Procedente del mundo de la música y del activismo social, Xabel Vegas (Xixón, 1978), coordinador de Sumar Asturies, se estrenó este mandato como portavoz de IU-Convocatoria por Asturies. La legislatura entra en su recta final y Vegas hace balance de tres intensos años antes de un año electoral marcado por la incertidumbre, y en el que las izquierdas van a tener que sudar la camiseta para volver a ganar a las derechas. Mientras tanto apuesta por un pacto progresista que saque adelante la Ley de Vivienda, que desde Somos Asturies consideran ahora imposible de votar en su actual redacción.
Somos Asturies ha planteado exigencias al proyecto de Ley de Vivienda. ¿Qué están dispuestos a asumir desde IU-Convocatoria?
Bueno, voy a hablar por Movimiento Sumar, que es parte de Convocatoria por Asturies. Por nuestra parte las enmiendas que plantea Cova Tomé como esenciales habría que verlas una a una. Hay alguna que quizá plantea alguna cuestión jurídica, pero, en todo caso, serán los letrados de la Junta los que lo señalen. Pero, en general, nos parecen propuestas razonables que se pueden debatir y que forman parte de un marco progresista de protección del derecho a la vivienda. Y, por tanto, yo creo que hay que escuchar a Cova, y habrá que negociar con ella. Queremos llegar a una ley que sea lo más ambiciosa posible.
¿Una persona con nueve viviendas es un pequeño propietario?
No, desde luego que no, pero tenemos un marco legislativo estatal que señala quién es gran propietario. Es cierto que, a nivel autonómico, podemos crear otras categorías y yo creo que, desde luego, hay que penalizar la acumulación de vivienda, pero una ley tiene que ser acorde con la ley estatal porque, si no, los letrados la tumbarían directamente.
Sí, pero, por ejemplo, Catalunya está haciendo una legislación sobre vivienda más avanzada que la estatal. ¿Por qué no puede ser Asturias vanguardia en este campo?
Catalunya tiene competencias en derecho civil, cosa que no tenemos en Asturias. Es una gran diferencia con Catalunya. Pero, en todo caso, más allá de las diferencias y de estas cuestiones, nosotros creemos que la ley de vivienda autonómica que se está elaborando en Asturies es una ley muy importante en lo que tiene que ver con la protección del parque público de vivienda. Pero también creemos que es una ley que puede ir más allá, que puede ser más ambiciosa y, de hecho, esperamos que en el trámite de ponencia y de enmiendas vayamos más allá en la protección del derecho a la vivienda y, sobre todo, en doblegar al mercado, que es lo que yo creo que todos queremos.
Dentro de esa ambición, ¿puede estar que se rebaje la categoría de gran tenedor?
Todo lo que proteja el derecho de los ciudadanos a una vivienda digna y todo lo que ponga freno a la acumulación de vivienda con fines de especulación, desde luego, para nosotros, bienvenido sea mientras sea jurídicamente sólido y no lo pueda tumbar un recurso ante el Tribunal Constitucional.
En Asturies sigue sin gravarse la vivienda vacía. ¿Va a incluirse en la ley ese impuesto?
A nosotros nos gustaría, desde luego. Hay mucha gente sin vivienda y muchas viviendas sin gente. Y, desde luego, una manera de doblegar al mercado, de generar más oferta de vivienda y, por tanto, de bajar los precios es gravar la vivienda vacía. Y eso se puede hacer mediante los recibos de suministros. Yo creo que es sencillo y espero que en el trámite de ponencia se pueda avanzar en ese sentido.
¿Por qué las zonas tensionadas no están casi desarrolladas en Asturias? Ahora mismo hay más población viviendo en zonas tensionadas en Galicia, donde gobierna el PP, que en Asturias, donde gobiernan el PSOE e IU-Convocatoria.
Nuestra Consejería ha puesto en marcha las zonas tensionadas, con enormes dificultades por parte de los ayuntamientos, particularmente de los ayuntamientos gobernados por el Partido Popular y por Foro. Vemos el caso de Xixón, donde han puesto todos los obstáculos para que Cimavilla y La Arena sean zonas tensionadas, cuando son dos de los barrios donde más problemas hay para ejercer el derecho a la vivienda. Yo creo que se va a seguir insistiendo en esas zonas tensionadas y en crear nuevas zonas tensionadas para poder doblegar, precisamente, ese efecto del mercado especulador.
