El fondo estadounidense Third Point LLC ha entrado en el accionariado de la española Indra, principal fabricante de armas de España, y participada por el Estado a través de la SEPI.
Third Point LLC cuenta con participaciones en diferentes sectores y en empresas tan conocidas como Microsoft, Amazon y Netflix, o en la acería norteamericana U.S. Steel. El fondo es conocido en el sector por su activismo: no solo compra participaciones, sino que tiene fama de presionar a las empresas para que realicen cambios estratégicos, de gestión o estructurales que, según su análisis, puedan incrementar el valor para los accionistas
En una carta remitida al Consejo de Administración, el fondo apoya la controvertida decisión de la tecnológica de continuar con la operación de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), a la que se opone el Gobierno de España, al menos tal y como está planteada ahora, por considerar que incurre en un conflicto de intereses.
EM&E, que es el segundo mayor accionista de Indra (14,3 %), es propiedad de Ángel Escribano, presidente ejecutivo de Indra, y de Javier Escribano, hermano de Ángel, presidente de EM&E y consejero de Indra, al 50 % cada uno. Por su parte, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) es el principal accionista, con un 28 %.
Tampoco el PP apoya la operación de los hermanos Escribano, enfrentados en los tribunales a la norteamericana Santa Bárbara Sistemas General Dynamics, y que en los últimos tiempos ha buscado un acercamiento a la derecha en su guerra contra Indra. Desde General Dynamics acusan al Gobierno de Pedro Sánchez de favorecer a Indra en las contrataciones de Defensa. Sin embargo, la relación entre los Escribano y el PSOE no vive su mejor momento, a cuenta de una operación que la SEPI está tratando de bloquear.
El fondo defiende en una misiva que ha avanzado Bloomberg que una combinación de Indra y EM&E “claramente aumenta el valor” de la compañía y está alineada con los intereses de todas las partes, indica el consejero delegado del fondo, Dan Loeb, que no revela el porcentaje de la compañía que ha adquirido.
Loeb subraya que aunque distintos medios de comunicación hayan alzado sus dudas respecto a un potencial conflicto de intereses relacionado con la transacción por ser propiedad de Ángel y Javier Escribano, el análisis realizado por la firma les lleva “a la conclusión contraria”. Así, incide en que retrasar un posible acuerdo en la operación “erosionaría el valor, distraería las operaciones (de la empresa) y supondría una potencial pérdida de una oportunidad única para construir un líder relevante español a escala mundial en un momento en el que la demanda y el apoyo político están alineados de forma única”.
El ejecutivo del fondo incide en que la creación de un “campeón nacional” de defensa posicionaría España “a la vanguardia de la defensa europea”.





























