El “tren fantasma” fue uno de los últimos en partir de Francia con destino a los campos alemanes de exterminio nazi. En ese convoy viajaban muchos españoles, entre ellos el asturiano Ángel Álvarez, condenado a muerte por un tribunal de Montpeiller (Francia). Entregado en Vichy por los alemanes, consiguió escapar y llegó a ser teniente de alcalde por el partido socialista francés, según narra Antonio Arévalo en el libro ‘La guerra en singular’.
Desde el pasado sábado 21 de febrero, Ángel Álvarez tiene un ‘stolperstein’ o adoquín de la memoria en su tierra, el concejo de Aller.

Los ‘stolpersteine’ creados por el artista Gunter Demning en 1998 son un proyecto europeo para homenajear a los supervivientes y asesinados en los campos de concentración nazi durante el Tercer Reich (1933-1945), periodo de Alemania bajo la dictadura totalitaria de Adolf Hitler y el Partido Nazi (NSDAP).
El término ‘stolperstein’ significa piedra en la que se tropieza. Por eso los adoquines de la memoria que se están extendiendo por toda Europa y por parte de América sobresalen un poco del nivel de la acera. Actualmente, hay más de 120.000 colocados por todo el mundo.
Concretamente, en el Principado de Asturias existen censados 193 asturianos internados en los campos nazis, que están siendo homenajeados. La Dirección de Memoria Democrática del Principado de Asturias desembolsó alrededor de 15.000 euros para financiar estos adoquines que se están colocando desde 2023 por diferentes concejos en homenaje a los casi doscientos asturianos víctimas de los campos de concentración nazis. Todavía quedan por instalar 75 en 25 concejos, aunque ya se encuentran en las oficinas de la Consejería en Oviedo.
“Solo quedan pendientes de finalizar media docena de historias, que se están revisando.”
El Principado pagó 137 euros por cada pieza personalizada con el nombre de la víctima y del campo, y sus fechas de nacimiento y deportación. Se encargaron en dos tandas, una llegó a finales de 2024 y la segunda la recibieron en octubre de 2025. No obstante, algún adoquín se tuvo que comprar de nuevo al artista alemán porque, por ejemplo, en Gijón uno se vandalizó.
Deportados Asturias
La idea surgió del grupo de trabajo Deportados Asturias, que se formó a partir de una charla en el Archivo Histórico, con el objetivo de “rellenar el hueco que había en el Principado de Asturias en torno a las biografías de los deportados en los campos nazis”, explica a NORTES José Luis Villaverde, uno de sus miembros.
Esta docena de personas ha investigado y documentado las historias de dos centenares de víctimas del nazismo en los registros y archivos españoles, franceses y alemanes, y ha escrito sus biografías, de manera altruista. Solo quedan pendientes de finalizar media docena de historias, que se están revisando.

Homenaje sencillo
Antes de febrero de 2020, algún concejo asturiano, como Llanes, ya había realizado esta investigación, pero otros solo contaban con biografías sueltas. Desde 2023 el Gobierno de Asturias organiza los actos conmemorativos con los ayuntamientos, después de que el grupo Deportados Asturias les ofreciera poner en marcha este programa para colocar adoquines en donde habían vivido las víctimas de los campos de exterminio nazi.
Les rinden homenaje en un acto sencillo en fechas en las que pueden acudir los familiares, porque muchos de ellos residen en Francia debido a las condiciones en las que se vivía en España una vez fueron liberados. “Es un homenaje a personas que bien habían nacido en Asturias o habían tenido en la comunidad una vida política o militar durante la República”, detalla uno de sus miembros, José Luis Villaverde.
“Aquí hemos hecho lo que había que hacer: combatir el fascismo. Porque al fascismo hay que combatirlo en donde se encuentre.”
Los adoquines se colocan en la casa familiar de la víctima. En caso de que ya no exista, se localiza un lugar céntrico en el municipio o en la capital del concejo, se lee la biografía en una ceremonia fúnebre donde la familia entierra el adoquín en la acera y se pronuncian unas palabras en “un acto que revela los principios básicos de verdad, justicia y reparación”, defiende en declaraciones a NORTES Begoña Collado, directora general de Memoria Democrática en Asturias.
“Son unos homenajes justos y necesarios que, aunque sean sencillos, son muy emotivos y cargados de significado. Damos a conocer la historia de esos hombres y mujeres, sus biografías que explican como un golpe fascista militar les truncó la vida e intentando huir de él acabaron en las garras del nazismo, el sufrimiento que pasaron y el número que terminaron asesinando”, detalla Collado.
Igualmente, la directora de Memoria Democrática considera que estos actos “también nos tienen que vincular y comprometer con esos principios que esas personas defendían: la democracia, la justicia social y las libertades”.
Cinco mujeres
“Aquí hemos hecho lo que había que hacer: combatir el fascismo. Porque al fascismo hay que combatirlo en donde se encuentre. Gracias a que se ganó la guerra, el fascismo no se instaló en Europa”, defendió la asturiana Rita Martínez.

Esta asturiana, que fue liberada de un campo de concentración alemán, formaba parte de la resistencia en Francia contra el ocupante nazi antes de su arresto. Cuando se colocó al adoquín en su memoria en Ribadesella, fueron muchos los que pensaron que la frase del Rita contra el fascismo “está de plena actualidad”.
Entre estos casi dos centenares de asturianos capturados en campos nazis había cinco mujeres. Precisamente, dos de la familia Álvarez Fernández, madre e hija, que fueron deportadas a Ravensbrück y homenajeadas el pasado fin de semana en el concejo de Aller.
A otra joven de Mieres la metieron en la cámara de gas a los 24 años, pero hizo resistencia hasta el final, incluso dentro de los campos de concentración. Su cometido era la munición que boicoteaba para que los nazis fallaran cuando disparasen.
Asimismo, para dar a conocer estas biografías, el Principado está llevando los adoquines de la memoria a los institutos públicos. “La memoria se transmite mejor en cápsulas pequeñas”, incide en la conversación con este medio Begoña Collado.
De esta manera, relatan a los jóvenes los casos concretos de los municipios donde colocan los ‘stolpersteine’. Así los estudiantes tocan los adoquines y se acercan a ese contexto histórico del golpe de Estado, a como tienen que escapar a Francia y todo lo que va aconteciendo hasta que los nazis los encierran en los campos de concentración.
El proyecto futuro es construir un muro con todos los nombres de los deportados en el Parque San Francisco de Oviedo. José Luis Villaverde Deportados Asturias adelanta que “nuestra aspiración es que sea al lado del monumento del Holocausto (Shoá)”.



























