“Como el viejo fascismo, Trump, Vox o Milei presentan la democracia como algo lento y engorroso”

La historiadora Zira Box presentó su libro "La nación viril" en el XII Encuentro de Investigación sobre el Franquismo celebrado en Oviedo/Uviéu.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Zira Box (Madrid, 1977) ha roto muchos tópicos sobre los estudios de género con “La nación viril” (Alianza Editorial, 2025) un libro que analiza la exaltación de la hipermasculinidad y la virilidad en el imaginario político del primer franquismo. La historiadora deja claro que ella no hace historia de los hombres ni de las mujeres, sino de las categorías masculina y femenina, y sobre cómo estos arquetipos nos permiten pensar las relaciones entre las personas: “Al final la historia de género es siempre una historia sobre el poder”.

Box, doctora por la Universidad Complutense de Madrid y profesora en la facultad de Ciencias Sociales de la Universitat de València, participó esta semana en el XII Encuentro de Investigación sobre el Franquismo, que se celebró en la Universidad de Oviedo/Uviéu con el apoyo y organización de la Fundación Juan Muñiz Zapico de CCOO d’Asturies.

“Los fascistas españoles se consideraban portadores de un proyecto de España viril”

Para la historiadora madrileña el falangismo logró construir con éxito una oposición entre la España vieja feminoide y decadente de la República y el liberalismo, y la España nueva viril y decidida del fascismo joseantoniano. Un discurso regeneracionista adaptado a los tiempos de Hitler y Mussolini, y que “tocó teclas conocidas” como la de de la “decadencia de Occidente”. Teclas capaces de seducir a jóvenes idealistas, cultos y pequeñoburgueses como Dionisio Ridruejo o Pedro Laín Entralgo, que, angustiados por la decadencia de su patria, sintieron que su generación tenía una “misión histórica”: poner fin a la “España blanda” del liberalismo y la República.

Zira Box en el Milán. Foto: Pablo Lorenzana

“Los fascistas españoles se consideraban portadores de un proyecto de España viril” explica Box, para la que la democracia fue identificada con lo femenino, la palabrería, lo lento y engorroso, frente a la actitud masculina, decidida y ejecutiva del Estado totalitario. En opinión de la profesora de la Universitat de València algo de esto vuelve a estar presente en las nuevas derechas radicales: “Como el viejo fascismo, Trump, Vox o Milei presentan la democracia como algo lento, ineficiente y engorroso”. Para la autora de “La nación viril” se trata de un discurso peligroso, ya que en esa lentitud está precisamente el garantismo de los sistemas democráticos frente a las dictaduras y los autoritarismos.

No se trata del único paralelismo que establece la autora: “También se presentan como los movimientos que vienen a volver a hacer grande una patria en decadencia, como promete el Make America Great Again de Trump“. Si en el siglo XX el liberalismo, la democracia y el socialismo eran los responsables de esa decadencia, ahora son el multiculturalismo, el feminismo y lo woke los nuevos enemigos que amenazan a una patria, otra vez necesitada de salvadores cargados de autoridad, virilidad y motosierra.

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