Mieres prepara un nuevo PGO que sentará las bases de la ciudad del futuro. Más peatonalizaciones en el centro, rehabilitación de vivienda y regeneración de barrios. También nuevos espacios para la industria y la actividad económica, como el Lavadero de Batán, que el documento plantea reconvertir en un parque tecnológico industrial en sus 320.000 metros cuadrados de extensión.
Entre las propuestas del documento destaca una apuesta rompedora, si bien a título de sugerencia, ya que su coste económico excede la capacidad fiscal del Ayuntamiento: soterrar un kilómetro y medio de la autopista. El objetivo sería, según Marta Jiménez, concejala de Urbanismo, crear un gran parque a orillas del Caudal, y “reconectar la ciudad con el río”.


Jiménez señala que la autopista es hoy “una barrera física”, además de un problema de ruido para los vecinos y vecinas de las casas cercanas a una de las vías más transitadas de la comunidad, ya que conecta el área central con la meseta. Como recordaba recientemente el escritor mierense Miguel Muñoz, autor del libro “La entrada por la estación”, “el trazado de la autopista separando la población del río fue probablemente uno de los mayores errores urbanísticos de Mieres”.
La autopista separó en todo caso a los mierenses de un río muy degradado por la actividad industrial, y que tardarían años en redescubrir gracias al fin de la minería y la creación de sendas peatonales en sus orillas. “Antes el río estaba para lavar el carbón, pero ahora la gente quiere disfrutarlo”, señala la concejala de IU, con mayoría absoluta en el Ayuntamiento. Jiménez es consciente de que el proyecto, valorado en 147 millones de euros, necesitaría del concurso de otras administraciones y de fondos europeos para ser viable, pero también afirma que el futuro de Mieres “pasa por creérnoslo” y reclamar inversiones autonómicas y estatales, tal y como han hecho otros ayuntamientos asturianos con sus grandes obras.
Para la edil, el PGO, todavía pendiente de aprobación, “es un paso importante en el marco de aprovechar todas las oportunidades que el concejo tiene y para afianzar los tres objetivos que fijó Aníbal para Mieres: ganar población, generar empleo y mejorar la calidad de vida”. De este último aspecto va la apuesta por un concejo peatonal, con un entorno y agradable, y mejor transporte público. Otra de las propuestas del documento es crear apeaderos de tren en las inmediaciones del campus de Mieres y del hospital, dos de los puntos que generan más comunicaciones diarias en el concejo. Jiménez está convencida de que con buenos servicios, buenas comunicaciones y vivienda asequible Mieres puede mantener su tendencia a recuperar habitantes tras décadas de una sangría demográfica ligada al final del carbón.
No solo Mieres tiene hoy la idea de recuperar la conexión su río. También en la cuenca del Nalón el Ayuntamiento de Llangréu trabaja en un ambicioso proyecto para recuperar las riberas del río, hoy ocupadas por esqueletos de antiguas industrias en desuso.



