Estamos a un año de las elecciones y solamente está viviendo un 3 % de la población asturiana en zonas tensionadas, mientras que en Navarra es el 70 %, en Cataluña es el 90 % y en el País Vasco el 54%. Pero es que incluso en Galicia, donde gobierna el PP, se ha declarado zona tensionada toda A Coruña y toda Santiago. En Xixón solo dos barrios, en Avilés solo un barrio y en Uviéu y Siero directamente se ha optado por no declarar zonas tensionadas.
Bueno, a mí me consta que, por ejemplo, en el caso de Xixón, que es el que más conozco, sí que se está trabajando en valorar la posibilidad de que toda la ciudad sea zona tensionada porque, efectivamente, los problemas que se viven en Cimavilla y La Arena son los mismos que se viven en cualquier otro barrio de Xixón. En todo caso, me consta que la Consejería está trabajando para aumentar esas zonas tensionadas y espero que pronto puedan ser muchas más de las que son ahora.
“La Consejería está trabajando para aumentar Las zonas tensionadas y espero que pronto puedan ser muchas más de las que son ahora”
Los efectos ya no se van a notar en las elecciones de mayo de 2027. La izquierda no va a poder presentar ese tope a los precios en unas elecciones en las que la vivienda va a ser el gran tema de campaña. ¿No es un error político?
Bueno, para empezar, declarar una zona tensionada no es tan fácil como hacer simplemente una declaración por parte de la Administración. Tiene que haber una justificación, tiene que haber unos informes que lo avalen y tiene que haber también una cierta colaboración por parte de las entidades locales, que, en este caso, nos estamos encontrando por parte del PP y de Foro. Pero, insisto, me consta que la Consejería va a seguir trabajando para que, lo quieran o no desde la derecha, se declaren zonas tensionadas. Y cuantas más, mejor.
IU-Convocatoria está siendo muy beligerantes en la defensa de una nueva fábrica de armamento en Llangréu. ¿No choca esto con la crítica al rearme? Indra vive básicamente de encargos del Ministerio de Defensa.
Somos una organización pacifista, una organización antimilitarista que dice no a la guerra, pero precisamente, en la situación geopolítica que tenemos actualmente hay un criterio que nos parece fundamental, que es el de la autonomía estratégica. Hasta ahora le estamos comprando armamento, y no solo armamento, sino también material de defensa —porque en este caso hablamos de blindados— a Estados Unidos. Y nosotros creemos que la situación actual pasa precisamente por tener autonomía en ese terreno. Y eso pasa por Indra, que es una empresa pública, una empresa que pertenece a la SEPI y que yo creo que, además, va a generar muchos empleos en Asturias y tiene que ejercer ese papel de polo de autonomía estratégica en el sector de la defensa.

Ahora lo que se está planteando es una sustitución: dejar de comprar a General Dynamics para comprar a Indra. Lo que temen los trabajadores de Trubia es que la fábrica de Indra se lleve sus puestos de empleo.
Bueno, eso no lo sé. Eso dependerá de General Dynamics. Tendrá que diversificar. Yo espero, de todas maneras, que Indra crezca como empresa, porque es una empresa pública y es una empresa de todos. Creo que, desde luego, es más positivo que Indra sea el polo de generación de esa autonomía estratégica en el sector de la defensa que que lo sea una empresa norteamericana como General Dynamics.
“Europa necesita tener una autonomía estratégica en el sector de la defensa”
Sí, pero Indra solamente puede crecer en torno a la contratación pública. Entonces, desear que crezca Indra es desear que haya rearme, ¿no?
¿Por qué?
Bueno, porque Indra va a vivir fundamentalmente de pedidos del Ejército español y de otros ejércitos de la OTAN.
Insisto, yo creo que, en esta situación geoestratégica, con un presidente de Estados Unidos absolutamente beligerante, que incluso habla de invadir territorios de países de la Unión Europea, como el caso de Groenlandia, Europa necesita tener una autonomía estratégica en el sector de la defensa. No es una cuestión de competir entre General Dynamics e Indra. Hablamos de una empresa pública, que es de todos, con tecnología europea, con tecnología nacional, de hecho con tecnología española, frente a una empresa con tecnología norteamericana, con todos los inconvenientes y todas las externalidades que eso tiene. De todas maneras, desde luego, no creo que el cierre o no de General Dynamics, que además es un futurible y no una realidad ahora mismo, se le pueda achacar a Indra, una empresa pública que yo creo que es un motor.Y eso no desmerece un planteamiento antimilitarista ni un planteamiento antibelicista; todo lo contrario. Lo que tratamos es de que Europa no dependa del matón de Estados Unidos para su defensa.
