La tasa de emancipación de los jóvenes asturianos de 16 a 29 años se situó en el segundo semestre de 2024 en el 16,7 por ciento, lo que supone un descenso de 0,77 puntos respecto a un año antes, según los datos presentados este jueves por el Consejo de la Juventud.
El Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España precisa que se trata de una de las tasas más altas entre las comunidades autónomas y se sitúa por encima de la media nacional, que repuntó del 14,8 al 15,2 por ciento.
Según el Consejo, la juventud asturiana ha experimentado “un estancamiento y un retroceso en sus posibilidades de emancipación residencial”.
La renta media de una vivienda en alquiler se sitúa en 752 euros, lo que equivale al 33,1 % de los ingresos de un hogar joven, o del 63,7 % del salario si se trata de una persona joven que vive sola.
En caso de compra, el precio medio de una vivienda en Asturies es de 147.310 euros, el equivalente a 10 años de salario joven, “consolidando así la ya existente brecha que dificulta el acceso a la propiedad de los jóvenes asturianos”, ha dicho Alejandro Braña, miembro del área Socioeconómica del Consejo de la Mocedá del Principado (CMPA).
En su opinión, los datos recogidos en el Observatorio de Emancipación presentan en Asturias una situación “compleja” en cuanto a la emancipación residencial, en la que se describe “estancamiento”, e incluso “retroceso” para los jóvenes asturianos, con cifras que “siguen empeorando” aunque “no tanto” como en el conjunto de el país.
El estudio apunta que el 28,3 % de la población asturiana entre 16 y 29 años se encontraba en situación de pobreza o exclusión social, en tanto que el 57,8 % de los jóvenes no recibe ingresos ordinarios.
En cuanto al empleo, en el Principado el 40,1 % de la juventud estaba ocupada a finales de 2024, con una tasa de paro del 19,9 por ciento mientras que la población inactiva -principalmente estudiantes- representa el 50 %.
Además, el 56 % de los jóvenes están sobrecualificados en los puestos de trabajo que desarrollan, según la radiografía, que apunta que 6 de cada 10 contratos fueron temporales.
Braña ha afirmado que ante el momento actual “toca exigir más” a las administraciones, y abogar por “más acuerdos” entre ellas para abordar una situación “muy preocupante”.
Entre las medidas a adoptar en Asturias, ha apostado por impulsar la declaración de zonas tensionadas e intervenir en el mercado de la vivienda, donde ve “fundamental poner tope” a los alquileres, así como incidir en la rehabilitación de la vivienda para poner más a disposición de los jóvenes.
“Valoramos positivamente el programa Alquilámoste”, ha celebrado el representante del Consejo de la Mocedá, si bien ha reclamado que suponga un “efecto real”, en tanto que en el caso del bono anual de 250 euros ofrecido por el Gobierno ha señalado que es “positivo”, aunque ha reclamado que la resolución sobre esta ayuda se corresponde a los datos actuales.
En cuanto al incremento del 28 % de habitaciones compartidas en el Principado, ha planteado que esta opción se vea adecuada para un “momento determinado” de la vida pero ha rechazado “normalizar” que la solución a la vivienda sea una habitación compartida.



























