Más motivos en este 1 de Mayo

La patronal parece dispuesta a seguir poniendo palos en las ruedas del progreso social.

Recomendados

José Manuel Zapico
José Manuel Zapico
Empleado público y secretario general de CCOO de Asturies.

Vivimos tiempos convulsos, pero el sindicalismo sigue siendo una herramienta esencial en nuestro poder para construir sociedades más justas y democráticas y frenar la ola reaccionaria. Siempre lo ha sido, pero este año el 1 de Mayo adquiere una relevancia especial por las guerras y conflictos económicos que sufre el mundo. Y que nos conciernen.

El genocidio que está cometiendo Israel en Gaza, con el permiso de la comunidad internacional, es de una crueldad extrema. Llevamos meses denunciándolo y volveremos a hacerlo ahora, porque somos organizaciones comprometidas con el sindicalismo internacionalista y solidario. El pueblo palestino tiene derecho a un Estado propio, en el que vivir en paz y con seguridad. También nos revelamos contra la guerra que está asolando Ucrania, tras la invasión rusa del país. No en nuestro nombre. La paz tiene que ganar esta batalla.

La nueva administración Trump no está trayendo nada bueno. La guerra comercial que ha desatado, con la imposición de aranceles injustificados y desmedidos, requiere una respuesta contundente por parte de la Unión Europea, a la que quiere ver debilitada.

Frente a la dictadura de las oligarquías y las políticas de las extremas derechas, que atacan el Estado de bienestar y fomentan el deterioro de los servicios públicos, extienden el odio a la diversidad, rechazan las medidas de igualdad, avalan el racismo y la xenofobia, o niegan la mayor: el cambio climático…, es preciso reforzar la cooperación entre los países que defendemos la democracia para seguir avanzando hacia una Europa fuerte y cohesionada, que priorice la justicia social y la lucha contra las desigualdades, y que acabe con la pobreza. Con medidas ambiciosas que creen empleo de calidad, a través del refuerzo industrial y las transiciones energética y digital.

En nuestro país -como recoge el manifiesto confederal- estamos reclamando en este 1 de Mayo la reducción de la jornada laboral, con la que se mejorará la salud laboral, avanzaremos en la conciliación y se generarán nuevos puestos de trabajo. Es de justicia. Pero la patronal parece dispuesta a seguir poniendo palos en las ruedas del progreso social. Y no debería.

No es la única reivindicación, porque necesitamos seguir avanzando hacia el empleo decente y con salarios dignos, en trabajos que no nos cuesten la salud ni la vida. Y hay mucho por hacer para acabar con las brechas. Sin olvidar un reto que ha pasado a ser de primer orden: garantizar el acceso a la vivienda, poniendo límite al precio de los alquileres y a la avaricia desmedida de muchos propietarios.

Hoy en Asturias tenemos más y mejor empleo, gracias en buena medida a la reforma laboral

En Asturias tenemos desafíos propios. Quizá el más urgente sea asentar una industria sostenible y de futuro, generadora de empleo estable y con derechos, impulsada por la I+D, y básica para retener el talento joven. También es imprescindible lograr que la transición energética sea efectivamente justa con territorios y personas. No menos importante es reforzar los servicios públicos y la protección social. Y las infraestructuras esperan para ponerse al día. No podemos soportar por más tiempo la actual red de cercanías, por poner el ejemplo más clamoroso.

Hay mucho que reivindicar. Pero también es importante señalar con orgullo algunos de los logros y fortalezas. Hoy en Asturias tenemos más y mejor empleo, gracias en buena medida a la reforma laboral; los avances en igualdad y en la lucha contra las violencias machistas son incuestionables; el diálogo social y la concertación regional, sin ser la panacea, también han dado frutos. Y tenemos sectores pujantes y mano de obra bien formada. Sabemos hacer las cosas bien, y ahora podemos demostrarlo acogiendo a un número creciente de visitantes, que respeten nuestro patrimonio y nuestra forma ser, lejos del turismo depredador que viene haciendo estragos en otras comunidades.

“Proteger lo conquistado, ganar el futuro” es el lema de la pancarta tras la cual nos manifestaremos a partir de las 12 desde el Campus de Mieres, hasta el parque Jovellanos, en defensa de los derechos sociales y laborales. Porque CCOO sigue estando donde está la clase trabajadora. En las empresas y también en las calles. Nos vemos el 1 de Mayo.

Actualidad

spot_img