Que Indra crezca va a depender de que haya más presupuesto en Defensa. Indra no vive de particulares, vive del presupuesto del Estado.
Claro, pero estamos hablando de unos blindados que ahora se compran con tecnología norteamericana y de un contrato de blindados que, además, en el Congreso —los dos compañeros que están en la Comisión de Defensa lo saben bien— precisamente se ha logrado que ahora lo lleve Indra y sea un contrato con tecnología europea. Eso no significa aumentar el gasto en defensa.
En Trubia, donde General Dynamics e Indra cooperan en la construcción de blindados sigue sin respetarse el embargo de armas a Israel. Varias empresas implicadas en el genocidio suministran componentes. NORTES ha informado de ello y las repercusiones políticas han sido por ahora escasas.
Desde luego, no es aceptable que una empresa pública española tenga como proveedor a un Estado terrorista como es Israel. Gracias a que Sumar está en el Gobierno se ha conseguido ese embargo y ahora hay que presionar precisamente para que esos proveedores, desde luego desaparezcan, porque no se entenderían ni desde el punto de vista humanitario ni desde el punto de vista estratégico.
¿No hay nada que Izquierda Unida-Convocatoria considere más estratégico para la economía asturiana que una fábrica de tanques?
No, no. Sí, sí, claro que hay muchas cosas que son estratégicas. De todas maneras, lo que ha pedido Convocatoria por Asturies no es la declaración de proyecto estratégico. Ha pedido —y, de hecho, hay una proposición de ley— la expropiación de Barros, que es distinto. La consideración de proyecto estratégico es una consideración que plantea el consejero de Ciencia y que tendrá que ser abordada en el Consejo de Gobierno. Pero lo que ha pedido Convocatoria por Asturies no es que se declare proyecto estratégico; ha pedido que se expropie el taller de Barros, con una empresa como Duro Felguera, que ha recibido muchos millones de dinero público y que ahora está frenando un proyecto estratégico para Asturias desde el punto de vista del empleo, que yo creo que es fundamental.

Estamos ya en el tramo final, falta menos de un año para las elecciones. ¿Qué leyes dan por seguro que van salir? ¿Está la ley LGTBI entre ellas?
Hay más de una docena de leyes esperando en la Junta General. No sé si dará tiempo a aprobarlas todas, pero, por destacar tres leyes que me parecen fundamentales para nosotros, una es, por supuesto, esa Ley de Vivienda de la que hemos hablado, que yo espero que en el trámite de ponencia vaya avanzando. Después, la Ley LGTBIQ+, que es una demanda histórica del colectivo. Es una lástima que hayamos sido la penúltima comunidad autónoma en aprobar una ley LGTBI o que vayamos a serlo. Y, después, una tercera ley que me parece fundamental, que es la Ley de Prestaciones Vitales, una ley con la que corregimos una injusticia flagrante que cometió el Estado reclamándoles a los perceptores del ingreso mínimo vital las cantidades pagadas indebidamente por la administración del salario social. Yo creo que corregimos esa cuestión, que afecta a miles de familias asturianas, y creo que esa va a ser una ley particularmente importante.
Con respecto a la ley LGTBI, da la impresión de que ahora mismo el PP está tratando de enfrentar las demandas del colectivo trans con los otros sectores del movimiento.
Bueno, desde luego no lo vamos a permitir. Esta es una ley que tiene el consenso del colectivo LGTBIQ+ y, desde luego, no lo vamos a permitir. Si el PP quiere sumarse a lo que va a ser una ley histórica y una ley necesaria para Asturias, tendrá que aceptar las demandas del colectivo.
¿Temen presiones de la FSA, del sector de Amelia Valcárcel más contrario a las demandas trans?
No, no lo tememos, porque esta es una ley también pactada con la FSA y, en todo caso, Amelia Valcárcel no puede marcar ninguna línea. Es una persona que está continuamente propagando discursos de odio.
Planteaba que la Ley de Prestaciones Vitales es una de las leyes fundamentales. El salario social sigue teniendo unos problemas enormes para el cobro. ¿Hay alguna previsión de mejora en el funcionamiento del salario social?
Bueno, desde luego estamos muy preocupados con el funcionamiento de esa consejería. Es una consejería que necesita más recursos, porque hace frente a cuestiones muy sensibles que tienen que ver con la infancia, con las prestaciones vitales y con las personas mayores. Desde luego, nuestra reivindicación es que esa consejería necesita muchos más recursos, entre otras cosas para el salario social.
