“Vamos al pleno empleo y eso va a ser bueno para los salarios”

Unai Sordo analizó el contexto nacional e internacional en la Escuela Anita Sirgo y anunció una caja de resistencia de cuatro millones de euros para empujar las luchas de la clase trabajadora.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Aviso a navegantes. “El sindicato es sociopolítico porque no solo está pendiente del conflicto y la negociación, sino también del marco”. Unai Sordo, secretario de CCCO, pidió este viernes a los asistentes a la Escuela de Verano Anita Sirgo visión de conjunto. Que como sindicalistas no pierdan de vista el contexto nacional e internacional en el que se mueven las relaciones laborales con las que día a día les toca lidiar en los lugares de trabajo.

¿Y cuál es ese contexto? Sordo señaló tres puntos clave, el crecimiento económico español, muy marcado por la llegada de los fondos Next Generation y el despliegue intensivo de las energías renovables, la inestabilidad internacional, con una creciente pugna entre las grandes potencias que aspiran a una hegemonía global cada vez más disputada, y el rápido crecimiento de la población española gracias al fortísimo movimiento migratorio llegado tras la pandemia.

Sobre lo primero Sordo apuntó que “las renovables abren una oportunidad histórica para reindustrializar España”. El despliegue de la eólica y solar está provocando una bajada de los precios de la energía que abre la puerta a que nuestro país se convierta en una de las grandes economías industriales de la UE. Para Sordo este desarrollo de las renovables tiene que ver con la conciencia y los compromisos medioambientales adquiridos por España, pero sobre todo está siendo una respuesta geoestratégica en un mundo en el que el acceso a las energías fósiles va a estar cada vez más disputado. Sordo advirtió del riesgo económico que puede suponer una victoria de las ideas negacionistas en un país rico en sol, viento y territorio, pero que carece en cambio de gas y petróleo. “Hay países que tienen energías fósiles y son lógicamente petroestados, y otros que son petroidiotas porque no teniéndolas se empeñan en dar la espalda a las renovables” apuntó con ironía el sindicalista vasco.

Foto: Pablo Lorenzana.

Para Sordo España ha vivido en un periodo muy cinco años la pandemia y una espiral inflacionista sin precedentes, y ha manejado ambas crisis con respuestas creativas que por primera vez no han hecho recaer sobre las espaldas de los trabajadores los costes de las turbulencias. “Frente a él ante la duda despido o la liquidación de sectores enteros, esta vez se ha optado por la estabilización, aunque la precariedad siga existiendo”. También ha apuntado que lo lógico es que el Gobierno quiera terminar la legislatura con una nueva subida del SMI.

Para Sordo el crecimiento económico español puede llevar pronto a un escenario en el que el paro se haya reducido a la mínima expresión. “Vamos al pleno empleo y eso va a ser bueno para los salarios. Los trabajadores se están encontrando una capacidad de negociación muy alta” explicó el líder de CCCO, para el que la paradoja a la que se enfrenta la clase obrera en este momento es una subida salarial que no se nota porque se la come la vivienda, la inflación o la necesidad de pagar servicios privados por el deterioro de los servicios.

En este escenario van a seguir llegando inmigrantes y el dilema no es “inmigración sí, inmigración no”, sino inmigración con derechos o inmigración sin derechos, resumió Sordo. En ese sentido ha defendido la regularización en marcha frente a las críticas de una derecha que sigue pronosticando la quiebra del sistema público de pensio

Actualidad

spot_img