Habra elecciones anticipadas el 29 de noviembre, y también una huelga general en lo que pinta será un otoño caliente de movilización social y antifascista. Tras las acampadas y el clamor de las movilizaciónes del pasado fin de semana, los sindicatos CCOO y UGT han acordado este lunes la convocatoria de un paro de 24 horas para este otoño. La fecha definitiva se analizará con las organizaciones sociales y el Sindicato de Inquilinas, al que, novedad, las dos principales centrales sindicales del país reconocen ya como un interlocutor con el que hablar de tú a tú.
Según explican CCOO y UGT las manifestaciones del pasado fin de semana, cuya lema era precisamente ir a una huelga general, han mostrado la fuerza de esa demanda y la respuesta “debe construirse entre todas las organizaciones que la sostienen”.
Se trata de una huelga general de nuevo tipo, en la estela de las huelgas generales feministas, en las que los sindicatos de clase estarán muy complementados por el tejido social, que presumiblemente jugarán un papel clave en la movilización fuera de los centros de trabajo.
La vivienda es el detonante de una huelga general que llega tras un largo periodo de crecimiento económico muy desigualmente repartido en la sociedad española, así como en el marco de una espiral inflacionista que ha debilitado la capacidad de consumo de la clase trabajadora. Por ello, la huelga general interpelará a las diferentes administraciones públicas que tienen competencias en materia de vivienda, pero también a las organizaciones empresariales “que deben asumir que los salarios tienen que garantizar el acceso a un bien básico como es la vivienda”.
CCOO y UGT plantearán un decálogo por el derecho a la vivienda que incluye la creación de un parque público de vivienda protegida y permanente, la limitación del precio de los alquileres y la aplicación efectiva de la Ley por el Derecho a la Vivienda en todos los territorios.
Otros sindicatos como CGT ya se habían manifestado a favor de esta huelga, que también valoran convocar organizaciones nacionalistas, como LAB, o de ámbito autonómico, como CSI y la Intersindical Asturiana.



























