“Defendemos que Perlora mantenga su condición social y vertebradora, así como una gestión pública”

El concejal Alberto Fidalgo (Somos Carreño) analiza el nuevo plan urbanístico de la Ciudad Residencial de Perlora y las perspectivas de su recuperación tras décadas de abandono.

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Ismael Juárez Pérez
Ismael Juárez Pérez
Graduado en Periodismo. Ha escrito en La Voz de Avilés, Atlántica XXII, El Norte de Castilla y El Salto. Fue coeditor y redactor en la revista de cortometrajes Cortosfera.

El pasado 14 de agosto el Gobierno asturiano y el Ayuntamiento de Carreño presentaron el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) para la Ciudad Residencial de Perlora, un documento que marca el inicio del proceso de recuperación de este histórico complejo vacacional tras décadas de abandono. Una semana después, hablamos con Alberto Fidalgo, concejal de Urbanismo y Medio Ambiente y Desarrollo Económico e Innovación por Somos Carreño, para conocer la valoración del equipo de gobierno municipal sobre el plan, sus avances respecto al primer borrador y los retos que aún quedan abiertos, especialmente en torno al modelo de gestión y la preservación de la vocación social de Perlora.

¿Cree que este nuevo plan supone el verdadero punto de no retorno hacia la recuperación del complejo de Perlora?

Nosotros creemos que sí. Lo que está claro es que, en muchos años, incluso décadas, es la primera vez que se da un paso real y efectivo para solucionar el problema de Perlora. Es un paso muy importante, porque sienta las bases y los cimientos de lo que puede ser Perlora en el futuro. Era un primer paso necesario y, por fin, se está dando.

El Principado y el Ayuntamiento hablan de un plan consensuado. ¿Qué papel ha jugado Carreño en la redacción del documento?

Carreño, desde un principio, tenía su propia idea de ordenación de este espacio. Antes de que se iniciara la redacción, ya habíamos trabajado en un modelo de protección de los elementos existentes. Con la asistencia técnica contratada por el Ayuntamiento elaboramos una propuesta que buscaba reforzar la protección, porque el primer borrador de 2023 nos parecía insuficiente en este aspecto.

Alberto Fidalgo. Foto: Alisa Guerrero

¿Se ha escuchado suficientemente a la oposición municipal, a las asociaciones vecinales y al tejido social en general durante el proceso?

Sí. Como comentaba, en 2023 ya hubo un primer proceso de participación en torno al borrador inicial. Hubo información pública y se presentaron propuestas que sirvieron de punto de partida. Además, desde hace muchos años venimos recogiendo las reclamaciones de las asociaciones vecinales. El propio movimiento vecinal de Perlora dejó clara su postura hace tiempo, y el mismo día que presentó su propuesta tuvimos una reunión en el Ayuntamiento con ellos. Creemos que buena parte de sus demandas han quedado recogidas.

Aún no se debate el plan de gestión

Izquierda Unida y Somos Carreño siempre han defendido la gestión pública de los bienes comunes. ¿Cómo se compatibiliza ese modelo con la posible concesión a largo plazo a una empresa privada?

Hay que tener en cuenta que ahora mismo estamos debatiendo un documento de carácter urbanístico. Este plan especial define parámetros de ocupación, edificación y usos del suelo. No estamos hablando todavía de modelos de gestión.

“Sobre este documento caben todas las posibilidades. No es incompatible con una gestión pública ni con un desarrollo más social del complejo.”

Entonces, ¿el modelo de gestión vendrá después, una vez aprobada la base urbanística?

Exacto. El modelo de gestión se debatirá posteriormente, cuando tengamos claras las bases de lo que se puede y lo que no se puede hacer en Perlora. Evidentemente, defendemos que Perlora mantenga su condición social y vertebradora, así como una gestión pública. Pero ahora mismo el debate es urbanístico.

¿Este plan urbanístico es compatible con diferentes modelos de gestión?

Sí. Sobre este documento caben todas las posibilidades. No es incompatible con una gestión pública ni con un desarrollo más social del complejo.

El plan especial plantea proteger un ejemplar de cada una de las 31 tipologías arquitectónicas. ¿Le parece suficiente o habría que ir más allá?

Nuestra posición inicial era ir más allá, porque defendíamos una mayor protección. Sin embargo, tras las conversaciones con la Dirección General de Patrimonio, titular de los terrenos, y con la Consejería de Ordenación del Territorio, entendemos que la propuesta actual mejora mucho la inicial, que solo contemplaba 9 tipologías. Al menos ahora el documento establece que se mantengan todas las presentes. Además, la reforma del catálogo incluida en este plan especial amplía la protección, tanto por el número de tipologías como por su distribución en todo el espacio, y no concentradas en una única manzana como se planteaba al principio. Patrimonio también nos trasladó que esta protección debe entenderse como un punto de partida, un mínimo. Si en el futuro se licita la gestión, se valorará positivamente que las propuestas aumenten el nivel de protección. Y ahí, en esa siguiente fase, insistiremos en que se eleve el grado de conservación.

Las críticas de los ecologistas

Algunos colectivos ecologistas critican que el plan abre la puerta a la demolición de chalets y a nuevas edificaciones. ¿Qué responde?

