“El Campillín no se toca”, la plataforma ciudadana que agrupa a asociaciones vecinales y ecologistas opuestas a la construcción del aparcamiento en este parque ovetense, calienta motores para una gran movilización ciudadana el próximo 11 de abril. Desde este sábado hasta el día de la manifestación los vecinos y vecinos pretenden seguir recogiendo firmas y repartiendo trapos verdes para colgar en las ventanas.
Manuel Almeida, presidente de Oviedo Redondo, señaló este sábado que el Campillín “necesita una reforma, pero no un aparcamiento”. En opinión de Almeida “hay un rechazo masivo al parking porque nadie quiere que se talen árboles para meter más coches en el centro de la ciudad”.
Según el presidente de la asociación vecinal Nacho Cuesta debería convocar una reunión abierta para explicar el proyecto y conocer de primera mano la opinión vecinal.
Desde “El Campillín no se toca” consideran que la consecuencia del parking sería menos árboles, más tráfico y contaminación, y supresión de plazas de aparcamiento gratuitas para que el parking de pago sea rentable a sus dueños. El movimiento ciudadano defiende como alternativa aparcamientos disuasorios en la periferia de la ciudad, tal y como están haciendo otras ciudades españolas y europeas.



























