Comisiones Obreras de Asturias ha reclamado al Gobierno que intervenga el mercado de los carburantes y establezca un tope al precio del combustible ante las recientes subidas registradas en las gasolineras. El sindicato denuncia que las grandes multinacionales petroleras están aprovechando el contexto internacional para incrementar los precios de manera “injustificada”, lo que, a su juicio, está empobreciendo a las familias y afectando gravemente a la economía.
El secretario general de CCOO de Asturias, José Manuel Zapico, ha criticado la evolución de los precios y ha pedido que se investigue el comportamiento del mercado. “Las petroleras suben los precios como cohetes pero luego los bajan como tortugas”, afirmó. En este sentido, el sindicato ha solicitado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y a la Fiscalía que analicen lo que considera una subida “escandalosa y desproporcionada” del coste del combustible.
Según denuncia la organización sindical, en apenas unos días el precio de la gasolina ha pasado aproximadamente de 1,49 euros por litro a más de 1,80 euros en algunas estaciones de servicio, mientras que el diésel se sitúa ya entre 1,73 y 1,76 euros por litro de media. Estos incrementos rondan el 20 % en muy poco tiempo.
CCOO considera que estas subidas no se corresponden con la evolución real del precio del petróleo. Asegura que el encarecimiento no puede atribuirse únicamente a la situación internacional o a conflictos bélicos, ya que existen reservas suficientes y el porcentaje de petróleo que España importa desde Oriente Medio no alcanza el 13 %, según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES).
El sindicato también denuncia que las familias trabajadoras están siendo las principales perjudicadas por el encarecimiento de la energía. “No puede ser que cuando baja el precio del petróleo los consumidores no lo noten y cuando sube lo haga de manera exponencial e incontrolable”, señalan desde la organización.

En este contexto, CCOO reclama a las instituciones que utilicen los instrumentos disponibles para proteger a los ciudadanos y evitar que tengan que asumir el coste de una guerra que, aseguran, “no quieren”. Entre sus propuestas figuran intervenir el mercado de carburantes, establecer límites al precio del combustible e investigar el incremento de los precios.
El sindicato recuerda que el precio del petróleo de referencia en Europa, el barril de Brent, ha superado recientemente los 100 euros, lo que suele repercutir en un aumento del coste de la gasolina y el diésel. En España, según el Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica, la gasolina sin plomo 95 se sitúa en torno a 1,647 euros por litro, mientras que la gasolina sin plomo 98 alcanza aproximadamente 1,805 euros.
CCOO explica que esta dinámica responde al conocido “efecto cohete-pluma”, que describe la asimetría en la evolución de los precios: cuando el petróleo sube, el combustible lo hace rápidamente, como un cohete; pero cuando el barril baja, el precio en las gasolineras desciende mucho más lentamente, como una pluma.
Finalmente, el sindicato ha animado a la ciudadanía asturiana a volver a alzar la voz contra los conflictos armados y a defender la paz y las instituciones democráticas, reiterando su rechazo a que los conflictos internacionales se resuelvan mediante la fuerza.



























