El Consejo de Gobierno ha acordado este lunes la suspensión temporal de licencias para la instalación de parques de baterías en suelo no urbanizable y ha aprobado el inicio de la elaboración de las directrices sectoriales que regularán estas instalaciones.
En la elaboración de la norma trabajarán la Consejería de Ordenación de Territorio, para la formulación de las directrices, mientras que Ciencia deberá redactar el documento de avance, en el que se precisarán los objetivos que persigue la regulación, y el documento inicial estratégico de evaluación ambiental, ha informado el Principado en un comunicado.
El objetivo de esta iniciativa es responder al “significativo aumento” de solicitudes para implantar este tipo de equipamientos para almacenar energía, que ha generado “preocupación social” ante la falta de regulación urbanística específica.
La suspensión de licencias, que estará en vigor hasta la aprobación de las futuras directrices sectoriales, plantea como excepciones los suelos no urbanizables que alberguen actividades mineras, industriales o energéticas, o aquellos en situación de abandono o degradación y que no hayan finalizado su proceso de restauración; así como las instalaciones destinadas al autoconsumo con potencia instalada inferior a 3 megavatios (MW).
La elaboración de las directrices sectoriales incluirá un período de información pública, lo que, según ha subrayado el Principado, “garantizará la transparencia y la participación ciudadana” para conciliar la transición energética con la protección del territorio y la calidad de vida de la población.
Según el presidente del Principado, Adrián Barbón, se está dando respuesta a una de las cuestiones comprometidas con la ciudadanía ante la alarma social que se estaba generando con este tema.
En cuanto a la elaboración de las directrices, el presidente ha señalado que se intentarán acelerar al máximo posible para que estén listas cuanto antes pero que no está en disposición de dar plazos.



























