“España ha escogido el camino de la decencia frente a Israel y a la sumisión de la UE”

Antonio Maíllo estuvo en Asturies invitado por IU para participar en su acto de inicio del curso político.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Antonio Maíllo (Lucena, Córdoba, 1966) es coordinador de IU desde 2024. Antes lo fue de IU Andalucía, donde fue uno de los artífices de la confluencia Adelante Andalucía, una lista que en las elecciones de 2018 obtuvo el 16% de los votos en las elecciones autonómicas con el tándem formado por Teresa Rodríguez y el propio Maíllo como cabezas de cartel. Licenciado en Filología Clásica, trabajó durante años como profesor de latín y griego en varios institutos andaluces. Apartado de la vida política en 2019 a causa de un cáncer, una vez recuperado de la enfermedad ha vuelto a la primera línea en un momento profundamente contradictorio para la izquierda española: con ministros en el Gobierno, pero una profunda debilidad orgánica, cultural y social. Este fin de semana estuvo en Asturies invitado por IU para su acto de inicio de curso político.

¿Satisfecho con el anuncio del embargo de armas a Israel?

Estoy satisfecho sobre todo con que sea inmediato y se vaya a hacerse por decreto. Ahora solo nos falta un décimo punto por aprobar que es la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con Israel. Vamos a hacer porque llegue, pero estamos orgullosos de que gracias a la movilización social y a este Gobierno España haya escogido el camino de la decencia frente a Israel y a la sumisión de la UE.

Donde por ahora la movilización social está siendo muy débil es en la defensa de las 37,5 horas

Sí, y estamos convencidos de que necesitamos una gran movilización social para revertir la derrota parlamentaria de esta semana y que la reducción de la jornada laboral se convierta en esta legislatura en una victoria popular. También le adelanto que necesitamos una movilización masiva en favor del derecho a la vivienda para que los que se oponen a ciertas medidas las tomen o tengan que retratarse.

¿Cuáles son esas medidas?

La expropiación de vivienda a grandes tenedores o una política de tope a los alquileres. Serían medidas que tendrían una repercusión directa en el bienestar de la gente.

“necesitamos una movilización masiva en favor del derecho a la vivienda”

¿Qué puede hacer el Gobierno de PSOE y Sumar cuando la mayoría de competencias en materia de vivienda son autonómicas?

Mucho. Podría estar recurriendo a la expropiación forzosa a los grandes tenedores para crear un parque público de alquiler asequible o firmando convenios directos con ayuntamientos progresistas que sufren el boicot de las comunidades del PP, como por ejemplo el de Rivas, en Madrid.

En Asturies donde ustedes gobiernan con el PSOE de momento las medidas que se han puesto sobre la mesa son mucho más moderadas que las que propone

En política de vivienda estamos muy satisfechos con lo que está haciendo IU Asturias, tanto con la declaración de zonas tensionadas como con la construcción de más vivienda pública. Asturias es un un contra-espejo de las comunidades del PP o de Castilla La Mancha, donde gobierna el PSOE con una política indistinguible de la de derecha.

¿A qué atribuye esta derechización social que se respira en el ambiente?

Es una ola que empieza hace más de 40 años con la victoria de Reagan y Thatcher. La derecha internacional lanzó una ofensiva contra el movimiento obrero y sus conquistas. Todo se aceleró con la caída del Muro de Berlín. Desaparecida la amenaza del comunismo la socialdemocracia dejó de cumplir el papel que se le había asignado en el sistema capitalista y quedó muy debilitada. De ahí escalamos en los últimos años a algo que en mi opinión es el fascismo del siglo XXI. Hemos perdido mucho tiempo en caracterizar a estas nuevas derechas. Yo creo que son el fascismo de toda la vida adaptado a la realidad de nuestra época: agresividad, mentiras para la creación de una realidad paralela y un chivo expiatorio, los inmigrantes, sobre todo los musulmanes, para volcar todo el resentimiento social.

