La pieza peor articulada en el agitado tablero internacional se llama Europa. Esa fue una de las principales conclusiones del debate organizado este jueves en el CMI El Llano por la Sociedad Cultural Gijonesa con la politóloga Ruth Ferrero y el periodista Esteban Hernández, y que contó con la moderación del gijonés Víctor García Guerrero, corresponsal de RTVE.
Para Hernández, analista en El Confidencial, la UE no es un estado, “y eso es una gran desventaja frente a China o Rusia, que son más rápidos tomando decisiones”. “Europa tiene posibilidades reales de desintegrarse” advirtió el autor de “El rencor de las clase media alta y el fin de una era”, la llegada de Musk al gobierno de Trump certifica el desplazamiento del poder político del sector de la consultoría al de las grandes tecnológicas, y el paso de un capitalismo liberal a un capitalismo nacional. Sin embargo, y a pesar de estas diferencias, tanto la administración Biden como la administración coinciden en su animadversión por el proyecto europeo, que, señaló, “está en peligro”.



En opinión de Ferrero Rusia quiere volver a ser una potencia internacional, “para eso necesitaba controlar a Ucrania y a Bielorrusia, cosa que ha conseguido por vías políticas”. Según la politóloga, profesora de la UCM, en Europa “ha cundido el pánico” a verse abandonados por EEUU, pero sobre todo está pesando el interés de Alemania por salir de su crisis a través del rearme y la industria militar.
Ferrero destacó que Trump y Putin están unidos por su rechazo a la democracia liberal, pero la UE, con sus políticas migratorias y su papel en el genocidio en Gaza, “no está para dar lecciones a nadie”.
Para Hernández todos estos cambios pillan a España a contrapié. Según el periodista, a pesar del poco margen que tiene Pedro Sánchez, cuenta con una agenda internacional de la que carecen la mayoría de políticos españoles, con una visión muy localista de la política: “Solo hay dos partidos con visión internacional, el PSOE y Vox”.



























