CCOO de Asturias ha denunciado que el Grupo San Juan, concesionaria del transporte público del Valle del Nalón, continúa sin implantar las medidas de seguridad exigidas por la Inspección de Trabajo tras la agresión sufrida hace cuatro meses y medio por un conductor del servicio nocturno “búho”.
Según el sindicato, el plazo concedido por la autoridad laboral para ejecutar esas actuaciones finalizó el pasado 5 de julio, sin que la empresa haya cumplido con el requerimiento.
La secretaria general de la federación, Luz García, ha criticado que “la mala fe y la cerrazón empresarial no pueden primar sobre la seguridad de quienes conducen los autobuses del Valle del Nalón ni sobre el derecho de la ciudadanía a un servicio público esencial”.
El requerimiento de la Inspección de Trabajo obliga a la empresa a instalar cámaras de videovigilancia, dispositivos GPS, mamparas de protección para los conductores y a implantar un protocolo de seguridad, en aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
CCOO asegura que ni el requerimiento de la autoridad laboral, ni la huelga convocada por la plantilla, ni la posterior paralización del servicio han conseguido que la empresa adopte las medidas ordenadas.
Ante esta situación, el sindicato reclama la intervención del Principado de Asturias para que ejerza como garante de un servicio público esencial frente a lo que califica como una actitud de “insumisión normativa” por parte de la dirección de la empresa.