Todos desearíamos que se restauraran todos los elementos. El actual plan no lo descarta, pero tampoco lo garantiza. De nuevo, todo dependerá de las condiciones que se establezcan en los pliegos si se licita la gestión. Esos pliegos podrían primar la restauración del mayor número de elementos posible. Nuestro punto de partida era exigir mayor protección, pero también entendemos que los titulares del suelo no quieran un documento excesivamente rígido que acabe por encorsetar el desarrollo de Perlora. En una negociación siempre hay cesiones, y creemos que se ha avanzado respecto al borrador inicial. Las 31 tipologías nos parecen un punto razonable, y confiamos en que la propuesta final aumente todavía más la conservación.

Otra de las críticas ecologistas es que el plan hace perder la vocación de turismo social con la que nació Perlora. ¿Comparte esa visión?

Entendemos y compartimos en parte esa preocupación. Perlora tiene que mantener un enfoque social, y desde luego ese es también nuestro planteamiento. Urbanísticamente, el documento actual deja espacio para esa posibilidad. Ahora bien, será el Gobierno autonómico, como titular de los terrenos, quien deba apostar por consolidar esa vía.

“Si todo va según lo previsto, en menos de un año deberíamos tener aprobado el documento definitivo.”

Se ha anunciado un albergue público con cafetería y restaurante junto a la bahía de Perán. ¿Será una de las primeras actuaciones visibles?

Probablemente sí. En las negociaciones solicitamos la cesión de una serie de terrenos al Ayuntamiento. Entre ellos incluimos el edificio de la lavandería, en la entrada, con la propuesta de convertirlo en un albergue municipal. Esa cesión tenía un doble objetivo: por un lado, ampliar la zona verde hacia la bahía de Perán, y por otro, poner en marcha a corto o medio plazo el albergue municipal.

¿Qué calendario maneja el Ayuntamiento para la aprobación inicial y la definitiva? ¿Cuándo cree que los vecinos de Carreño y el conjunto de Asturias podrían empezar a disfrutar de la nueva Perlora?

Nosotros podemos manejar plazos de tramitación urbanística. Esperamos que en un plazo de 8 a 10 meses el documento definitivo esté aprobado. Ahora iniciamos el trámite ambiental y la evaluación ambiental estratégica, que es un paso previo al trámite urbanístico propiamente dicho. Después vendrá la aprobación inicial, el periodo de información pública y la resolución de alegaciones. Si todo va según lo previsto, en menos de un año deberíamos tener aprobado el documento definitivo. A partir de ahí entrará el titular de los terrenos, que planteará su propuesta de gestión y desarrollo urbanístico. Ese será el momento en el que se concrete un modelo con más detalle, tanto en lo relativo a edificaciones como a usos. En todo caso, desde la Dirección General de Patrimonio nos trasladaron que ya están trabajando en los pliegos. Tanto la Consejería de Ordenación del Territorio como la de Hacienda han mostrado interés en acelerar los plazos al máximo. Nos comentaron, incluso en reuniones con el Ayuntamiento y con los vecinos, que avanzan en paralelo para que, cuando el plan especial esté aprobado, los pliegos ya estén preparados y se pueda ganar tiempo.

Perlora. Foto: Alisa Guerrero

Antigua fábrica de Albo y viviendas públicas

Pasando a otro tema: la antigua fábrica de Albo. ¿Qué modelo de transformación plantea el Ayuntamiento: más vivienda, más comercio o un espacio mixto con usos culturales y sociales?

Hemos iniciado un plan especial de reforma interior del entorno de la antigua fábrica de Albo. Es un documento en el que ya veníamos trabajando desde hace tiempo. El modelo que se plantea es mixto: por un lado, un aumento de la edificación residencial; por otro, usos dotacionales. Y, sobre todo, un eje vertebrador en forma de parque lineal que recupere en superficie el cauce del río Rita, actualmente soterrado en ese tramo.

En definitiva, serían tres elementos: más vivienda, usos dotacionales y una gran zona verde vinculada a ese parque lineal.

“El problema de la vivienda no se va a resolver solo con estas 21 viviendas. Es un problema estructural, de fondo, que requiere de otras medidas más amplias.”

¿Cuándo podría estar listo el plan de transformación del entorno de la antigua fábrica de Albo?

Calculamos que para finales de este año o principios del que viene. Queremos acompasar su aprobación con la modificación del Plan General que también tenemos en marcha. Para aprobar el plan especial de Albo necesitamos tener previamente la aprobación definitiva de esa modificación, de modo que ambas cosas deberían ir de la mano.

En materia de vivienda, se ha anunciado la construcción de 21 nuevas viviendas públicas en Candás. ¿Qué supone este proyecto?

Se trata de un compromiso de edificación de vivienda pública en régimen de alquiler. La Consejería de Vivienda ya lo tiene en marcha y esperamos que pronto pueda comenzar. Lo importante es que sea en régimen de alquiler, algo fundamental hoy para facilitar el acceso a la primera vivienda en Candás y en Carreño en general.

¿Cree que será suficiente esta promoción pública?

Evidentemente no. El problema de la vivienda no se va a resolver solo con estas 21 viviendas. Es un problema estructural, de fondo, que requiere de otras medidas más amplias. Aun así, esta promoción ayudará a empezar a desbloquear la situación. Pero queda mucho por hacer para mejorar el acceso a la vivienda de la población.

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