La guerra comercial por el acero chino entusiasma a los mercados y preocupa en el sector metalúrgico

Gobierno asturiano y sindicatos consideran positiva la medida para impulsar las inversiones en ArcelorMittal.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Europa declarará a China la guerra comercial que no ha querido tener con Trump. El motivo, la competencia entre el acero europeo y el acero fabricado en China, mucho más barato, que los países de la UE consideran competencia desleal con respecto a su producción siderúrgica. La Comisión Europea (CE) propuso este martes reducir a la mitad las importaciones de acero libres de aranceles permitidas en la Unión Europea (UE) y duplicar el gravamen que se aplica a partir de esa cuota hasta el 50 %. Una medida dirigida contra China, el principal fabricante mundial de acero.

La medida, que aún debe ser aprobada por la Eurocámara y los Estados miembros, sustituirá a partir del 30 de junio de 2026 a la actual salvaguarda comercial para el acero y endurece sus condiciones para hacer frente a la llegada de acero chino. En concreto, la propuesta propone reducir en un 47 %, hasta los 18,3 millones de toneladas, la cuota de importaciones libre de aranceles y elevar del 25 % actual hasta el 50 % el gravamen aplicado a partir de ese umbral.

Además, el Ejecutivo comunitario prevé obligar a que los importadores informen del país en el que se produjo la primera fundición y vertido del acero para mejorar la transparencia sobre el origen del metal y evitar que se eludan aranceles o sanciones declarando una procedencia distinta, por ejemplo tras realizar solo una pequeña transformación en otro país.

ArcelorMittal. Foto: Tania González

El anuncio ha gustado en la patronal del acero, que lo ha considerado un “salvavidas”, y también en los mercados bursátiles. ArcelorMittal y Acerinox han subido este miércoles en bolsa el 6,52 % y el 3,56 %, respectivamente, pero genera inquietud en los fabricantes de productos de metal. El presidente de la Federación de Empresarios del Metal y Afines del Principado de Asturias (Femetal), Antonio Fernández-Escandón, ha admitido que todo lo que sea proteger la producción europea del acero es “bueno”, pero ha advertido que la imposición de aranceles podría conllevar el encarecimiento de los productos de las empresas transformadoras.

En su análisis de la situación, el presidente de Femetal ha indicado que si toda la producción europea está protegida, no habrá importación de acero, “pero si todos los países hacen lo mismo, la exportación va a ser muy dificultosa, por eso hay que mirarlo todo con un equilibrio”.

No son los únicos preocupados con el impacto en los precios. También la Asociación Europea de Fabricantes Automovilísticos (ACEA) expresó este miércoles su inquietud por el “impacto inflacionista” que a su parecer tendrá la propuesta. Está también por ver cómo responde China al arancel y a qué sectores exportadores afecta una posible guerra comercial con el gigante asiático.

El Gobierno asturiano y los sindicatos aplauden la medida

El Gobierno del Principado considera que las medidas propuestas por la Comisión Europea (CE) para salvaguardar la actividad del sector siderúrgico van en la dirección correcta y supondrán un “fuerte apoyo” para la continuidad de la producción de acero en España y Europa y, en particular, facilitarán la electrificación de las acerías de ArcelorMittal en Asturies.

El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, ha calificado como “muy positivo” el paquete de medidas anunciado por la CE, que contempla un nuevo sistema de cuotas arancelarias y cuotas por producto y por país, con penalizaciones de hasta el 50 por ciento para las importaciones de acero extracomunitario.

Borja Sánchez en una reunión de Sekuens.

Según el consejero, esta medida, junto los cambios esperados en el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, puede ser un factor que contribuya de manera decisiva a despejar las dudas sobre las inversiones de ArcelorMittal en la descarbonización de las instalaciones asturianas. “Se trata de una noticia muy positiva y va en la buena dirección de tener esa noticia sobre la electrificación de las acerías de ArcelorMittal más pronto que tarde”, ha subrayado en un comunicado.

La medida también gusta a CCOO y UGT. Ignacio Requena, responsable de Industria de Comisiones, considera que la protección puede servir para desatascar las inversiones pendientes en la siderurgia asturiana y señala el arancel como una medida de “supervivencia” del sector. Sobre los posibles efectos en las industrias transformadoras Requena opina que la situación es tan grave como en la siderurgia: “las empresas tendrán que ajustar márgenes”.

Satisfacción también en UGT. Jenaro Martínez, secretario general de UGT FICA, valora muy positivo el arancel para la protección de “un sector estatégico” que tira de otras industrias, y considera que se satisfacen “años de reivindicación”. Para Martínez ahora toca que ArcelorMittal responda desbloqueando las inversiones medioambientales pendientes en la acería asturiana.

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