La asociación vecinal Oviedo Redondo ha instado al equipo de gobierno municipal a que revierta la “concesión irregular” de un local de la plaza del Fontán, propiedad del Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu, a la Comunidad Judía de Asturias. Los vecinos consideran que esta cesión es incompatible con la actitud de su presidenta, Aida Oceransky. “Desde hace meses, en sus redes sociales y en algunos medios de comunicación, lleva justificando, defendiendo e incluso negando la brutal actuación del gobierno de Netanyahu contra el pueblo palestino” señalan los vecinos en un comunicado.
“Esta cesión incumple la propia normativa municipal, que establece el plazo máximo de cesión de locales en cuatro años, incluida la posible prórroga, y supone una manifiesta discriminación con respecto a otras asociaciones y entidades que no pueden disfrutar de su derecho a la puesta a disposición de dichos bienes, en una ciudad donde la participación ciudadana y el respeto hacia el movimiento asociativo es claramente mejorable” apuntan desde la entidad, con varios centenares de asociados y asociadas, para la que no se trata solo de una irregularidad administrativa, sino también de un asunto ético y moral.

“Asistimos al exterminio de un pueblo en prime time. Imágenes de bombardeos indiscriminados contra la población, contra hospitales, contra escuelas. Desplazamiento masivo de miles de personas que acaban siendo tiroteados en los supuestos lugares seguros. Las colas del hambre, esas ratoneras donde hombres, mujeres y niños desesperados y hambrientos mueren bajo las balas. Niños y niñas desnutridas que mueren de inanición. Todo este horror, televisado y condenado por instituciones internacionales y cada vez más gobiernos es lo que niega la Presidenta de esta asociación favorecida por el Ayuntamiento” señalan desde Oviedo Redondo.
“Y no, no somos antisemitas. El mantra de acusar a quienes levantan la voz de atacar al pueblo judío ya no resulta creíble” concluye el comunicado.
Tanto el PSOE, que ha pedido la revisión de la cesión municipal, como IU, que ha pedido abrir una investigación, han criticado duramente las palabras de Oceransky.



























