La Compañía de Jesús en Asturias ha informado este martes de que interpondrá un recurso contencioso-administrativo en la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) frente a la resolución dictada por el Principado para la retirada del monumento a los militares golpistas del cuartel de Simancas de la fachada del colegio de la Inmaculada.
A través de un comunicado, la compañía ha resaltado que se ha visto “abocada” a tomar esta decisión, “con el fin de intentar preservar un grupo escultórico protegido y de carácter religioso, presidido por una Cruz”, el cual ha considerado “debe de ser un espacio de reconciliación”, una vez se acuerde su resignificación, como recoge la normativa en materia de memoria histórica.
Según ha argumentado, este proceso de resignificación ya fue impulsado por la Compañía de Jesús en el año 2018 mediante una solicitud administrativa ante el Ayuntamiento de Xixón “de limpieza del conjunto escultórico y sustitución del frontis del mismo”, por un texto “referenciado al Colegio de la Inmaculada, escudo colegial y año de fundación (1890)”. Sin embargo, aquel proceso administrativo concluyó con una denegación de la licencia al encontrarse el mismo catalogado, ha apuntado.
La Compañía de Jesús ha insistido en que, frente a la retirada del grupo escultórico, “hay otras maneras de conciliar la memoria histórica” y el “valor artístico” de una fachada “catalogada y protegida por el vigente catálogo urbanístico de Gijón”.
La congregación religiosa ha insistido en que se debería actuar “sobre el texto del frontis” y, si a ello se le añade “el texto explicativo de resignificación que se entienda más adecuado”, se habría “avanzado en el cumplimiento de la ley”.
La compañía ha reiterado su “voluntad” de trabajar “con todas las administraciones implicadas para armonizar una solución equilibrada”, fruto de “una búsqueda consciente y responsable” que aleje la cuestión “de radicalidades y contribuya a una convivencia más justa y reconciliada”.
También ha dejado claro su interés en promover los valores de “verdad, paz, reparación y garantías de no repetición, plenamente alineados con los objetivos de la memoria democrática”, siempre que su aplicación se realice “desde criterios no sectarios y respetuosos con la complejidad histórica”.
Los jesuitas han “tendido la mano”, desde el “diálogo abierto, sin imposiciones”, a las administraciones involucradas en búsqueda de un acuerdo de resignificación, consensuada con la Dirección General de Memoria Democrática, que conlleve dejar sin efecto el proceso de retirada instado por el Principado y que permita acercar posiciones con el Ayuntamiento.



























