El taller de Barros (Llangréu) que el Principado va a comprar a Duro Felguera para alquilárselo posteriormente a Indra y así instalar una segunda planta de blindados en Asturies generará, siempre según las estimaciones de la Consejería de Industria, entre 400 y 450 empleos, tanto directos como inducidos. Son, por hacernos una idea, la mitad de los actuales trabajadores del Hospital Valle del Nalón. También según la Consejería, que confía en la continuidad del rearme, la factoría tendrá en 20 años un impacto sobre el valor añadido bruto del Principado de entre 500 y 600 millones de euros.
De momento Indra solo ha hablado de un centenar de puestos de empleo, algo menos de lo que hoy generan el IES de La Corredoria, en Oviedo/Uviéu, o el IES Número 1 de Xixón, pero en el Principado creen que el potencial de crecimiento es mucho mayor. La fábrica de armas de Trubia, también dedicada a la producción de blindados, y en la que Indra y General Dynamics trabajan juntas en la actualidad en la producción de los vehículos Dragon, ronda ahora los 900 trabajadores.
Las estimaciones han sido facilitadas este jueves por el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, en declaraciones a los periodistas, en las que ha precisado que aún se está en fase de negociación del principio de acuerdo con Duro Felguera, que llegó a pedir más de 15 millones de euros por unas instalaciones que Indra valoraba en seis.
Según anunció Sánchez, el Gobierno remitirá esta semana a Duro Felguera una oferta no vinculante de 10,6 millones para la compra de las instalaciones del taller, de unos 80.000 metros cuadrados, y facilitar la instalación de una planta de componentes y productos para la industria de la defensa impulsada por Indra, una propuesta que fue valorada por el grupo de ingeniería al considerar que “responde a un equilibrio razonable entre los intereses de todas las partes”.
La intención del Principado, que adquirirá las instalaciones a través de la Sociedad Regional de Promoción del Principado (SRP), es alquilar el taller a Indra “un mínimo” de veinte años para que la empresa desarrolle su segunda planta de blindados en Asturies, que se sumaría a la proyectada en Xixón, también en otra antigua nave de Duro Felguera.
Sánchez, quien ha puesto en valor el impacto económico que va a tener este proyecto para Asturies y más concretamente para la zona de Llangréu, ha destacado además el retorno de la inversión que tendrá el proyecto tanto por el alquiler a largo plazo de las instalaciones como por la revalorización del activo que estará en manos de la SRP gracias a las inversiones proyectadas por Indra, que pagará la reforma de las instalaciones, cerradas desde el año 2015.
Sánchez ha insistido en que el proyecto era “irrenunciable” por el proyecto de Indra en sí mismo, pero también por “todo lo que va a arrastrar en los años sucesivos”, ya que “los programas de modernización militar han venido para quedarse”.



























