Llanes ha despedido este miércoles con una concentración silenciosa a su vecina Laura, la guardia civil de 50 años asesinada por su expareja en el cuartel del Instituto Armado en la localidad asturiana al que el agresor, otro agente del cuerpo, de 49 años, accedió ayer con un arma que sustrajo en el acuartelamiento de Zamora donde estaba destinado y acabó con la vida de la madre de sus tres hijos.
La concentración de Llanes, convocada por las administraciones central, autonómica y local, el movimiento feminista asturiano, y precedida de minutos de silencio este mediodía ante todos los ayuntamientos asturianos, se ha cerrado con un ‘Basta ya’ tras congregar a varios centenares de personas junto a la sede de la corporación llanisca, una de cuyas verjas de acceso aparecía ataviada con velas, flores y camisetas deportivas en recuerdo de la fallecida.
Pancartas con leyendas como ‘El machismo mata, basta ya’ han sido exhibidas por los participantes en una manifestación de repulsa y condena por el primer crimen machista del año en Asturias, entre las que se encontraba el presidente del Principado, Adrián Barbón, junto a varios miembros de su gabinete así como la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, y dirigentes autonómicos de PP y Foro.
“Llanes está consternada”, ha señalado Enrique Riestra, el alcalde de la localidad más turística de Asturias, en la que se han declarado dos días de luto oficial por una vecina del concejo desde hace casi una década “y muy involucrada en la vida social” de Llanes, donde entrenaba a equipos infantiles de rugby e impartía extraescolares de baloncesto en un colegio en el que también fue presidenta de la AMPA.
“Ahora es el momento de que las administraciones demos la talla con los menores. Ahí tiene que verse que el Estado se compromete. El Ayuntamiento es el que menos competencia tiene para esto, pero estamos para lo que se necesite”, ha añadido el primer edil llanisco.
La agente fue asesinada en torno a las 13:30 horas de ayer cuando su expareja accedió a través del garaje al cuartel de la Guardia Civil de Llanes, en el que también había estado destinado, y llegó a las oficinas donde trabajaba la fallecida y disparó contra ella causándole la muerte.


En su intento de huida disparó en la pierna a un teniente del cuerpo que intentó intervenir, que ya se encuentra fuera de peligro en un centro hospitalario, y antes de intentar abandonar en el cuartel entabló otro tiroteo con otros agentes hasta que fue abatido por otros compañeros con los que entabló un tiroteo en el que sufrió heridas por las que falleció horas después cuando estaba siendo evacuado en ambulancia.
El agresor, de 49 años y natural de Ferrol, había tenido vigente una orden de alejamiento de su expareja y recientemente se le había notificado su expulsión del cuerpo en el que ya se le había retirado la pistola reglamentaria en su actual destino en Zamora, donde estaba destinado en el servicio de cinología y en cuyo cuartel robó a un compañero el arma utilizada para cometer el crimen rompiendo un taquilla y el armero.
El presunto asesino tenía varios procesos abiertos en el juzgado de Llanes tanto penales como civiles por el incumplimiento de los acuerdos de la sentencia de su divorcio que se estaban tramitando, además de antecedentes por violencia de género, según ha señalado el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Jesús María Chamorro.
Con este caso y con el registrado también ayer en Murcia, serían 35 mujeres las víctimas mortales de la violencia de género en lo que va de año, 1.375 desde 2003, y la primera en Asturias en 2026.



























