Documentos judiciales hechos públicos en Estados Unidos dentro de los archivos del caso de Jeffrey Epstein incluyen un intercambio de correos electrónicos privados fechado en agosto de 2017 en el que se aborda el debate internacional sobre la retirada de estatuas y monumentos históricos. En ese intercambio aparece una referencia secundaria al director Woody Allen y a la ciudad de Oviedo.
Los correos forman parte de anexos incorporados a expedientes judiciales del Departamento de Justicia estadounidense y están siendo examinados tras su publicación oficial, como parte de la documentación que recoge comunicaciones personales del entorno de Epstein.
El contexto internacional en 2017: estatuas y memoria histórica
El intercambio se produce en un momento de máxima tensión en el debate sobre monumentos históricos en Estados Unidos y otros países occidentales. Los días 12 y 13 de agosto de 2017, apenas una semana antes del correo, se produjeron los disturbios de Charlottesville, durante una manifestación de grupos supremacistas en protesta por la retirada de una estatua confederada. Los enfrentamientos y el atropello mortal de una manifestante situaron el debate sobre las estatuas vinculadas a la Confederación y al pasado esclavista en el centro de la agenda política y mediática internacional.
Tras esos acontecimientos, numerosas ciudades estadounidenses iniciaron o aceleraron procesos para retirar o revisar monumentos dedicados a generales confederados, propietarios de esclavos y otros símbolos asociados al pasado esclavista o colonial. El debate se centraba fundamentalmente en estatuas erigidas décadas atrás para conmemorar figuras históricas relacionadas con la esclavitud o el colonialismo, y no en homenajes contemporáneos a figuras culturales vivas.
En ese mismo periodo comenzaron a superponerse distintos debates culturales y políticos. Mientras en agosto de 2017 el foco principal estaba puesto en la retirada de estatuas vinculadas al pasado esclavista y colonial, de forma paralela empezaban a cobrar visibilidad denuncias públicas por abusos sexuales en el ámbito cultural y político, que meses después cristalizarían en el movimiento #MeToo. Aunque ambas controversias coincidieron en el tiempo, el intercambio de correos incluido en los documentos judiciales se refiere exclusivamente al debate sobre estatuas históricas.

El intercambio de correos
El documento recoge un correo electrónico enviado el 19 de agosto de 2017 por Soon Yi, esposa de Woody Allen, a Jeffrey Epstein. En ese mensaje, Soon Yi menciona el debate sobre la retirada de estatuas y señala que el director “espera que no retiren su estatua en Oviedo”, en referencia al monumento dedicado al cineasta en la capital asturiana. El propio documento indica que el correo fue enviado desde un dispositivo móvil.
En respuesta a ese mensaje, Epstein contesta en el mismo hilo afirmando que Allen “está a salvo” y añade, en referencia a las estatuas que estaban siendo cuestionadas en ese momento en Estados Unidos, que “estaban hechas para los propietarios de esclavos, no para los propios esclavos”.
Las protestas posteriores en Oviedo
Meses después del intercambio de correos, en noviembre de 2017, la estatua de Woody Allen en Oviedo fue objeto de una petición pública de retirada durante una manifestación feminista celebrada con motivo del Día Internacional contra la Violencia Machista.
En esa protesta, colectivos feministas reclamaron la retirada del monumento por considerar incompatible el homenaje público al director con las acusaciones de abusos formuladas en el ámbito familiar, en el contexto del auge del movimiento #MeToo. La petición se realizó de forma explícita ante la estatua, aunque no tuvo consecuencias administrativas inmediatas.
En cualquier caso, estas protestas respondían a un debate distinto y posterior al que se refleja en el intercambio de correos incluido en los documentos judiciales, centrado en la retirada de estatuas históricas vinculadas al pasado esclavista y colonial.
La estatua de Oviedo reaparece, no obstante, en el discurso público posterior del propio Allen. En sus memorias, publicadas en 2020, el director señala que existe un monumento dedicado a él en la capital asturiana, “a menos que una turba movida por el odio ya la haya derribado”.



























