La primera jornada de huelga convocada en el sector de la industria auxiliar ha arrancado con un seguimiento “masivo”, según han informado los sindicatos UGT FICA y CCOO Industria. Alrededor de 3.500 trabajadores están llamados a secundar los paros, que afectan a empresas que prestan servicios en grandes plantas industriales como ArcelorMittal, AZSA o Fertiberia.
Las organizaciones sindicales han convocado un total de nueve días de huelga, que se desarrollarán los martes, miércoles y jueves durante las tres próximas semanas de marzo. La movilización comenzó este martes y responde, según los sindicatos, al “inmovilismo y la cerrazón” de la patronal FEMETAL tras meses de negociación sin avances en el convenio colectivo del sector.
UGT FICA y CCOO Industria aseguran haber participado en todos los espacios de negociación y mediación con “voluntad real de alcanzar un acuerdo”. Sin embargo, sostienen que la actitud de la patronal ha impedido responder a lo que consideran “legítimas reivindicaciones” de los trabajadores.
Entre los principales puntos de desacuerdo figuran la inclusión de una cláusula de revisión salarial que evite la pérdida de poder adquisitivo y la regulación del exceso de jornada. Para los sindicatos, el amplio respaldo a la huelga en esta primera jornada refleja el malestar existente en el sector y la determinación de las plantillas para defender sus condiciones salariales y sus derechos sociales.
Las centrales sindicales han reiterado su intención de mantener el calendario de movilizaciones si no se producen avances en la negociación que recojan las demandas planteadas.

Por su parte, la patronal asturiana del metal FEMETAL ha lamentado la ruptura de las negociaciones del convenio colectivo del sector de Montajes y Empresas Auxiliares, señalando que la huelga genera “profunda incertidumbre” en la actividad de numerosas empresas vinculadas a grandes instalaciones industriales de la región.
En un comunicado, la organización empresarial ha advertido de que la paralización de trabajos de montaje y mantenimiento podría tener consecuencias directas en la operativa de plantas industriales estratégicas, poniendo en riesgo la continuidad de determinados procesos productivos y la estabilidad de un ecosistema empresarial clave para la economía asturiana.
FEMETAL también ha apelado a la responsabilidad de todas las partes para retomar el diálogo y alcanzar una solución que preserve la actividad industrial y el empleo. La patronal asegura que, tras una jornada maratoniana de negociaciones celebrada el día anterior en el SASEC, ha mejorado o aceptado 13 de las 14 propuestas planteadas por los sindicatos.
El principal punto de desacuerdo, según la patronal, es la exigencia sindical de recuperar una fórmula de actualización salarial que considera en desuso y que no forma parte del actual Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). Femetal sostiene que este mecanismo tiene una aplicación “residual” en el conjunto del sector del metal en España.
La organización empresarial insiste en la necesidad de alcanzar un acuerdo equilibrado que permita mejorar las condiciones laborales sin comprometer la competitividad de las empresas ni la estabilidad del empleo, especialmente en un contexto marcado por la incertidumbre en los mercados industriales, la volatilidad de los costes energéticos y la ralentización de la actividad en algunos segmentos clave.



























