El secretario general de CCOO de Asturies, José Manuel Zapico, ha urgido este miércoles al presidente del Principado, Adrián Barbón, a “dirimir responsabilidades al máximo nivel” por el accidente de la mina de Cerredo en el que fallecieron cinco trabajadores por una explosión en marzo del pasado año.
“Adrián Barbón tiene la oportunidad de ofrecer a la ciudadanía claridad y certezas para dirimir responsabilidades, y evidentemente si no lo hace a nadie se le puede escapar que esa responsabilidad caerá sobre su mesa”, ha advertido el líder sindical, que ha añadido que hace suyas las palabras del propio presidente cuando dijo que se aclararía lo ocurrido “caiga quien caiga”.
En declaraciones a los periodistas antes de la reunión del consejo del sindicato, Zapico ha añadido que Barbón debe tener “claro” que si no dirime dichas responsabilidades “sin más demoras” las va a pedir la ciudadanía.
Para el secretario general de CCOO, tanto la FSA-PSOE como el Gobierno del Principado “están reaccionando tarde”, después de que se lograra, “a trancas y barrancas”, constituir una comisión parlamentaria de investigación porque la impuso la mayoría parlamentaria ante el “clamor” de transparencia.
Zapico ha recordado que CCOO está personado en la causa penal para que los responsables de los “cinco asesinatos” vayan a la cárcel cuanto antes.
El dirigente sindical ha hecho estas declaraciones un día después de que la presidenta de la comisión parlamentaria de investigación del accidente de la mina de Cerredo y diputada de Somos Asturies, Covadonga Tomé, hiciera pública su propuesta de dictamen, al que los grupos podrán realizar sus aportaciones para negociar su contenido definitivo.
Tomé ha propuesto la reprobación por sus responsabilidades personales y políticas de los exconsejeros de Industria Enrique Fernández, actual presidente de Hunosa; Nieves Roqueñí, ahora presidenta de la Autoridad Portuaria de Xixón, y Berlarmina Fernández, quien dimitió de su cargo días después del accidente, así como del exviceconsejero de Industria Isaac Pola, y otros tres altos funcionarios.



























