El pleno de la Junta General del Principado ha aprobado este jueves con el respaldo de todos los partidos, salvo Vox, la modificación de la ley de espectáculos públicos y actividades recreativas para permitir que las actuaciones musicales de pequeño formato puedan programarse de manera más simple.
La proposición de ley ha sido presentada de forma conjunta por PSOE, PP, IU-Convocatoria por Asturies, Somos Asturies y Foro, y ha contado con la abstención de Vox, que ha presentado varias enmiendas al texto, todas ellas rechazadas.
En virtud de estos cambios, los responsables de los espectáculos públicos y actividades recreativas en directo que por su formato puedan ser considerados de “escasa incidencia o entidad en relación con la protección del orden público, la seguridad, la salud pública y el medio ambiente” deberán presentar a partir de ahora una declaración responsable al Ayuntamiento correspondiente con, al menos, 48 horas de antelación.
Covadonga Tomé, impulsora de la reforma, ha asegurado que estos cambios “abrirán oportunidades” a los músicos y creadores de las artes escénicas y ayudarán a “dignidad el sector”, mientras que Pumares ha hecho hincapié en que la modificación no rebaja garantías y permite que los trámites sean “más ágiles, proporcionados y razonables”.
La proposición, tramitada por el procedimiento de lectura única, el más rápido que permite el reglamento del parlamento asturiano, tiene como objetivo dar “respuesta a la demanda” de los colectivos, con todas las “garantías jurídicas”, ha defendido el diputado del PSOE Ricardo Fernández.
El parlamentario del PP José Luis Costillas ha subrayado que la modificación impulsará la vida cultural de Asturias, dado que contribuirá a “abrir las puertas a jóvenes artistas que necesitan oportunidades” y al negocio de los pequeños negocios.
El portavoz de IU-Convocatoria por Asturies, el también músico Xabel Vegas, ha destacado que la aprobación de la proposición “da respuesta a una demanda histórica, justa y necesaria de los músicos asturianos”, que, hasta ahora, “se estrellaban contra un auténtico muro administrativo”.
Alegría en el sector
La medida ha sido acogida en el sector con alegría y satisfacción. Ya en 2017 Podemos presentó una iniciativa similar, pero que en aquel momento no logró los apoyos necesarios para prosperar.
Tono Permuy, del café-librería Toma3 de Xixón, ha destacado “una paso adelante” que permite dar espacio a “las propuestas emergentes”, que no tienen cabida en las grandes salas y en festivales. “La música en directo genera un tejido. Nosotros creemos más en la escena cultural que vaya de abajo a arriba, que de arriba a abajo” ha señalado el librero, hostelero y agitador cultural, para el que los conciertos son perfectamente compatibles con el descanso de los vecinos y vecinas.
“Las denuncias venían de otros hosteleros, no de los vecinos” ha señalado Permuy, que ha pedido, al estilo de Barcelona, apoyo económico para alimentar esta escena de artistas incipientes.
“Es una muy buena noticia para la cultura en Asturies” han señalado desde el local autogestionado Les Cigarreres, de Xixón. “Tenemos que poder ir a grandes conciertos y a conciertos en salas medianas, pero también disfrutar de una cultura más cercana como por ejemplo grupos que están empezando y que encuentran sus primeras oportunidades en bares y locales autogestionados”.
“Es un gran día para la cultura en Asturias” ha declarado Belén Suárez Prieto, promotora musical, para la que se acaba con la inseguridad y precariedad de músicos y locales, y se legaliza algo tan tradicional como “cantar y tocar en las tabernas”. “Me parece importante la casi unanimidad que ha logrado esta reivindicación que se llevaba muchos años pidiendo tanto por parte de artistas como de locales y promotores” ha señalado la responsable de El Tiempo Delicuescente.



























