Ecologistas en Acción ha recomendado la revisión de la ubicación de cinco medidores de aire en la ciudad de Xixón, según recoge el informe ‘Tráfico y calidad del aire urbano en el Estado español’.
En el caso de Xixón, la organización ecologista concluye que la estación ubicada en la avenida de la Constitución cuenta con una localización “adecuada”.
No obstante, precisa que la ciudad cuenta con otras cinco estaciones de medición cuya ubicación debería revisarse para asegurar que la mitad de ellas se localicen en “puntos críticos” de tráfico, conforme a la nueva directiva europea.
Tras analizar la ubicación de las estaciones en las 25 principales ciudades del país, la organización ha concluido que tres de cada cuatro medidores urbanos de la contaminación del aire en España están “mal ubicados”.
El análisis incluye las 17 aglomeraciones de más de 250.000 habitantes y algunas ciudades menores que se han estudiado para poder analizar al menos un núcleo urbano en todas las comunidades autónomas y, dentro de cada una, se ha escogido la estación que registra mayor contaminación, según el documento presentado este martes por parte de la ong ecologista.
La ubicación de las estaciones de medición de contaminación atmosférica es “uno de los aspectos más controvertidos de la gestión de la calidad del aire”, aseguran, porque “muchas administraciones autonómicas y locales” han reubicado las “más conflictivas (habitualmente las de tráfico)” en vías secundarias.
Se trata, según indican, de una “práctica abusiva” y “recurrente en otros países europeos” como demostró en 2019 la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE en el caso de la ciudad de Bruselas (Bélgica) y que motivó una regulación más estricta sobre calidad del aire.
Ubicación y criterios
La nueva normativa europea, la directiva 2024/28821 que España deberá transponer antes del próximo mes de diciembre, exige que la ubicación de los puntos de muestreo proporcione “datos fiables” sobre los niveles de concentración en puntos críticos de contaminación atmosférica, “preferiblemente en áreas sensibles” como zonas residenciales, escuelas u hospitales, entre otras.
El informe de Ecologistas en Acción apunta que tres cuartas partes de las estaciones analizadas presentan “algún grado de limitación” e “incumplimiento parcial o total” en relación a los criterios basados en la normativa europea.
Esos criterios incluyen el tipo de entorno –urbano, suburbano o rural–, la proximidad a fuentes de emisión, las características de la red de comunicación y transporte, el uso del suelo circundante, la morfología urbana, la presencia de obstáculos físicos y las condiciones locales que puedan influir en la dispersión de los contaminantes.
Durante la presentación, la coordinadora de la ong ecologista, Carmen Duce, ha insistido en la necesidad de ubicar las estaciones en puntos críticos para que “verdaderamente la población y la ciudadanía tenga una información clara, precisa y rigurosa de cómo es el aire que están respirando”.
Por ciudades
Las principales deficiencias detectadas se producen por la ubicación de los medidores a una altura excesiva como en Bilbao y Las Palmas de Gran Canaria y por tener una distancia al borde de la calzada superior a los 10 metros en Alicante, Elche (Alicante), Badajoz, La Coruña, Logroño, Madrid, San Sebastián, Vigo y Vitoria.
Además, en Barcelona, Bilbao, Elche, Granada, Santander y Valladolid las estaciones de tráfico analizadas no se localizan en puntos críticos, mientras que otras urbes como Badajoz, Guadalajara y Logroño carecen de ellas en zonas específicas de tráfico.
Las únicas estaciones medidoras consideradas como adecuadas se encuentran en Xixón, Palma, Pamplona, Sevilla, Valencia y Zaragoza, aunque Duce ha recordado que en estas urbes “existen otras estaciones cuya ubicación debería revisarse”.
Ecologistas en Acción ha pedido al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que elabore y proporcione a las autoridades competentes una guía técnica para “procurar un procedimiento de revisión homogéneo en todas las ciudades” que esté respaldado por “mediciones indicativas que demuestren la justificación de puntos críticos”.



























