El eurodiputado asturiano del PSOE Jonás Fernández ha defendido el acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur, en contraste con la posición del Gobierno del Principado de Asturias, que este miércoles mostró su satisfacción por la decisión del Parlamento Europeo de remitir el tratado al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), lo que supone en la práctica la paralización de su tramitación.
La Eurocámara aprobó, por un ajustado resultado de 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, una moción que cuestiona la compatibilidad del acuerdo con los tratados europeos. La iniciativa abre la puerta a que el TJUE analice tanto la base legal elegida para su aprobación como el mecanismo de reequilibrio incluido en el pacto, que algunos eurodiputados consideran una posible amenaza a la autonomía regulatoria de la Unión.
Desde el Ejecutivo asturiano, el consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, valoró la decisión como una “satisfacción”, recordando que el Gobierno autonómico se ha posicionado desde el inicio en contra de la firma del tratado por su impacto negativo sobre el sector primario, “un sector fundamental para Asturias”.
Marcos insistió en que los acuerdos comerciales no pueden ir en detrimento de ningún sector económico y reclamó igualdad de condiciones: “Hay que jugar con las mismas cartas y evitar la competencia desleal entre producciones sometidas a distintos niveles de exigencia”. Además, alertó de la “incertidumbre” que el acuerdo está generando entre productores asturianos de carne, miel o faba, en un momento de relativa estabilidad de precios y márgenes.
El consejero también criticó lo que considera un retroceso en la política agraria europea, al recordar la propuesta de reducción de fondos de la Política Agraria Común (PAC) y la firma de un acuerdo que, aunque pueda tener interés geopolítico, requiere —a su juicio— un análisis exhaustivo de sus consecuencias territoriales.
Frente a esta posición, su compañero de partido Jonás Fernández defendió el tratado desde una perspectiva económica y estratégica. El eurodiputado socialista aseguró que “las estimaciones sobre el efecto neto en el sector agroalimentario son neutras, sin impacto negativo en el conjunto del sector”, y minimizó la afección a la carne de vacuno, al limitarse la cuota acordada al 1,5 % de la producción europea. En cambio, destacó las oportunidades que el acuerdo abre para productos como vino, queso, miel y otros alimentos de calidad.
Fernández subrayó además que las principales oportunidades de crecimiento se concentran en el sector industrial, donde Asturias —dijo— cuenta con claras ventajas competitivas y una relación histórica con países como Argentina. En clave geopolítica, defendió la necesidad de reforzar alianzas internacionales: “Ante la renovada doctrina Monroe y la amenaza cierta de Donald Trump, es urgente y estratégico contar con socios fiables en un Mercosur liderado por Lula”.
El acuerdo con Mercosur contempla una importante rebaja arancelaria, que reduciría el promedio actual del 11 % al 1 %, mientras que los aranceles europeos pasarían del 4 % al 2 %. No obstante, su futuro inmediato queda ahora en manos del Tribunal de Justicia de la UE, en un contexto de fuerte división política e institucional tanto en Europa como en Asturias.



