“Estamos muy preocupados con el funcionamiento de la consejería de Derechos Sociales”
¿Cómo tendrían que convivir las dos prestaciones, ingreso mínimo y salario social?
Bueno, yo creo que el ingreso mínimo vital es ahora mismo la prestación de referencia. El salario social lo que tiene que hacer es complementar esa prestación, el ingreso mínimo vital, allí donde no llegue, para generar situaciones que permitan a las familias salir de la vulnerabilidad. Las dos prestaciones son fundamentales. Yo siempre lo dije y no creo que el ingreso mínimo vital deba sustituir completamente al salario social. El salario social debe seguir existiendo porque muchas veces el ingreso mínimo vital no consigue paliar esa situación de vulnerabilidad que tienen las familias.
Otra ley pendiente es la Ley de Universidades. ¿En qué fase está?
Está en una fase de negociación muy avanzada. Yo estoy seguro de que va a ser una de las leyes que saquemos esta legislatura y una de las más importantes, porque, además, tiene el absoluto apoyo de la Universidad de Oviedo y creo que va a ser fundamental para blindar a la universidad pública frente a ese reto que es la llegada de las universidades privadas, que ninguno queremos.
¿Ve posible la Ley de Universidades esta legislatura?
Sí, sí, seguro.
¿Y cómo va a blindar a la universidad pública?
Pues en todo lo que tiene que ver con la financiación, con las prácticas, etcétera. Nosotros tenemos claro que la universidad pública —y esa fue precisamente la diferencia que tuvimos con la FSA— es la universidad de referencia en Asturias. Es la universidad que garantiza el ascensor social. Y las universidades privadas hacen todo lo contrario: ponen en peligro ese ascensor social. Desgraciadamente, no tenemos los votos suficientes para impedir que lleguen esas tres universidades a Asturias. Ya nos gustaría poder impedirlo.
Hay recursos planteados contra las universidades privadas
Esperamos que los recursos que se han planteado puedan prosperar, porque, desde luego, nosotros no queremos ver ninguna universidad privada en Asturias. No creemos que sea una necesidad; creemos, todo lo contrario, que puede poner en peligro ese ascensor social que representa la universidad pública. Pero por eso hacemos esta ley y por eso fue una exigencia de Convocatoria por Asturies la Ley de Universidades: precisamente para blindar ese papel.
¿Cómo podría poner en peligro el ascensor social la universidad privada?
Hombre, de muchas maneras. Cuando estamos hablando de universidades que tienen matrículas de 25.000 y 35.000 euros al año, yo creo que eso supone una vía de acceso para las clases altas a determinadas carreras y determinadas profesiones con la que no puede competir la clase trabajadora, sobre todo en lo que tiene que ver con las carreras sanitarias, con Medicina y con Enfermería. Para nosotros, desde luego, el referente es la Universidad de Oviedo. Las prácticas en los centros hospitalarios públicos tienen que ser de estudiantes de la Universidad de Oviedo, no pueden ser de estudiantes de ese tipo de chiringuitos académicos que, al final, son una especie de expendedurías de títulos académicos. Yo creo que blindar la universidad es blindar también las prácticas en los hospitales públicos. Otra de las novedades que plantea la ley es una agencia de calidad asturiana.

¿Por qué no nos vale la agencia estatal de calidad?
Hay muchas comunidades que tienen ese doble control: una agencia propia y una agencia estatal. Creo que eso garantiza mejor la calidad de la enseñanza y, desde luego, pone freno a estas expendedurías de títulos académicos.
Hace poco te manifestaba en redes sociales reservas con respecto a la gratuidad universitaria que se está planteando como uno de los grandes logros del Gobierno. ¿Por qué?
Me parece un avance, pero me gustaría que, antes de haber dado ese paso, se hubieran dado otros. La barrera de acceso a la universidad que tienen hoy las clases populares no son las tasas; es la vivienda, es el transporte, es la manutención, son otras cuestiones que no están resueltas. Por mucho que la gratuidad sea universal, si no atendemos a esas barreras de entrada, que son las que impiden que determinadas clases sociales accedan a la universidad, lo que estamos facilitando es que las clases más privilegiadas puedan tener más acceso. No me parece mal que las tasas universitarias se paguen a todo el mundo, pero me gustaría que antes hubiera habido una verdadera política de beca salario que permitiera que la gente que hoy no puede acceder a la universidad acceda.
