Los Premios Eisner, considerados como los Óscar del cómic, han galardonado en su 37 edición al dibujante asturiano Javier Rodríguez, que consigue el segundo reconocimiento en la historia de estos premios.
Javier Rodríguez (Oviedo/Uviéu, 1972) se alzó con su primer Eisner a mejor serie limitada en una gala que tuvo lugar el viernes por la noche en la Comic-Con de San Diego (Estados Unidos), que se celebra hasta este domingo.
La serie es una publicación de Dc Black Label que ha sido elogiada por su narrativa visual y sus composiciones. Se trata de un cómic de magia y acción en el que el personaje principal, Zatanna, enfrenta traumas y dudas y explora sus miedos e inseguridades.

Formado en los años 90 en la Escuela de Artes y Oficios de la capital asturiana, Rodríguez se inició en el cómic con fanzines y autopublicaciones como “Love Gun”, al mismo tiempo que tocaba la guitarra en la banda Kactus Jack y hacía todo tipo de ilustraciones: desde portadas de discos a carteles reivindicativos. Tras unos primeros años en el ámbito del cómic underground con publicaciones de marcado carácter generacional como “Paraíso, Punk Rock Bar”, así como historias cortas para la revista El Víbora, en 2003 comienza a trabajar en el mercado norteamericano especializándose en el ámbito de los superhéroes, donde ha desarrollado personajes como Daredevil, Batgirl y Spider-Man.
Los galardones, que llevan el nombre del aclamado creador de cómics Will Eisner, al que por cierto Rodríguez conoció en los 90 en el Salón del Cómic de Xixón, reconocieron también a la librería Akira de Madrid como la mejor del mundo, pero dejó por el camino al valenciano Paco Roca que optaba a varios premios con ‘Regreso al Edén’, una historia familiar ambientada en la postguerra española.



























