El Tribunal de Instancia número 3 de Oviedo/Uviéu ha acordado la puesta en libertad provisional para los cinco jóvenes detenidos por agredir a dos militantes de AMA Asturies en las fiestas de San Mateo de la capital asturiana durante la madrugada del pasado viernes.
Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) han apuntado que inicialmente se les atribuyen dos delitos de lesiones, uno de ellos menos grave, y un delito de odio, de acuerdo al criterio de la Fiscalía.
Los detenidos, que permanecerán vinculados a la instrucción de la causa, no tendrán que comparecer periódicamente ante el juzgado porque todos ellos tienen domicilio y arraigo conocido en Oviedo/Uviéu, aunque sí se les impuesto una orden de alejamiento respecto a las víctimas.
Cinco de los seis jóvenes implicados en la agresión pasaron hoy a disposición judicial, mientras que el sexto ha sido identificado y localizado en Italia, donde se encuentra estudiando con una beca Erasmus.
J.A.C, uno de los detenidos por la agresión a Jorge Fernández y Rubén Rosón, fue en su adolescencia, según fuentes consultadas por NORTES, futbolista del Centro Asturiano, la entidad presidida hasta 2019 por Alfredo Canteli.
Según esas mismas fuentes, que han identificado a más agresores, el grupo estaría vinculado a los ultras del Real Oviedo y procedería en su mayoría de ambientes de clase media acomodada, con vínculos familiares con el Centro Asturiano y el Real Club de Golf de La Barganiza. Esta impresión coincide con las declaraciones de uno de los abogado de los acusados, Alejandro Álvarez-Buylla, que se refirió a ellos este jueves, en declaraciones a TPA, como un grupo de jóvenes perteneciente a “buenas familias”.
La estrategia de la defensa se basa en este momento en evitar una condena por delito de odio, presentando el apaleamiento como una pelea nocturna, causada por la “falta de mano izquierda” de las víctimas, y despolitizando así la agresión, cometida al grito de “¡Rojos de mierda. Arriba España1”, y después de que los ultras arrancaran una pancarta contra el racismo y otra con los colores del movimiento LGTBI.
Según han informado este jueves la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, y el jefe superior de la Policía Nacional en la comunidad, José Ignacio Moreno, los agentes que han investigado los hechos les atribuyen a todos ellos un delito de odio al considerar que se trató de un ataque homófobo, y a cuatro de ellos además un delito de lesiones ya que fueron los que cometieron la agresión física.
Según se aprecia en las imágenes grabadas por los viandantes y que ayudaron a la identificación de los agresores, las dos víctimas recibieron puñetazos y patadas, incluso después de caer al suelo, lo que les causó lesiones de las que tuvieron que ser atendidas en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).
Lastra ha recordado que “las palabras importan cuando proceden de quienes tenemos responsabilidades públicas o un micrófono delante para influir en miles de personas”. “Una democracia puede soportar toda la discrepancia del mundo, pero hay una frontera que nunca debería traspasar, la de convertir al adversario en enemigo” ha expuesto Lastra, que ha pedido “no deshumanizar al diferente”, ni normalizar el “todo vale”: “Una democracia se empieza a deteriorar mucho antes del primer puñetazo”.



