¿Qué balance hace en esta recta final de la legislatura? ¿De qué cosas puede estar orgullosa la izquierda de este Gobierno?
Bueno, yo creo que la izquierda puede estar orgullosa de muchas cosas. La izquierda transformadora en Asturias —tenemos que recordar que somos tres diputados de Convocatoria por Asturies; más Covadonga Tomé, cuatro, pero concretamente Convocatoria por Asturies— estamos en el Gobierno del Principado y hemos conseguido mover a la Federación Socialista Asturiana a posiciones mucho más progresistas de las que originalmente tenía. Estoy seguro de que muchas cosas no se hubieran conseguido sin el concurso de Convocatoria por Asturies.
¿Por ejemplo?
Por ejemplo, estas leyes de las que estamos hablando: la Ley de Universidades, la Ley LGTBI, que la FSA tuvo bastantes legislaturas para sacarla adelante y no lo hizo; la Ley de Cultura e Identidad, que también estamos preparando y que va a ser muy importante para blindar los derechos lingüísticos y culturales de los asturianos y las asturianas; la Ley de Prestaciones Vitales, que fue una iniciativa de Convocatoria por Asturies y para la que nos costó convencer a la Federación Socialista Asturiana. Yo creo que todas esas medidas, junto con otras cuestiones, como la construcción de vivienda pública o el pacto Asturias Educa, son muy importantes. Estoy seguro de que la participación de Convocatoria por Asturies, empujando a la Federación Socialista Asturiana, logró que ese conflicto con los docentes acabara en un pacto importantísimo para la educación asturiana.
¿Y las cosas que se quedan en el tintero?
Pues muchas, como siempre. Y yo creo que hay que ser honestos. Ya digo, nosotros somos tres diputados frente a diecinueve. Nos gustaría haber avanzado en muchos más terrenos.
¿Por decir alguno? ¿Cuáles se quedan en el tintero?
Una de las cosas, uno de los debes de este Gobierno, y en la que además hemos sido muy críticos desde Convocatoria por Asturies, es la política medioambiental. Creemos que en estos tres años prácticamente no se ha hecho nada en política medioambiental. De hecho, llegamos con el acuerdo de negociar un reglamento de la Ley de Calidad Ambiental y todavía está pendiente que eso se materialice. El asunto de COGERSA no está resuelto, el asunto del CSR de los residuos tampoco, ni la política de gestión de residuos. Yo creo que ese es el principal debe de este Gobierno progresista y en el que, por desgracia y por culpa de la FSA, hemos tenido tres años en blanco. Y en la política medioambiental también tenemos que incluir la política de protección de la biodiversidad: el salmón, el lobo, la angula… Nos preocupa mucho que no haya por parte de la Consejería de Medio Rural una voluntad de proteger la biodiversidad de Asturias, que es uno de los mayores tesoros que tenemos.
Mencionabas antes la política de residuos. ¿Qué alternativa defiende Convocatoria al problema de la saturación del vertedero?
A ver, nosotros lo que defendemos es que el debate hay que enfocarlo primero en aumentar las políticas de reciclaje y reutilización en Asturias, porque somos una de las comunidades que menos recicla y que menos reutiliza sus residuos, y eso es importantísimo, eso es fundamental. Sin abordar ese debate no podemos abordar el resto. Es cierto que hay una planta que, además, existe precisamente gracias a la presión que hizo Izquierda Unida en contra de la incineración de residuos y cuya función es precisamente separar los distintos residuos. Pero el debate principal que tenemos que tener es fomentar el reciclaje y la reutilización. Y eso, desde luego, tampoco se ha hecho en esta legislatura. Es uno de los debes que tenemos en este Gobierno progresista y en lo que hay que trabajar en el futuro.
¿Cómo quieren llegar a las elecciones de 2027? ¿Con qué fórmula se van a presentar?
Bueno, yo creo que sería un drama para los asturianos y las asturianas que el espacio de la izquierda transformadora se presentara con más de una papeleta y eso creo que todos lo tenemos claro. Ahora hay que trabajar para construir esa confluencia. Construir esa confluencia no solo por sí misma, que yo creo que tiene valor por sí misma, sino también con un objetivo común, que es preservar un gobierno progresista en Asturias frente a la amenaza de involución y de un gobierno de la derecha con la ultraderecha.
¿Y dónde va a estar Sumar?
Sumar, desde luego, va a estar, como está a nivel estatal, también en Asturias a favor de la confluencia. Siempre.































