El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo, Carlos Fernández Llaneza, ha denunciado este jueves que el proyecto de ordenanza reguladora de la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE) del equipo de gobierno solo reduciría en 71 las 65.000 toneladas de dióxido de carbono que emite el tráfico en la ciudad al año.
Fernández Llaneza ha insistido en una rueda de prensa que el alcalde, Alfredo Canteli, “no cree” en las políticas medioambientales, y ha señalado ejemplos como los aparcamientos de La Escandelera y El Campillín, y el teleférico del Naranco.
El portavoz ha considerado que para este tipo de políticas hay que ser “ambiciosos”, y ha criticado que la ordenanza para las ZBE “no va a ayudar a mitigar” el cambio climático “ni a ofrecer un beneficio a la ciudadanía” para que pueda disfrutar de menor tráfico.
Por su parte, el concejal del PSOE Juan Álvarez ha acusado al edil responsable del planteamiento, Ignacio Cuesta, de ‘greenwashing’ al tratar de “dar un barniz de sostenibilidad” a políticas y decisiones que son “directamente contrarias” a la mejora del medio ambiente.
Álvarez ha explicado que la fórmula de crear dos anillos con distintos niveles de restricciones es “positiva” porque ayuda a difuminar el ‘efecto frontera’, pero ha apuntado que el anillo interior es una zona en la que “el 80 o 90 por ciento” de las calles son peatonales, por lo que las acciones allí “tendrán muy poca eficacia”.
El edil ha destacado que, según las encuestas realizadas por el equipo de gobierno, las políticas medioambientales y la zona de bajas emisiones tienen un “gran apoyo popular”, por lo que el grupo ha registrado una serie de enmiendas para que la ordenanza sea “más ambiciosa” y logre reducir las emisiones en un 20 por ciento, lo que ha indicado que se lograría al reducir la entrada de vehículos con distintivo B en el anillo exterior a partir de 2028.



























