme por una cantidad mínima en comparación.
“El phishing es una técnica de fraude en la que los delincuentes suplantan la identidad de una entidad legítima.”
“Unicaja Banco obtiene beneficios millonarios mientras obliga a sus clientes a acudir a la vía judicial y al embargo de bienes para recuperar lo que les pertenece”, denuncian desde la organización.
El embargo de bienes es una medida legal prevista en la Ley de Enjuiciamiento Civil, concretamente en sus artículos 538 y 570, que regulan la ejecución forzosa de resoluciones judiciales firmes cuando la parte condenada no cumple voluntariamente con el fallo.
Un fraude en aumento
El phishing es una técnica de fraude en la que los delincuentes suplantan la identidad de una entidad legítima (como un banco) mediante correos electrónicos, mensajes SMS, llamadas telefónicas o páginas web falsas para engañar a los usuarios y obtener sus claves, contraseñas o datos bancarios.
El caso de Villaviciosa no es aislado. Este tipo de fraudes digitales ha ido en aumento en los últimos años, afectando a miles de consumidores en España, según datos oficiales del Servicio de Reclamaciones del Banco de España. En 2024 se gestionaron 56.099 reclamaciones, cifra récord y un aumento del 69 % respecto a 2023.
En torno al 15 % de las reclamaciones correspondían a fraudes digitales o pagos no autorizados por tarjetas o transferencias muchos de ellos provocados por técnicas de suplantación como el phishing.



























