La Federación Asturiana de Empresarios (FADE), ante las medidas aprobadas este viernes por el Consejo de Ministros, ha expresado su respaldo al bloque fiscal y energético del paquete, que considera “necesario y ajustado” a la realidad de las empresas asturianas pero ha rechazado la congelación de alquileres, incluida en un segundo decreto fruto de una “presión política que no tiene cabida en un paquete anticrisis”.
FADE valora especialmente las medidas fiscales, que responden a las peticiones realizadas desde la federación. “Estas medidas van en la línea de lo que FADE reclamó desde el primer día, y nos alegra que finalmente el Gobierno las haya adoptado”, ha afirmado la presidenta de la patronal asturiana, María Calvo.
FADE, sin embargo, ha expresado su “profunda preocupación” por la aprobación de un segundo decreto con medidas de vivienda que “nada tienen que ver” con la crisis energética derivada de la guerra en Irán.
En este sentido, ha sostenido que la congelación del alquiler es una iniciativa ajena al contexto de emergencia, fruto de una “presión política incomprensible” dentro de la propia coalición de Gobierno, que “vulnera” la seguridad jurídica, supone una “injerencia injustificada” en el derecho a la propiedad privada y “desincentiva la oferta precisamente cuando más se necesita”.
En opinión de Calvo, es un “error” mezclar una crisis energética con una intervención “ideológica” en el mercado del alquiler y “nada tiene que ver con Irán”.
Por último, ha recordado la experiencia de medidas similares ya aplicadas en España, que ha demostrado “ineficacia”, ya que advierte que reducen el parque de vivienda disponible, elevan los precios a medio plazo y perjudican a quienes dicen proteger.



























