SIMES, el nuevo sindicato médico que defiende no gastar ni un euro en la sanidad privada

La plataforma asamblearia surgida al calor de las recientes movilizaciones laborales comienza a amenazar la hegemonía del SIMPA.

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Ismael Juárez Pérez
Ismael Juárez Pérez
Graduado en Periodismo. Ha escrito en La Voz de Avilés, Atlántica XXII, El Norte de Castilla y El Salto. Fue coeditor y redactor en la revista de cortometrajes Cortosfera.

“Es que eso debería estar prohibido”. Carolina García Lanigueiro, médica internista del HUCA, portavoz de la plataforma Médic@s del SESPA y vicepresidenta del recién creado sindicato SIMES, habla de jornadas de hasta 80 o 90 horas semanales, de guardias interminables y de una generación de médicos que ha empezado a movilizarse contra unas condiciones laborales que consideran insostenibles.

El nuevo sindicato nació hace apenas unas semanas, pero el movimiento llevaba meses gestándose dentro de la sanidad asturiana. Todo comenzó cuando arrancó la convocatoria de huelga estatal y el Sindicato Médico Profesional de Asturias (SIMPA) decidió no apoyarla inicialmente. Fueron sobre todo residentes y médicos jóvenes quienes empezaron a organizarse. Después se fueron sumando facultativos con más experiencia.

La plataforma acabó convirtiéndose en sindicato por una cuestión práctica. Necesitaban capacidad legal para convocar huelga y negociar con la Consejería de Salud. “Nos llamaron a varias reuniones, estaban interesados en las propuestas que hacíamos, pero como no teníamos poder de negociación, decidimos conformarnos como sindicato”, explica García Lanigueiro.

Aunque desde fuera se les haya etiquetado como “el sindicato de los médicos jóvenes”, dentro matizan esa idea. “Somos de todas las edades”, insiste la internista del HUCA. Pero sí reconoce que el empuje inicial vino de los residentes y de quienes acumulan peores condiciones laborales: salarios más bajos, contratos precarios y un volumen muy alto de guardias.

“La Primaria está colapsada”

La principal reivindicación de SIMES es limitar la jornada laboral y acercarla a las 35 horas semanales. No plantean dejar de hacer guardias, pero sí poner límites a una situación que consideran insostenible.

“Sabemos que vamos a trabajar más de 35 horas porque hay que atender a la población todos los días del año, pero eso tiene que estar regulado y limitado”, sostiene García Lanigueiro.

“La comunidad debería invertir todo el dinero que se gasta en sanidad en la pública”

El sindicato denuncia además la saturación creciente de la Atención Primaria. Reclama limitar a 35 pacientes diarios las agendas médicas y asegura que algunos facultativos llegan a atender entre 50 y 60 personas al día. “La Primaria está colapsada”, resume.

La sobrecarga, aseguran, no solo afecta a los profesionales. También repercute en la atención sanitaria y en unas listas de espera que llevan meses ocupando el centro del debate político. “Yo estuve ayer 24 horas de guardia en el HUCA y a las tres de la tarde no trabajo igual que a las tres de la mañana”, explica la internista.

Más médicos, pero también más malestar

Asturias cerró 2025 con 7.853 médicos colegiados, un 4,2 % más que el año anterior, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El Principado tiene además la mayor tasa de médicos del país: 7,69 por cada mil habitantes.

Sin embargo, desde SIMES sostienen que el problema no es únicamente el número de profesionales, sino las condiciones laborales y la dificultad para retener médicos jóvenes en el sistema público asturiano.

“Ahora en junio terminan muchos residentes y las comunidades empiezan a competir entre ellas”, señala García Lanigueiro. “Si aquí las condiciones fueran mejores, probablemente se podrían contratar más profesionales”.

Foto: Kike Gallart

La preocupación por una posible fuga de facultativos aparece constantemente en el discurso del sindicato. La vicepresidenta de SIMES asegura que muchos residentes valoran marcharse a otras comunidades autónomas en busca de mejores contratos y mejores condiciones económicas.

Distancias con el SIMPA y recelo hacia la privada

El nuevo sindicato intenta además marcar perfil propio sin entrar en un choque frontal con el SIMPA. García Lanigueiro define a SIMES como una organización “asamblearia”, formada íntegramente por médicos en ejercicio y sin intención de crear estructuras sindicales tradicionales. “Nosotros no queremos liberarnos”, afirma.

También difieren en la estrategia. Mientras el SIMPA firmó en febrero de 2026 un acuerdo autonómico con la Consejería de Salud y mantiene el foco en el conflicto estatal por el Estatuto Marco, SIMES considera que muchas mejoras pueden negociarse directamente en Asturias.

Las diferencias aparecen también en el debate sobre la compatibilidad entre sanidad pública y privada. El sindicato considera que eliminar la penalización económica a quienes trabajan en ambos sistemas no es prioritario. “Afecta a menos de 500 profesionales en Asturias”, señala García Lanigueiro.

Desde SIMES miran además con preocupación el crecimiento de la sanidad privada y defienden reforzar la pública para evitar la pérdida de profesionales. “La comunidad debería invertir todo el dinero que se gasta en sanidad en la pública”, sostiene la internista del HUCA.

El sindicato asegura haber mantenido ya dos reuniones con la Consejería de Salud, aunque denuncia que las negociaciones están prácticamente paralizadas. Mientras tanto, el conflicto sigue escalando. En junio habrá una nueva semana de huelga y, si no hay avances, SIMES ya habla abiertamente de convocar una huelga indefinida a partir de septiembre. “Lo que estamos esperando es sentarnos a negociar”, insiste García Lanigueiro. “Queremos parar esta huelga cuanto antes”.

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