Antonio Maíllo en Avilés. Foto: Tania González

En España hace 10 años estábamos en plena ofensiva de las izquierdas y los movimientos sociales

Sí, en España hubo una respuesta progresista a las políticas de austeridad de la UE y a la gestión del PP de la crisis económica. Hoy somos una isla en un mar reaccionario en el que la extrema derecha es la primera o segunda fuerza en casi todos los países. Mi convicción es que podemos resistir. No es irreversible que en España vaya a haber una victoria del PP y Vox. IU, a diferencia de otras fuerzas de izquierdas que lo dan por hecho, no se resigna a ese escenario. Hay que renovar este Gobierno de esperanza democrática no solo para Europa sino para todo el mundo. Que se lo digan al pueblo palestino.

¿Cómo se gana al bloque de derechas?

Con políticas públicas y una disputa social y cultural muy fuerte. El Gobierno tiene que cumplir sus deberes y reconectar con los ciudadanos que han dejado de creer en que la política puede transformar sus condiciones de vida.

¿Política de alianzas?

Toca anteponer el bien común a los intereses concretos de las organizaciones, por legítimos que sean. No nos resignamos.

“No es irreversible que en España vaya a haber una victoria del PP y Vox”

¿Cómo ve la propuesta de Gabriel Rufrián de un frente de las izquierdas federales y soberanistas?

La respetamos mucho. Me consta que en IU se escucha y valora mucho a Gabriel Rufián. Rufián ha sacudido el árbol y lo valoramos. Transmitió una enorme preocupación que existe en la gente ante la división y la amenaza del fascismo. Así que bienvenido al club y que la propuesta llegue a oídos que están duros.

¿Ve esa confluencia con los nacionalistas?

Es algo que tendría que hablarse en cada territorio. Creo que nosotros, me refiero a las izquierdas federales, tenemos un carril, los soberanistas otro, el PSOE otro… Lo importante es que vayamos todos en la misma dirección.

En Asturies Ovidio Zapico ha insinuado una alianza con el PSOE en las circunscripciones del Oriente y el Occidente

En el caso de Asturias hay una cuestión muy concreta que son tres circunscripciones sin sentido en una comunidad uniprovincial. Lo deseable sería una reforma de la ley electoral para acabar con esa anomalía. La propuesta de IU es una sacudida del árbol. Una llamada de atención para que el bloque progresista no pierda ningún voto. Ahora la pelota está en el tejado de otros.

“Me consta que en IU se escucha y valora mucho a Gabriel Rufián”

Usted viene de Andalucía, una comunidad históricamente de izquierdas en la que la hegemonía de las derechas se ha ido consolidando con relativa facilidad y rapidez.

En Andalucía el Partido Socialista abrió con su conservadurismo el camino a esa hegemonía de la derecha. Se desarmó ideológicamente y se mimetizó tanto con lo institucional que ahora en la oposición perdió por completo su capacidad de intervención social. Y por nuestra parte la ruptura del proceso unitario que habíamos empezado en 2018 nos impidió ser la gran alternativa al PSOE y al conservadurismo andaluz.

Antonio Maíllo en Avilés. Foto: Tania González

Volvemos a la pregunta de antes: ¿Cómo revertimos la derechización social?

Propiciando un cambio de estado de ánimo. Con un proyecto solido, muy diferenciado del neoliberalismo, que de esperanza a los que ahora no creen que un Gobierno de izquierdas pueda cambiar su vida. Necesitamos un horizonte anticapitalista que no ponga límites a las reformas estructurales: constitucionalizar los servicios públicos para que no puedan ser privatizados, garantizar la intervención del Estado para asegurar una vivienda y una cesta de la compra asequibles… Y sobre todo reconectar con los sectores populares con un lenguaje sencillo y directo. Hay una izquierda pija y elitista con la que la gente no se identifica.

¿Sigue viviendo en Sevilla?

Si. Es una opción política. No solo por razones de conciliación personal. El ambiente político fuera de Madrid está Bastante menos hiperventilado y creo que eso aporta una perspectiva diferente del país. Reivindico las periferias en un sentido amplio, tanto rurales como urbanas. También los barrios olvidados del sur de Madrid son periferia.

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