La pasada semana Estrella García recibía el Premio OH! de honor por parte de Escenasturias como reconocimiento a toda su carrera. En estos más de 25 años de profesión debemos agradecerle muchísimo, toda una vida dedicada a la danza con un fuerte impacto en Asturias.
Con Estrella comencé a bailar, tuve mi primer trabajo como profesor de danza y como bailarín, me acogió como creador independiente en mis inicios con La Inquiquinante, me empujó a irme de Asturias a estudiar y a volver a casa a trabajar. Y no soy el único, más artistas tuvieron la misma suerte que yo de conocer a Estrella (y a Miguel y a Cundi), y recibir ese apoyo y sostén.
Desde las periferias siempre hay una migración hacia las grandes ciudades en búsqueda de formación, profesión e inspiración. Hay infinidad de artistas de nuestra región desarrollando sus carreras por el mundo. Pero Estrella decidió hacerlo en casa, en Gijón; en Asturias. Ella trajo la danza contemporánea aquí y no se conformó solo con abrir esa puerta, sino que siempre estuvo, y está en constante apertura hacia el exterior. Cuando yo era alumno suyo, cada verano se lo pasaba tomando clases de danza, descubriendo nuevas técnicas, nuevos estilos. Cada septiembre siempre era un inicio de algo nuevo, Estrella nos traía nuevas propuestas pedagógicas y artísticas para trabajar en su sala de danza. Cuando pude irme a estudiar fuera, lo pude hacer con una base muy sólida gracias a estas clases.

Si observamos cómo está la danza hoy día en nuestra región, considero que Asturias está viviendo una crisis cultural general en cuanto a programación artística en espacios públicos muy fuerte, una crisis muy dolorosa. Contamos con infinidad de propuestas gastronómicas, de concursos absurdos relacionados con la comida y la bebida por poner un ejemplo, y sin embargo poca programación de danza y artes vivas contemporáneas. Pero esto no fue siempre así…
Por si nuestros políticos y gestores culturales no se acuerdan, vamos a recordarles que hace años, cuando yo conocí a Estrella y empecé a bailar; Carmen Werner, Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes era programada todas las temporadas en Asturias, Marta Carrasco trajo su premiado solo Aiguardient a las Cuencas, La Casa de la Fuerza, el espectáculo con el que Angélica Liddell se comió Aviñón, se estrenó y se produjo en La Laboral, pudimos disfrutar de Les Ballets C. de la B. en el teatro Jovellanos de Gijón… Podría seguir escribiendo sin fin contando todas las piezas que pude ver en mis primeros años sin tener que ir a Madrid o Barcelona. Y a toda persona que diga que en Asturias no hay público para la danza, solo puedo decirle que lo había; pero que el cambio de programación de los teatros públicos lo ha destruido, ¿deberíamos exigir responsabilidades?
Estrella García tuvo mucho que ver en esta “época dorada” de la danza en Asturias. Tocó la puerta de muchos despachos, insistió, propuso y exigió un hueco para la danza, la suya propia y la de los demás. Recomendaba estos espectáculos al alumnado de su propia escuela y del primero ITAE y luego ESAD. Nos explicaba qué íbamos a ver, quiénes eran los coreógrafos y coreógrafas que venían, cómo eran sus propuestas artísticas. Estrella enseñó a amar la danza a muchísimas personas. A amarla, a disfrutarla y a respetarla. Contribuyó a la creación de ese público de danza, que parece que no existe.

Si seguimos hablando de la programación de danza contemporánea en Asturias, vemos que afortunadamente el festival Danza Xixón ha podido mantenerse, ha crecido y trae cada edición propuestas que están girando a nivel nacional. Sin embargo, el resto de equipamientos públicos han perdido toda o casi toda su programación de danza y artes del movimiento. Y en este vacío, Estrella también se tiró de cabeza. Acompañada de su infatigable equipo, Miguel Quiroga y Cundi García, abrieron El Huerto, una sala independiente en el barrio de Pumarín en Gijón. Podría parecer un suicidio pero con su manera de hacer las cosas, insistiendo, trabajando día a día; han conseguido que hoy éste sea un espacio que forma parte de la Red Estatal de Teatros Alternativos y que tenga alianzas con festivales nacionales como Trayectos o Te Veo. Han conseguido que Asturias tenga un espacio más para la danza, para la danza hecha dentro y fuera de esta comunidad autónoma.
En Asturias hay mucha danza, y quien diga lo contrario es porque no conoce la realidad del territorio
Estrella abrió esa primera puerta para la danza en Asturias. Lo hizo y lo sigue haciendo desde lo pedagógico, lo creativo y la gestión cultural. Y eso ha permitido que hoy haya compañías profesionales de danza instaladas aquí, artistas independientes que se dedican a la creación, espacios privados que impulsan la danza, programaciones esporádicas y diversas alianzas entre la danza y otras disciplinas artísticas.
En Asturias hay mucha danza, y quien diga lo contrario es porque no conoce la realidad del territorio. Estrella, tenemos que darte las gracias infinitas; y que sepas que hemos tomado el relevo, que seguiremos abriendo puertas a la danza en Asturias.

(Texto perteneciente a la obra Bday_25 para la exposición “Zig Zag Danza 25 años en movimiento” en Laboral Centro de Arte de Gijón. 23.10.205)
Resistencia
25 años dicen que no es na’
pero 25 años puede ser mucho
25 años de resistencia sí es mucho
la resistencia puede parecer quietud pero en realidad es movimiento
movimiento puro
movimiento interno
movimiento visceral
movimiento de verdad
25 años resistiendo ye mucho aguante
ye mucho movimiento
ye lo que hay
y que bien que lo hay
que bien que lo hay porque gracias a estos 25 años esto no es un desierto
es una tierra fértil en la que poder sembrar y cosechar
recoger y disfrutar
y exportar
gracias a los cuidados de esta tierra vamos, venimos y volvemos
gracias a estos cuidados, otros aprendieron a respetarnos, a saber que existíamos
gracias a estos cuidados, se puede volver a esta tierra
resistir es amar
y amar es sostener
ese movimiento sostenido
que tiene el valor de no hacer ruido
que tiene el peso del sonido
y tiene la impronta de lo movido
25 años de una casa con las puertas abiertas
una casa para entrar y salir
para asomarse
para estar
una casa para resguardarse y quedarse
una casa desde la que puedes – debes – mirar hacia afuera
un lugar desde el que mirar hacia delante
y un lugar al que volver
volver, volver, volver….
con las piernas cansadas pero volver
resistir es amar
y amar es abrazar
resistir es quedarse
mantener la casa en pie
dar posada
escuchar el roce de la ternura
facilitar la espera
y abrir camino
resistiendo en coherencia
resistiendo con generosidad
resistir es amar
25 años de resistencia
25 años amando en movimiento



























