La petición ciudadana “Los incendios ponen al lobo contra las cuerdas”, impulsada el 20 de agosto por el naturalista Luis Miguel Domínguez, ha superado las 3.300 firmas en la plataforma Change.org para pedir la protección del lobo ibérico tras los incendios forestales.
La iniciativa supone un llamamiento urgente al Gobierno de España y a las administraciones autonómicas para que se detenga la caza del lobo ibérico y se refuerce su protección legal.
Domínguez, director del Gabinete de Historia Natural de Madrid y presidente de la plataforma Lobo Marley, ha advertido que los incendios forestales registrados este verano han causado un daño letal a los hábitats de las últimas poblaciones de lobos ibéricos.
Según los últimos censos, existen 333 manadas en España, mientras que la comunidad científica recomienda alcanzar al menos 500 para garantizar la supervivencia de la especie.
“La situación es crítica. Nos encontramos ante un escenario próximo a la extinción”, señala el texto de la petición, dirigida al Gobierno, al Defensor del Pueblo, al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) y a su titular, Sara Aagasen.
La campaña exige el fin inmediato de los controles poblacionales del lobo en el país y denuncia la práctica de “extracción” como un eufemismo para justificar su caza.
Comunidades como Castilla y León, Galicia, Cantabria, Asturias, La Rioja y Aragón mantienen planes para eliminar ejemplares, lo que la plataforma considera un “acto criminal” agravado por la destrucción de hábitats provocada por el fuego.
Domínguez reclama que el lobo vuelva a estar incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), lo que implicaría su protección total y la prohibición de su caza, con sanciones penales para quienes la practiquen.
“La falta de variabilidad genética y la presión humana están llevando al lobo ibérico a una extinción segura”, alerta el naturalista, que llama a la sociedad civil a movilizarse en defensa de una de las especies más emblemáticas de la fauna española.
La petición subraya que España vive una emergencia nacional en materia ambiental y que, en estos momentos, más valor tienen las acciones de una ciudadanía “coherente e intransigente” con quienes atentan contra “nuestra fauna más querida”.



























